A la hora de cargar gasolina, muchos conductores optan por la opción más cara convencidos de que así protegen el motor o mejoran el rendimiento del coche. Sin embargo, especialistas del sector aseguran que pagar más no siempre significa obtener mejores resultados. Mónica Marí, responsable de la estación Elefante Azul y Autonetoil Sant Antoni en Ibiza, lo resume con claridad en una entrevista a La Vanguardia: “Mucha gente cree que porque un combustible sea más caro es automáticamente mejor, pero no siempre es así”. Tras años de experiencia, insiste en que el combustible ya llega aditivado y que las estaciones añaden aditivos específicos en cada descarga. Por eso, que una gasolina sea más barata “no significa que sea peor”. Marí explica que detrás de los surtidores hay mucho más que repostar como asesoramiento, resolución de incidencias, mantenimiento, lavado, logística y gestión de errores que pueden acabar en averías importantes. Muchos clientes necesitan ayuda para utilizar los terminales de autopago, elegir programas de lavado o manejar las distintas mangueras. Las estaciones han cambiado, ya que ahora ofrecen tienda inteligente, recogida de paquetes, túnel de lavado, pistas manuales, lavandería, aspiradores y zonas para caravanas. Errores frecuentes y mitos sobre la gasolina premium Uno de los fallos más habituales es seleccionar un combustible incorrecto o usar una máquina distinta a la del surtidor correspondiente. La pregunta recurrente es si merece la pena pagar más por combustibles premium. Para Marí, la respuesta es clara: no necesariamente. “Que una gasolina sea más barata no significa que sea peor”, afirma. La idea de que una estación low cost vende combustible inferior es un mito. “La idea de que una estación low cost vende un combustible inferior no se corresponde con la realidad que nosotros vemos en el sector”, explica en La Vanguardia. La percepción persiste porque muchos consumidores asocian precio con calidad, pero la diferencia responde también a decisiones comerciales. Marí confirma que muchos conductores pagan por gasolina 98 convencidos de que el coche funcionará mejor, cuando en muchos vehículos la 95 cumple perfectamente su función. La recomendación es seguir las especificaciones del fabricante y no dejarse llevar por la idea de que lo más caro siempre es mejor. El error más grave: equivocarse de combustible Echar diésel en un coche de gasolina o gasolina en uno diésel es uno de los errores más serios. Marí lo explica sin rodeos: “Lo primero que debe hacer es no arrancar el motor”. La solución pasa por llamar a una grúa o a un mecánico para vaciar el depósito. Si el vehículo se pone en marcha, la avería puede ser importante. Aunque los coches modernos dificultan el error, sigue ocurriendo “más de lo que parece”. Sobre llenar el depósito después del primer clic, Marí señala que no es necesario. El sistema está diseñado para detenerse cuando el d
La empleada de una estación de servicio en Ibiza explica por qué pagar más no garantiza mejor rendimiento y qué errores cometen los conductores al repostar, en una entrevista concedida a La Vanguardia
A la hora de cargar gasolina, muchos conductores optan por la opción más cara convencidos de que así protegen el motor o mejoran el rendimiento del coche. Sin embargo, especialistas del sector aseguran que pagar más no siempre significa obtener mejores resultados. Mónica Marí, responsable de la estación Elefante Azul y Autonetoil Sant Antoni en Ibiza, lo resume con claridad en una entrevista a La Vanguardia: “Mucha gente cree que porque un combustible sea más caro es automáticamente mejor, pero no siempre es así”. Tras años de experiencia, insiste en que el combustible ya llega aditivado y que las estaciones añaden aditivos específicos en cada descarga. Por eso, que una gasolina sea más barata “no significa que sea peor”.Marí explica que detrás de los surtidores hay mucho más que repostar como asesoramiento, resolución de incidencias, mantenimiento, lavado, logística y gestión de errores que pueden acabar en averías importantes. Muchos clientes necesitan ayuda para utilizar los terminales de autopago, elegir programas de lavado o manejar las distintas mangueras. Las estaciones han cambiado, ya que ahora ofrecen tienda inteligente, recogida de paquetes, túnel de lavado, pistas manuales, lavandería, aspiradores y zonas para caravanas.Errores frecuentes y mitos sobre la gasolina premiumUno de los fallos más habituales es seleccionar un combustible incorrecto o usar una máquina distinta a la del surtidor correspondiente. La pregunta recurrente es si merece la pena pagar más por combustibles premium. Para Marí, la respuesta es clara: no necesariamente.“Que una gasolina sea más barata no significa que sea peor”, afirma. La idea de que una estación low cost vende combustible inferior es un mito. “La idea de que una estación low cost vende un combustible inferior no se corresponde con la realidad que nosotros vemos en el sector”, explica en La Vanguardia. La percepción persiste porque muchos consumidores asocian precio con calidad, pero la diferencia responde también a decisiones comerciales.Marí confirma que muchos conductores pagan por gasolina 98 convencidos de que el coche funcionará mejor, cuando en muchos vehículos la 95 cumple perfectamente su función. La recomendación es seguir las especificaciones del fabricante y no dejarse llevar por la idea de que lo más caro siempre es mejor.El error más grave: equivocarse de combustibleEchar diésel en un coche de gasolina o gasolina en uno diésel es uno de los errores más serios. Marí lo explica sin rodeos: “Lo primero que debe hacer es no arrancar el motor”. La solución pasa por llamar a una grúa o a un mecánico para vaciar el depósito. Si el vehículo se pone en marcha, la avería puede ser importante. Aunque los coches modernos dificultan el error, sigue ocurriendo “más de lo que parece”.Sobre llenar el depósito después del primer clic, Marí señala que no es necesario. El sistema está diseñado para detenerse cuando el depósito
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