Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Barcelona y Lleida una trama dedicada presuntamente a la suplantación de identidad para facilitar el acceso al mercado laboral a mujeres extranjeras en situación irregular en España, concretamente en el ámbito del cuidado domiciliario de personas mayores, cuya operación se ha saldado con seis mujeres detenidas. La investigación se inició a principios del año 2026, tras una información remitida a la Policía Nacional en Barcelona por parte de la Inspección de Trabajo de Cataluña, en la que se alertaba sobre una posible trama fraudulenta en contrataciones de empleadas del hogar para el cuidado de personas mayores, informa la Policía Nacional en un comunicado este viernes. Una vez recibida esta información se pudo verificar por parte de los investigadores que existían irregularidades en los contratos laborales, vinculados al sector del empleo doméstico y asistencia a personas dependientes. Clandestinidad Según las pesquisas policiales, varias mujeres extranjeras, con autorización legal de residencia y trabajo en España, se daban de alta en una conocida plataforma online de intermediación laboral especializada en servicios domésticos y cuidado de ancianos y, utilizando su documentación auténtica y en vigor, formalizaban contratos laborales con familias que requerían dicha asistencia para personas mayores. Sin embargo, una vez formalizados los contratos, quienes acudían realmente a los domicilios eran otras mujeres en situación irregular, que se hacían pasar por las titulares legítimas de la documentación aportada. De esta forma, las impostoras lograban trabajar de manera clandestina mientras ocultaban su verdadera identidad tanto a los empleadores como a la Administración. Las nóminas mensuales eran abonadas a las mujeres cuya identidad figuraba en los contratos y, posteriormente, estas transferían una parte del dinero a las cuidadoras irregulares, quedándose con un porcentaje de los salarios como beneficio por la cesión de identidad. Los investigadores han constatado que algunas de las víctimas atendidas eran personas de avanzada edad y, en determinados casos, enfermos diagnosticados con alzhéimer, lo que incrementaba notablemente la vulnerabilidad de los afectados y la gravedad de los hechos investigados.
Las impostoras lograban trabajar de manera clandestina mientras ocultaban su verdadera identidad
Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Barcelona y Lleida una trama dedicada presuntamente a la suplantación de identidad para facilitar el acceso al mercado laboral a mujeres extranjeras en situación irregular en España, concretamente en el ámbito del cuidado domiciliario de personas mayores, cuya operación se ha saldado con seis mujeres detenidas.La investigación se inició a principios del año 2026, tras una información remitida a la Policía Nacional en Barcelona por parte de la Inspección de Trabajo de Cataluña, en la que se alertaba sobre una posible trama fraudulenta en contrataciones de empleadas del hogar para el cuidado de personas mayores, informa la Policía Nacional en un comunicado este viernes.Una vez recibida esta información se pudo verificar por parte de los investigadores que existían irregularidades en los contratos laborales, vinculados al sector del empleo doméstico y asistencia a personas dependientes.ClandestinidadSegún las pesquisas policiales, varias mujeres extranjeras, con autorización legal de residencia y trabajo en España, se daban de alta en una conocida plataforma online de intermediación laboral especializada en servicios domésticos y cuidado de ancianos y, utilizando su documentación auténtica y en vigor, formalizaban contratos laborales con familias que requerían dicha asistencia para personas mayores.Sin embargo, una vez formalizados los contratos, quienes acudían realmente a los domicilios eran otras mujeres en situación irregular, que se hacían pasar por las titulares legítimas de la documentación aportada.De esta forma, las impostoras lograban trabajar de manera clandestina mientras ocultaban su verdadera identidad tanto a los empleadores como a la Administración.Las nóminas mensuales eran abonadas a las mujeres cuya identidad figuraba en los contratos y, posteriormente, estas transferían una parte del dinero a las cuidadoras irregulares, quedándose con un porcentaje de los salarios como beneficio por la cesión de identidad.Los investigadores han constatado que algunas de las víctimas atendidas eran personas de avanzada edad y, en determinados casos, enfermos diagnosticados con alzhéimer, lo que incrementaba notablemente la vulnerabilidad de los afectados y la gravedad de los hechos investigados.
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