Estamos en julio. Momento ideal para descansar y para acercarnos a esos lugares que siempre tenemos en mente, pero que por una u otra circunstancia vamos aparcando con el tiempo. La ruta en la que nos embarcamos hoy se encuentra en el corazón de Castilla, en su lugar más primitivo, de donde surgió su nombre. Un recorrido por la provincia de Burgos, donde el patrimonio no falta al igual que algunas localidades legendarias, así como una naturaleza exultante y llena de vida. Arrancamos nuestro periplo en Espinosa de los Monteros, Allí destacan sus casas solariega donde todavía permanecen los escudos señoriales. Una localidad desde donde parten diferentes rutas para conocer los valles pasiegos burgaleses, cos casas y prados de película que nos llevan hasta los puertos de Lunada, La Sía y Estacas de Trueba. Seguimos caminando y llegamos a uno de los lugares más emblemáticos de toda la provincia como es el Monumento Nacional de Ojo Guareña. El río, con el paso de los años, se ha ido sumergiendo en cuevas subterráneas, lo que ha ido creando numerosas grutas naturales, muy fresquitas para este verano. Recomendable conocer la cueva-eremitorio de San Bernabé, donde existen pinturas murales de hace unos dos o tres siglos, y donde se relatan los martirios y milagros del Santo. Cerca, se encuentra el Monasterio de Santa María de Rioseco, un lugar místico de origen cisterciense, cuyas ruinas se han convertido en un lugar de obligada visita y donde el lugar se sigue recuperando por parte de una fundación y un grupo de voluntarios. Saltamos hasta Villarcayo. Allí son varios los pueblos que mantienen su arquitectura tradicional con grandes casonas de muros de cantería y escudos señoriales, al igual que Medina de Pomar donde destaca si trazado medieval y su castillo. Llama la atención, las numerosas cascadas que existen por la zona y pozas para refrescarse, entre ellas la cascada del Nervión, en Monte Santiago, la más alta de España; los miradores en el río Ebro, sobre cortados verticales, o el túnel de la Engaña, semiabandonado y que iba a unir por vía férrea la provincia burgalesa con la comunidad de Cantabria. Llegamos hasta San Pantaleón de Losa, donde se hace imprescindible visitar su ermita. Un emplazamiento único y con simbología e iconografía única, y con muchas leyendas en torno a este lugar, con el Santo Grial como protagonista. Y nuestra última parada nos lleva a un lugar fundamental en la historia de Castilla: Valpuesta. Aquí surgió el origen del castellano, como reflejan los Cartularios de Valpuesta, escritos por monjes amanuenses. El cartulario galicano de Santa María de Valpuesta y el gótico se encuentran considerados como los más antiguos de la península.
Cascadas, miradores, cuevas y mucha historia conforman este camino en la provincia de Burgos
Estamos en julio. Momento ideal para descansar y para acercarnos a esos lugares que siempre tenemos en mente, pero que por una u otra circunstancia vamos aparcando con el tiempo. La ruta en la que nos embarcamos hoy se encuentra en el corazón de Castilla, en su lugar más primitivo, de donde surgió su nombre. Un recorrido por la provincia de Burgos, donde el patrimonio no falta al igual que algunas localidades legendarias, así como una naturaleza exultante y llena de vida.Arrancamos nuestro periplo en Espinosa de los Monteros, Allí destacan sus casas solariega donde todavía permanecen los escudos señoriales. Una localidad desde donde parten diferentes rutas para conocer los valles pasiegos burgaleses, cos casas y prados de película que nos llevan hasta los puertos de Lunada, La Sía y Estacas de Trueba.Seguimos caminando y llegamos a uno de los lugares más emblemáticos de toda la provincia como es el Monumento Nacional de Ojo Guareña. El río, con el paso de los años, se ha ido sumergiendo en cuevas subterráneas, lo que ha ido creando numerosas grutas naturales, muy fresquitas para este verano. Recomendable conocer la cueva-eremitorio de San Bernabé, donde existen pinturas murales de hace unos dos o tres siglos, y donde se relatan los martirios y milagros del Santo. Cerca, se encuentra el Monasterio de Santa María de Rioseco, un lugar místico de origen cisterciense, cuyas ruinas se han convertido en un lugar de obligada visita y donde el lugar se sigue recuperando por parte de una fundación y un grupo de voluntarios. Saltamos hasta Villarcayo. Allí son varios los pueblos que mantienen su arquitectura tradicional con grandes casonas de muros de cantería y escudos señoriales, al igual que Medina de Pomar donde destaca si trazado medieval y su castillo. Llama la atención, las numerosas cascadas que existen por la zona y pozas para refrescarse, entre ellas la cascada del Nervión, en Monte Santiago, la más alta de España; los miradores en el río Ebro, sobre cortados verticales, o el túnel de la Engaña, semiabandonado y que iba a unir por vía férrea la provincia burgalesa con la comunidad de Cantabria. Llegamos hasta San Pantaleón de Losa, donde se hace imprescindible visitar su ermita. Un emplazamiento único y con simbología e iconografía única, y con muchas leyendas en torno a este lugar, con el Santo Grial como protagonista. Y nuestra última parada nos lleva a un lugar fundamental en la historia de Castilla: Valpuesta. Aquí surgió el origen del castellano, como reflejan los Cartularios de Valpuesta, escritos por monjes amanuenses. El cartulario galicano de Santa María de Valpuesta y el gótico se encuentran considerados como los más antiguos de la península.
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