Granada se encuentra sumida en la carrera por ser Capitalidad Cultural Europea 2031. Una candidatura que, aunque pueda marcar un antes y un después si en diciembre acaba llevándose ese título, ya ha redefinido –y seguirá haciendo– el sino de una ciudad que tiene claro que quiere ser un reclamo cultural, más allá de la Alhambra. «Seguirá siendo nuestro gran icono, pero Granada es mucho más que un monumento; es una ciudad que vive la cultura cada día», asegura la alcaldesa de la ciudad, Marifrán Carazo, quien fue la encargada de recoger el Premio al Mejor Destino Cultural de España en la XV edición de los Premios Turismo LA RAZÓN. «Granada ya está viviendo una transformación cultural, urbana y social. Haber alcanzado la fase final de la candidatura ha supuesto un reconocimiento internacional al trabajo colectivo de la ciudad, su provincia, su Universidad y su tejido cultural. No es solo una aspiración futura: es un proceso que ya está generando cambios», reconoce la alcaldesa. En esta línea, «se ha producido una movilización cultural sin precedentes, con la implicación de artistas, instituciones, asociaciones y barrios de toda la ciudad. La cultura ha dejado de ser algo concentrado en el centro histórico para convertirse en un proyecto que llega a todos los distritos y también a la provincia, reforzando la idea de una Granada metropolitana y diversa. Por ello, independientemente del resultado final, Granada ya está ganando algo fundamental: un modelo de ciudad que entiende la cultura como motor de desarrollo, cohesión social y proyección internacional», añade la alcaldesa. Los puntos fuertes de Granada Tal y como detalla Carazo, «Granada tiene una combinación difícilmente replicable en Europa. Somos una ciudad con un patrimonio universal excepcional, con la Alhambra como gran referente, pero también somos una ciudad creativa, universitaria y profundamente contemporánea. Nuestro principal valor es la capacidad de unir cultura, conocimiento y ciencia. La candidatura no se apoya únicamente en el patrimonio histórico, sino en una visión de futuro donde la cultura dialoga con la investigación, la tecnología y la innovación. Esa conexión entre ciencia y cultura ha sido reconocida expresamente por los expertos europeos como uno de los elementos diferenciales de nuestra propuesta». Los estudios realizados por la Universidad de Granada avalan claramente la rentabilidad económica de la candidatura. La cultura ya representa uno de los principales motores económicos de nuestro territorio y la capitalidad permitiría multiplicar su capacidad de generar riqueza, empleo e inversión. «Pero más allá de las cifras, hablamos de atraer talento, nuevas empresas creativas, inversión cultural, turismo de calidad y oportunidades para nuestros jóvenes. Queremos consolidar una auténtica industria cultural y creativa capaz de convertirse en uno de los pilares del desarrollo económico de Granada durante las próximas
El Ayuntamiento de Granada ha recibido el Premio al Mejor Destino Cultural de España
Granada se encuentra sumida en la carrera por ser Capitalidad Cultural Europea 2031. Una candidatura que, aunque pueda marcar un antes y un después si en diciembre acaba llevándose ese título, ya ha redefinido –y seguirá haciendo– el sino de una ciudad que tiene claro que quiere ser un reclamo cultural, más allá de la Alhambra. «Seguirá siendo nuestro gran icono, pero Granada es mucho más que un monumento; es una ciudad que vive la cultura cada día», asegura la alcaldesa de la ciudad, Marifrán Carazo, quien fue la encargada de recoger el Premio al Mejor Destino Cultural de España en la XV edición de los Premios Turismo LA RAZÓN.«Granada ya está viviendo una transformación cultural, urbana y social. Haber alcanzado la fase final de la candidatura ha supuesto un reconocimiento internacional al trabajo colectivo de la ciudad, su provincia, su Universidad y su tejido cultural. No es solo una aspiración futura: es un proceso que ya está generando cambios», reconoce la alcaldesa. En esta línea, «se ha producido una movilización cultural sin precedentes, con la implicación de artistas, instituciones, asociaciones y barrios de toda la ciudad. La cultura ha dejado de ser algo concentrado en el centro histórico para convertirse en un proyecto que llega a todos los distritos y también a la provincia, reforzando la idea de una Granada metropolitana y diversa. Por ello, independientemente del resultado final, Granada ya está ganando algo fundamental: un modelo de ciudad que entiende la cultura como motor de desarrollo, cohesión social y proyección internacional», añade la alcaldesa.Los puntos fuertes de GranadaTal y como detalla Carazo, «Granada tiene una combinación difícilmente replicable en Europa. Somos una ciudad con un patrimonio universal excepcional, con la Alhambra como gran referente, pero también somos una ciudad creativa, universitaria y profundamente contemporánea. Nuestro principal valor es la capacidad de unir cultura, conocimiento y ciencia. La candidatura no se apoya únicamente en el patrimonio histórico, sino en una visión de futuro donde la cultura dialoga con la investigación, la tecnología y la innovación. Esa conexión entre ciencia y cultura ha sido reconocida expresamente por los expertos europeos como uno de los elementos diferenciales de nuestra propuesta».Los estudios realizados por la Universidad de Granada avalan claramente la rentabilidad económica de la candidatura. La cultura ya representa uno de los principales motores económicos de nuestro territorio y la capitalidad permitiría multiplicar su capacidad de generar riqueza, empleo e inversión. «Pero más allá de las cifras, hablamos de atraer talento, nuevas empresas creativas, inversión cultural, turismo de calidad y oportunidades para nuestros jóvenes. Queremos consolidar una auténtica industria cultural y creativa capaz de convertirse en uno de los pilares del desarrollo económico de Granada durante las próximas déc
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