Que a España le gustan los toros no es ninguna novedad, pero los números de la última temporada dejan claro que el arraigo es total. Según el último balance que ha presentado la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET), durante el año 2025 se organizaron la friolera de 21.570 festejos en todo el país. Si echamos la cuenta, la tauromaquia estuvo viva en 2.142 municipios distintos, lo que significa que el 26,3% de los ayuntamientos españoles —es decir, uno de cada cuatro— programaron algún tipo de evento taurino en su calendario. Para afinar el tiro, esta vez el estudio ha metido los datos de las pedanías dentro de sus municipios cabecera. Si miramos dónde se concentra el grueso de la actividad, hay seis comunidades autónomas que se llevan el gato al agua y suman el 83,6% de los pueblos con toros. Castilla y León va a la cabeza con 425 municipios activos, seguida muy de cerca por Castilla-La Mancha con 398. El resto del grupo de los seis lo completan Aragón (272), la Comunidad Valenciana (267), Andalucía (235) y Extremadura (192). Eso sí, si calculamos el porcentaje de pueblos con toros respecto al total de municipios que tiene cada región, la Comunidad de Madrid es la que más presume de afición con un 67,6% de cobertura, ganando a Murcia (53,3%), Extremadura (49,5%) y Valencia (49,3%). El estudio deja clarísimo que los festejos populares y las corridas de toda la vida van por caminos completamente distintos. Los festejos populares —los encierros, capeas y toros en la calle— son un fenómeno muy de zonas concretas, hasta el punto de que solo cinco comunidades concentran el 85% de todo el cotarro nacional. En este terreno, la Comunidad Valenciana es el rey indiscutible con 9.499 festejos populares en un año, dejando a mucha distancia a Aragón con 2.960, Castilla y León con 1.922, Navarra con 1.510 y Castilla-La Mancha con 1.276. Ahora bien, si cruzamos los festejos populares con los habitantes de cada sitio, el podio cambia por completo. Ajustando los datos por cada 100.000 vecinos, Navarra y Aragón se coronan como las comunidades con mayor intensidad taurina en sus calles, superando los 225 festejos populares por cada 100 mil habitantes y demostrando una afición tremenda que no entiende de censos demográficos. Por su parte, si lo que miramos la media de festejos populares en cada pueblo que abre sus puertas a la Fiesta, la Comunidad Valenciana vuelve a sacar pecho con un promedio espectacular de 11,84 festejos por localidad. En la otra cara de la moneda están los espectáculos con lidia ordinaria —las corridas de toros, de rejones y las novilladas con picadores—, que tienen un reparto por el mapa español mucho más equilibrado y regular. Castilla y León (312), Castilla-La Mancha (296), Madrid (268) y Andalucía (248) tiran del carro de los festejos mayores y concentran el 68% de los mismos. En este caso, si miramos la tasa por cada 100.000 ciudadanos, las dos Castillas y Extrem
El último estudio de la patronal de empresarios taurinos desvela que el 26,3% de las localidades celebraron actividad taurina, con la Comunidad Valenciana a la cabeza en volumen
Que a España le gustan los toros no es ninguna novedad, pero los números de la última temporada dejan claro que el arraigo es total. Según el último balance que ha presentado la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET), durante el año 2025 se organizaron la friolera de 21.570 festejos en todo el país. Si echamos la cuenta, la tauromaquia estuvo viva en 2.142 municipios distintos, lo que significa que el 26,3% de los ayuntamientos españoles —es decir, uno de cada cuatro— programaron algún tipo de evento taurino en su calendario. Para afinar el tiro, esta vez el estudio ha metido los datos de las pedanías dentro de sus municipios cabecera.Si miramos dónde se concentra el grueso de la actividad, hay seis comunidades autónomas que se llevan el gato al agua y suman el 83,6% de los pueblos con toros. Castilla y León va a la cabeza con 425 municipios activos, seguida muy de cerca por Castilla-La Mancha con 398. El resto del grupo de los seis lo completan Aragón (272), la Comunidad Valenciana (267), Andalucía (235) y Extremadura (192). Eso sí, si calculamos el porcentaje de pueblos con toros respecto al total de municipios que tiene cada región, la Comunidad de Madrid es la que más presume de afición con un 67,6% de cobertura, ganando a Murcia (53,3%), Extremadura (49,5%) y Valencia (49,3%).El estudio deja clarísimo que los festejos populares y las corridas de toda la vida van por caminos completamente distintos. Los festejos populares —los encierros, capeas y toros en la calle— son un fenómeno muy de zonas concretas, hasta el punto de que solo cinco comunidades concentran el 85% de todo el cotarro nacional. En este terreno, la Comunidad Valenciana es el rey indiscutible con 9.499 festejos populares en un año, dejando a mucha distancia a Aragón con 2.960, Castilla y León con 1.922, Navarra con 1.510 y Castilla-La Mancha con 1.276.Ahora bien, si cruzamos los festejos populares con los habitantes de cada sitio, el podio cambia por completo. Ajustando los datos por cada 100.000 vecinos, Navarra y Aragón se coronan como las comunidades con mayor intensidad taurina en sus calles, superando los 225 festejos populares por cada 100 mil habitantes y demostrando una afición tremenda que no entiende de censos demográficos. Por su parte, si lo que miramos la media de festejos populares en cada pueblo que abre sus puertas a la Fiesta, la Comunidad Valenciana vuelve a sacar pecho con un promedio espectacular de 11,84 festejos por localidad.En la otra cara de la moneda están los espectáculos con lidia ordinaria —las corridas de toros, de rejones y las novilladas con picadores—, que tienen un reparto por el mapa español mucho más equilibrado y regular. Castilla y León (312), Castilla-La Mancha (296), Madrid (268) y Andalucía (248) tiran del carro de los festejos mayores y concentran el 68% de los mismos. En este caso, si miramos la tasa por cada 100.000 ciudadanos, las dos Castillas y Extremadur
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