Subirse al coche después de haberlo dejado aparcado durante horas bajo el sol es una de las situaciones más incómodas del verano. El volante quema, los asientos parecen arder y el aire del interior resulta casi irrespirable. Cuando esto ocurre, el aire acondicionado tarda unos minutos en hacer efecto, pero existe un sencillo truco conocido como el método japonés que ayuda a expulsar rápidamente el aire caliente acumulado en el habitáculo. El éxito de esta sencilla técnica se debe a que apenas requiere unos segundos y no necesita ningún accesorio ni preparación previa. En momentos en los que el sol aprieta y las temperaturas rondan los 40 ºC, este truco puede hacer descender la temperatura hasta diez grados. Cómo hacer el método japonés paso a paso: por qué funciona La técnica es muy sencilla y solo consta de dos movimientos. Lo primero es bajar completamente la ventanilla del copiloto. A continuación, hay que abrir y cerrar la puerta del conductor de forma enérgica entre cinco y seis veces, como si se estuviera abanicando el interior del vehículo. Ese movimiento provoca que el aire caliente acumulado dentro del coche salga al exterior mientras entra aire más fresco por la ventanilla abierta. El resultado es una renovación rápida del aire del habitáculo antes incluso de arrancar el vehículo. La explicación está en un principio muy sencillo de circulación del aire. Al mover repetidamente la puerta se genera una diferencia de presión que empuja el aire caliente hacia fuera. Al mismo tiempo, la ventanilla abierta permite que entre aire del exterior para ocupar ese espacio. Es un efecto parecido al de un gran abanico, por lo que muchas personas conocen esta técnica precisamente como el «efecto abanico». Aunque la temperatura exterior siga siendo elevada, el aire de la calle suele estar menos caliente que el que permanece atrapado dentro de un coche cerrado durante horas al sol. Algunas demostraciones realizadas con termómetros muestran descensos de varios grados en apenas unos segundos, aunque la reducción exacta dependerá de factores como la temperatura ambiente, el tiempo que el vehículo haya permanecido al sol o el tamaño del propio coche. No hace magia, pero ayuda. Un complemento para el aire acondicionado Este método no sustituye al sistema de climatización, pero sí puede ayudar a que sea más eficaz desde el primer momento. Al eliminar parte del aire extremadamente caliente, el aire acondicionado necesita menos esfuerzo para alcanzar una temperatura confortable. De esta forma, la sensación de frescor llega antes y se evita entrar en un vehículo que parece una auténtica sauna. Una vez renovado el aire del interior, lo más recomendable es poner en marcha el aire acondicionado y comenzar la circulación con las ventanillas abiertas durante unos instantes. Después pueden cerrarse para que el sistema de climatización trabaje con mayor eficiencia y mantenga una temperatura agradable. Llevar la ventana abie
Entrar en el vehículo en las horas centrales del día se vuelve un imposible, pero hay una forma sencilla de disminuir el calor hasta que el aire acondicionado empiece a funcionar
Subirse al coche después de haberlo dejado aparcado durante horas bajo el sol es una de las situaciones más incómodas del verano. El volante quema, los asientos parecen arder y el aire del interior resulta casi irrespirable. Cuando esto ocurre, el aire acondicionado tarda unos minutos en hacer efecto, pero existe un sencillo truco conocido como el método japonés que ayuda a expulsar rápidamente el aire caliente acumulado en el habitáculo.El éxito de esta sencilla técnica se debe a que apenas requiere unos segundos y no necesita ningún accesorio ni preparación previa. En momentos en los que el sol aprieta y las temperaturas rondan los 40 ºC, este truco puede hacer descender la temperatura hasta diez grados. Cómo hacer el método japonés paso a paso: por qué funcionaLa técnica es muy sencilla y solo consta de dos movimientos. Lo primero es bajar completamente la ventanilla del copiloto. A continuación, hay que abrir y cerrar la puerta del conductor de forma enérgica entre cinco y seis veces, como si se estuviera abanicando el interior del vehículo. Ese movimiento provoca que el aire caliente acumulado dentro del coche salga al exterior mientras entra aire más fresco por la ventanilla abierta. El resultado es una renovación rápida del aire del habitáculo antes incluso de arrancar el vehículo.La explicación está en un principio muy sencillo de circulación del aire. Al mover repetidamente la puerta se genera una diferencia de presión que empuja el aire caliente hacia fuera. Al mismo tiempo, la ventanilla abierta permite que entre aire del exterior para ocupar ese espacio. Es un efecto parecido al de un gran abanico, por lo que muchas personas conocen esta técnica precisamente como el «efecto abanico». Aunque la temperatura exterior siga siendo elevada, el aire de la calle suele estar menos caliente que el que permanece atrapado dentro de un coche cerrado durante horas al sol.Algunas demostraciones realizadas con termómetros muestran descensos de varios grados en apenas unos segundos, aunque la reducción exacta dependerá de factores como la temperatura ambiente, el tiempo que el vehículo haya permanecido al sol o el tamaño del propio coche. No hace magia, pero ayuda.Un complemento para el aire acondicionadoEste método no sustituye al sistema de climatización, pero sí puede ayudar a que sea más eficaz desde el primer momento. Al eliminar parte del aire extremadamente caliente, el aire acondicionado necesita menos esfuerzo para alcanzar una temperatura confortable. De esta forma, la sensación de frescor llega antes y se evita entrar en un vehículo que parece una auténtica sauna.Una vez renovado el aire del interior, lo más recomendable es poner en marcha el aire acondicionado y comenzar la circulación con las ventanillas abiertas durante unos instantes. Después pueden cerrarse para que el sistema de climatización trabaje con mayor eficiencia y mantenga una temperatura agradable. Llevar la ventana abierta a ple
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