Las autoridades rusas declaran el estado de emergencia en la Crimea ocupada mientras Ucrania intensifica sus ataques aéreos tras el anuncio de Volodimir Zelenski de un plan de 40 días para «forzar a Rusia a la paz». El estado de emergencia permite garantizar la estabilidad de los sectores clave para la vida de toda la población, anunció este viernes Serguéi Aksiónov, jefe de las autoridades instaladas por Rusia, tras otra noche de ataques con drones ucranianos.2.500 vehículos esperaban para cruzar en ambos lados del puente de Crimea, que une Rusia con la península a través del estrecho de Kerch, después de que permaneciera cerrado toda la noche por la amenaza. Según el Servicio de Seguridad de Ucrania, los drones alcanzaron dos buques militares atracados en el puerto local, así como un ferry y elementos del sistema de defensa antiaérea ruso S-400, uno de los más eficaces de Moscú.Las consecuencias de los ataques ucranianosLa escasez de combustible provocada por el creciente aislamiento de la península es «aguda», admitió Aksiónov, en medio de informes sobre racionamiento en la venta de combustible y largas colas en las gasolineras. Los ataques ucranianos contra la infraestructura energética también han provocado cortes de luz impredecibles en toda la zona, señaló.Los ataques diarios contra la infraestructura en Crimea buscan imposibilitar que Rusia utilice la península como una gran base militar que respalde sus bombardeos aéreos sobre Ucrania y sus operaciones militares en otras partes del sur del país. Las autoridades ucranianas piden a la población civil que se mantenga lo más lejos posible de los posibles objetivos.Para los desplazados desde Crimea, estos ataques cada vez más intensos devuelven una esperanza, aunque lejana, de que Rusia pueda ser finalmente expulsada: «Después de cada noticia como esta, me preparo un café para celebrarlo», contó a LA RAZÓN una tártara de Crimea que tuvo que huir de su hogar por la persecución rusa, pidiendo mantener el anonimato.En la misma noche, drones ucranianos volvieron a atacar la capital rusa. Tras informes de que Rusia sigue desplazando sus defensas antiaéreas disponibles desde las regiones hacia Moscú, no se reportaron nuevos daños importantes, aunque los aeropuertos locales tuvieron que cerrar durante horas. Sin embargo, una gran planta química dedicada a la producción de explosivos fue alcanzada en la región de Tula. Los residentes informaron de un fuerte olor a amoníaco y cortes en el suministro eléctrico.Estos ataques forman parte del plan de Kiev para forzar a los rusos a la paz. «Aprobé una operación de 40 días del SBU para influir en el Estado agresor con el fin de inducir el fin de la guerra», afirmó Zelenski tras reunirse con el jefe del SBU, Yevguén Jmara, destacando que el SBU lidera el uso de drones para repeler los asaltos de la infantería rusa y golpear territorio ruso.Según datos de inteligencia ucraniana citados por Zelenski, el 80% de
Las autoridades rusas declaran el estado de emergencia en la Crimea ocupada mientras Ucrania intensifica sus ataques aéreos tras el anuncio de Volodimir Zelenski de un plan de 40 días para «forzar a Rusia a la paz». El estado de emergencia permite garantizar la estabilidad de los sectores clave para la vida de toda la población, anunció este viernes Serguéi Aksiónov, jefe de las autoridades instaladas por Rusia, tras otra noche de ataques con drones ucranianos. 2.500 vehículos esperaban para cruzar en ambos lados del puente de Crimea, que une Rusia con la península a través del estrecho de Kerch, después de que permaneciera cerrado toda la noche por la amenaza. Según el Servicio de Seguridad de Ucrania, los drones alcanzaron dos buques militares atracados en el puerto local, así como un ferry y elementos del sistema de defensa antiaérea ruso S-400, uno de los más eficaces de Moscú. Las consecuencias de los ataques ucranianos La escasez de combustible provocada por el creciente aislamiento de la península es «aguda», admitió Aksiónov, en medio de informes sobre racionamiento en la venta de combustible y largas colas en las gasolineras. Los ataques ucranianos contra la infraestructura energética también han provocado cortes de luz impredecibles en toda la zona, señaló. Los ataques diarios contra la infraestructura en Crimea buscan imposibilitar que Rusia utilice la península como una gran base militar que respalde sus bombardeos aéreos sobre Ucrania y sus operaciones militares en otras partes del sur del país. Las autoridades ucranianas piden a la población civil que se mantenga lo más lejos posible de los posibles objetivos. Para los desplazados desde Crimea, estos ataques cada vez más intensos devuelven una esperanza, aunque lejana, de que Rusia pueda ser finalmente expulsada: «Después de cada noticia como esta, me preparo un café para celebrarlo», contó a LA RAZÓN una tártara de Crimea que tuvo que huir de su hogar por la persecución rusa, pidiendo mantener el anonimato. En la misma noche, drones ucranianos volvieron a atacar la capital rusa. Tras informes de que Rusia sigue desplazando sus defensas antiaéreas disponibles desde las regiones hacia Moscú, no se reportaron nuevos daños importantes, aunque los aeropuertos locales tuvieron que cerrar durante horas. Sin embargo, una gran planta química dedicada a la producción de explosivos fue alcanzada en la región de Tula. Los residentes informaron de un fuerte olor a amoníaco y cortes en el suministro eléctrico. Estos ataques forman parte del plan de Kiev para forzar a los rusos a la paz. «Aprobé una operación de 40 días del SBU para influir en el Estado agresor con el fin de inducir el fin de la guerra», afirmó Zelenski tras reunirse con el jefe del SBU, Yevguén Jmara, destacando que el SBU lidera el uso de drones para repeler los asaltos de la infantería rusa y golpear territorio ruso. Según datos de inteligencia ucraniana citados por Zelenski, el
La presión de Kiev sobre la retaguardia rusa agrava la crisis logística en la zona anexada, con problemas de suministro, apagones y nuevas restricciones en el puente de Kerch
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