La rápida intervención de dos agentes de la Policía Nacional evitó una tragedia este fin de semana en Vigo. Un niño de tan solo tres años logró sobrevivir después de sufrir un desvanecimiento en su domicilio del barrio de Lavadores, golpearse en la cabeza y dejar de respirar, una situación límite que obligó a los policías a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta conseguir que recuperase la respiración.. Los hechos se produjeron cuando una mujer llamó al 091 presa de la angustia para solicitar una ambulancia urgente. Según explicó a los operadores, su hijo se había desplomado, había sufrido un golpe en la cabeza y permanecía inconsciente en el suelo, con serias dificultades para respirar. La madre llegó a advertir de que sentía que estaba “perdiendo a su hijo”.. Ante la gravedad de la situación, una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano que se encontraba en las inmediaciones se desplazó de inmediato hasta la vivienda. Al llegar, los agentes comprobaron que el menor presentaba síntomas de cianosis, una coloración violácea de la piel provocada por la falta de oxígeno, y que su respiración era extremadamente débil.. Mientras una ambulancia medicalizada se dirigía al lugar, los policías permanecieron junto al niño vigilando constantemente su estado. Sin embargo, la situación empeoró de forma repentina cuando el menor dejó de respirar por completo. Fue entonces cuando los agentes iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar.. Tras unos momentos de máxima tensión, la actuación dio resultado. El niño vomitó, comenzó a llorar y recuperó la respiración. Poco después llegaron los servicios sanitarios, que se hicieron cargo de su estabilización.. Traslado urgente al Álvaro Cunqueiro. La emergencia no terminó ahí. Debido a la gravedad del caso y a la intensa circulación existente en ese momento, el personal médico solicitó apoyo policial para garantizar un traslado rápido hasta el hospital.. Los agentes coordinaron varios cortes de tráfico y movilizaron a distintos indicativos policiales para abrir paso a la ambulancia durante el recorrido hasta el Hospital Álvaro Cunqueiro. Según destacó la propia Policía Nacional, esta actuación resultó determinante para reducir al máximo el tiempo de llegada al centro sanitario.. Finalmente, el menor ingresó en el hospital vigués, donde evolucionó favorablemente. Según la información trasladada posteriormente por la familia a los agentes, el niño se ha recuperado satisfactoriamente tras el grave episodio sufrido en su domicilio.
Los agentes le practicaron maniobras de reanimación después de que el menor se desvaneciese, se golpease en la cabeza y quedase inconsciente
La rápida intervención de dos agentes de la Policía Nacional evitó una tragedia este fin de semana en Vigo. Un niño de tan solo tres años logró sobrevivir después de sufrir un desvanecimiento en su domicilio del barrio de Lavadores, golpearse en la cabeza y dejar de respirar, una situación límite que obligó a los policías a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta conseguir que recuperase la respiración.. Los hechos se produjeron cuando una mujer llamó al 091 presa de la angustia para solicitar una ambulancia urgente. Según explicó a los operadores, su hijo se había desplomado, había sufrido un golpe en la cabeza y permanecía inconsciente en el suelo, con serias dificultades para respirar. La madre llegó a advertir de que sentía que estaba “perdiendo a su hijo”.. Ante la gravedad de la situación, una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano que se encontraba en las inmediaciones se desplazó de inmediato hasta la vivienda. Al llegar, los agentes comprobaron que el menor presentaba síntomas de cianosis, una coloración violácea de la piel provocada por la falta de oxígeno, y que su respiración era extremadamente débil.. Mientras una ambulancia medicalizada se dirigía al lugar, los policías permanecieron junto al niño vigilando constantemente su estado. Sin embargo, la situación empeoró de forma repentina cuando el menor dejó de respirar por completo. Fue entonces cuando los agentes iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar.. Tras unos momentos de máxima tensión, la actuación dio resultado. El niño vomitó, comenzó a llorar y recuperó la respiración. Poco después llegaron los servicios sanitarios, que se hicieron cargo de su estabilización.. La emergencia no terminó ahí. Debido a la gravedad del caso y a la intensa circulación existente en ese momento, el personal médico solicitó apoyo policial para garantizar un traslado rápido hasta el hospital.. Los agentes coordinaron varios cortes de tráfico y movilizaron a distintos indicativos policiales para abrir paso a la ambulancia durante el recorrido hasta el Hospital Álvaro Cunqueiro. Según destacó la propia Policía Nacional, esta actuación resultó determinante para reducir al máximo el tiempo de llegada al centro sanitario.. Finalmente, el menor ingresó en el hospital vigués, donde evolucionó favorablemente. Según la información trasladada posteriormente por la familia a los agentes, el niño se ha recuperado satisfactoriamente tras el grave episodio sufrido en su domicilio.
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