La Comunidad de Madrid ha suprimido las pruebas de diagnóstico genético del laboratorio cuya gestión adjudicó en abril al grupo Quirónsalud. Con diferencia son las más caras del repertorio de analíticas que se procesan en ese centro situado en San Sebastián de los Reyes, donde se venían realizando desde 2010. La retirada, prevista en los pliegos, supondrá un ahorro notable para Quirón, que ha ganado el contrato al proponer una compensación de 120 millones de euros a cambio de gestionar el centro durante cinco años.. Seguir leyendo
El Gobierno de Ayuso ha eliminado los diagnósticos de genética, que se han hecho en ese centro desde su apertura en la era de Aguirre
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La Comunidad de Madrid ha suprimido las pruebas de diagnóstico genético del laboratorio cuya gestión adjudicó en abril al grupo Quirónsalud. Con diferencia son las más caras del repertorio de analíticas que se procesan en ese centro situado en San Sebastián de los Reyes, donde se venían realizando desde 2010. La retirada, prevista en los pliegos, supondrá un ahorro notable para Quirón, que ha ganado el contrato al proponer una compensación de 120 millones de euros a cambio de gestionar el centro durante cinco años.. El laboratorio es un centro creado en tiempos de la presidenta madrileña Esperanza Aguirre para dar servicio diagnóstico a seis hospitales de distintos puntos de la región, conocidos como el anillo, y atiende a un área poblada por 1,4 millones de personas. El centro ha estado gestionado desde su apertura por la empresa valenciana Ribera Salud, que ha ganado las sucesivas renovaciones del contrato. La gestión salió de nuevo a concurso en enero y Ribera fue superada por la madrileña Quirón, que hizo la oferta económica más baja. El relevo comenzó a mediados de mayo y ha consistido en una convivencia de las dos empresas que ha concluido a las 00.00 del lunes. Por tanto hoy es el primer día a solas de Quirón.. La desaparición de la genética no es la única medida de ahorro que conseguirá Quirón. La empresa madrileña quiere comenzar con una plantilla sin derechos de antigüedad y por ello se ha negado a heredar los contratos de los 249 empleados, como pretende el comité de empresa. Al hacer borrón y cuenta nueva, un hipotético despido de esos trabajadores sería menos costoso.. Este contrato será mucho menos lucrativo para Quirón que los cuatro acuerdos hospitalarios de cientos de millones de euros que tiene con la Comunidad de Madrid. Fuentes del sector cercanas a Ribera dicen que la empresa valenciana apenas sacaba un margen de medio millón de euros de beneficio debido al alto coste que suponen el personal y los reactivos para las analíticas.. Con todo, la Comunidad pagará anualmente más a Quirón que lo que hacía a Ribera. La empresa valenciana era compensada anualmente con 19 millones de euros y la madrileña recibirá 24 millones de euros. Quirón ha propuesto inversiones para renovar las máquinas existentes.. Gestión directa “más eficiente”. Las pruebas genéticas son usadas para detectar enfermedades raras o riesgo de cáncer y pueden costar entre 500 y 3.000 euros, según estima la Asociación Española de Técnicos de Laboratorio, Aetel. Es un coste mucho más alto que el de una prueba rutinaria de sangre y orina, que ronda los 120 euros, dice el presidente de Aetel, Juan Carlos Rodríguez. Esta asociación considera que la supresión de la genética es una involución que debería preocupar a los pacientes. “La genética es la parte más sofisticada de los análisis clínicos y la tendencia en la última década ha sido incorporar estos estudios a los laboratorios de hospitales públicos, pero aquí ocurre lo contrario”, dice Gutiérrez. “El colectivo de técnicos ha reaccionado con indignación y sorpresa a esta decisión”.. Así, unas pruebas que han estado externalizadas durante más de 15 años serán asumidas directamente por la Comunidad de Madrid, que ahora admite, por medio de un portavoz de la consejera de Sanidad, Fátima Matute, que en este caso la gestión directa es “más eficiente”. Esto supone una admisión llamativa porque desde la época de Aguirre la Comunidad, gobernada por el PP, ha liderado en España la externalización de los servicios sanitarios.. “La cartera de genética se incrementa muy rápido por los requerimientos que parten desde el Ministerio (de Sanidad)”, responde por escrito este portavoz. “Cada vez es más eficiente gestionarlo de manera directa acorde a la evolución de los tiempos. Meterlo en un pliego podría acarrear ineficiencias”, agrega. “Podría ralentizar procesos debido a los constantes avances en materia asistencial”.. El portavoz niega que haya “ningún tipo de involución porque la genética sigue estando contemplada en la Comunidad de Madrid como prestación de servicio”.. La Consejería de Sanidad ha explicado a los sindicatos que las pruebas genéticas de la población afectada serán destinadas a los laboratorios de cinco grandes hospitales públicos, según el responsable de sanidad en CCOO-Madrid, Mariano Martín Maestro. Respecto a los seis trabajadores afectados, cuatro técnicos y dos genetistas, que se quedan en la calle, los sindicatos han acordado con la Consejería favorecer su incorporación al Servicio Madrileño de Salud, Sermas. Para ello, se les computará como tiempo trabajado en el Sermas su experiencia en el laboratorio (a pesar de que eran empleados privados) y podrán sumar esos puntos en los procesos de selección de la sanidad pública madrileña.. El destino de los trabajadores de genética es un conflicto menor en el laboratorio comparado con la batalla mayor de toda la plantilla, que considera injusto perder su antigüedad. UGT, que controla el comité de empresa, defiende que Quirón debería heredar los contratos ya existentes. Ribera Salud también sostiene esa postura, con un claro interés porque, de lo contrario, debería abonar una factura millonaria en finiquitos.. Las dos empresas han chocado en privado. Quirón ha enviado un duro burofax a Ribera acusándola de instigar a la plantilla en su contra y, en lo que parece una advertencia de acciones judiciales, añadió que esta conducta “podría constituir un ejercicio abusivo y contrario a la buena fe contractual y empresarial”. Por su parte, Ribera se ha opuesto ante la Consejería de Sanidad a la “demora” que supone la prórroga concedida a Quirón.. Los empleados han tenido por delante dos opciones: firmar los nuevos contratos que les ha entregado Quirón o quedarse en la calle este lunes, el día en que ha acabado la convivencia entre Ribera y Quirón. En ese segundo caso quedarían sin carta de despido, porque Ribera se niega a despedirles, y por tanto sin posibilidad de cobrar el paro. “Todo el mundo va a tener que denunciar a Ribera y a Quirón”, dice una empleada que pide anonimato por miedo a salir perjudicada. “Los que se frotan las manos son los abogados”.. Quirón asegura por medio de un portavoz que en torno a un 60% de los trabajadores del contrato anterior ya forman parte de su plantilla. Esto, dice, “demuestra que las condiciones ofrecidas son adecuadas y legalmente correctas”.. “Queremos ser muy claros en un punto que puede estar generando confusión: incorporarse a nuestra empresa no implica perder ningún derecho adquirido”, añade. “Cualquier reclamación que un trabajador pudiera tener frente a Ribera Salud se mantiene intacta con independencia de si acepta nuestra oferta o no. Esa decisión judicial, si llega, les afectará al margen de su situación laboral en ese momento. Existen discrepancias con Ribera Salud respecto a quién debe asumir determinadas obligaciones económicas con los trabajadores. Nuestra posición jurídica es sólida y la defenderemos con plena confianza si fuera necesario”.. Sin embargo, los trabajadores han recibido contratos con condiciones peores a las existentes, indican fuentes del comité. Por ejemplo, quienes trabajaban de lunes a viernes ahora deben aceptar jornadas de lunes a domingo, según una de estas ofertas, a la que ha tenido acceso este diario. Sobre el centro de trabajo se dice que Quirón puede destinarlos a cualquiera de los centros de la empresa en la Comunidad de Madrid.. ¿Tiene algo que contar? Escriba al autor a fpeinado@elpais.es
