El monasterio medieval de San Salvador de Oña en Burgos, que pretende convertirse en un importante centro de interpretación dedicado a la lengua castellana y los orígenes de Castilla, se abrirá plenamente al público entre 2028 y 2029, una vez que el Consejo Provincial complete su proyecto de restauración integral, que tiene una inversión total de más de 11 millones de euros. El presidente de la institución, Borja Suárez, anunció en una conferencia de prensa que se espera que las tres fases restantes estén terminadas para entonces: una actualmente en curso, otra pendiente de financiación del Ministerio de Cultura y la tercera, recientemente adjudicada por 3,2 millones de euros. Recordó que el programa de rehabilitación comenzó entre 2018 y 2023 con una fase inicial centrada en la estabilización del edificio, que incluyó la restauración de más de 9,000 metros cuadrados de techos en un complejo que abarca 34,000 metros cuadrados de espacio útil que había estado en riesgo de derrumbe. La segunda fase se centró en los jardines benedictinos, el exterior del monasterio y la recuperación del antiguo taller de costureras, que ha sido transferido al Ayuntamiento de Oña. Esto ha permitido la creación de una ruta cultural y patrimonial que une los claustros ya restaurados, la iglesia de la abadía y su panteón del condado. La Diputación ha adjudicado la tercera fase, que se centrará en el Patio de San Íñigo. Con un período de ejecución de 18 meses, se completará en 2028. Suárez señaló que esta etapa también se beneficia del apoyo del Ministerio de Cultura a través del programa cultural del 2%. Las obras incluirán la demolición de un pabellón de cuatro pisos construido en 1970 para restaurar el patio a sus proporciones originales, la restauración de la fachada frente a la Plaza del Convento y la conversión del hall de entrada a la Torre de Sansón para su uso como espacio de exposición. Se buscará la colaboración público-privada para desarrollar su contenido futuro. El presidente ha anunciado que está pendiente una cuarta fase del proyecto, respaldada por una inversión de 2,5 millones de euros. Las autoridades han solicitado una vez más el apoyo del Departamento de Cultura para esta etapa, que se centrará en la sala de los monjes, el refectorio y la biblioteca. Una vez terminado, todo el complejo monástico estará completamente restaurado, accesible y listo para albergar actividades. Ya se está llevando a cabo una quinta fase, que implica la demolición del edificio La Florida (trabajo que ya ha comenzado) y la conversión del antiguo noviciado en un albergue juvenil. Esta parte del proyecto está siendo llevada a cabo por la Junta de Castilla y León a través de su Fundación del Patrimonio Natural y está programada para su finalización en 2027. Borja Suárez espera que, tras una inversión total de 11 millones de euros, el Monasterio de San Salvador pueda reabrirse completamente para 2028 o 2029 y transformarse en un centro cultural centrado en el idioma castellano que lo vincula con Valpuesta y los orígenes de Castilla. Para ello, también buscarán asociaciones público-privadas y ya han iniciado conversaciones con la Fundación La Caixa para llevar a cabo una auditoría cultural. Suárez declaró que aunque la Diputación procederá con la musealización del cenobio, no desean que dependa únicamente de la financiación pública.
Borja Suárez, presidente del Consejo Provincial de Burgos, enfatiza que el objetivo es «restaurar el diseño histórico del sitio al tiempo que proporciona una experiencia completa al visitante».
El monasterio medieval de San Salvador de Oña en Burgos, que pretende convertirse en un importante centro de interpretación dedicado a la lengua castellana y los orígenes de Castilla, se abrirá plenamente al público entre 2028 y 2029, una vez que el Consejo Provincial complete su proyecto de restauración integral, que tiene una inversión total de más de 11 millones de euros. El presidente de la institución, Borja Suárez, anunció en una conferencia de prensa que se espera que las tres fases restantes estén terminadas para entonces: una actualmente en curso, otra pendiente de financiación del Ministerio de Cultura y la tercera, recientemente adjudicada por 3,2 millones de euros. Recordó que el programa de rehabilitación comenzó entre 2018 y 2023 con una fase inicial centrada en la estabilización del edificio, que incluyó la restauración de más de 9,000 metros cuadrados de techos en un complejo que abarca 34,000 metros cuadrados de espacio útil que había estado en riesgo de derrumbe. La segunda fase se centró en los jardines benedictinos, el exterior del monasterio y la recuperación del antiguo taller de costureras, que ha sido transferido al Ayuntamiento de Oña. Esto ha permitido la creación de una ruta cultural y patrimonial que une los claustros ya restaurados, la iglesia de la abadía y su panteón del condado. La Diputación ha adjudicado la tercera fase, que se centrará en el Patio de San Íñigo. Con un período de ejecución de 18 meses, se completará en 2028. Suárez señaló que esta etapa también se beneficia del apoyo del Ministerio de Cultura a través del programa cultural del 2%. Las obras incluirán la demolición de un pabellón de cuatro pisos construido en 1970 para restaurar el patio a sus proporciones originales, la restauración de la fachada frente a la Plaza del Convento y la conversión del hall de entrada a la Torre de Sansón para su uso como espacio de exposición. Se buscará la colaboración público-privada para desarrollar su contenido futuro. El presidente ha anunciado que está pendiente una cuarta fase del proyecto, respaldada por una inversión de 2,5 millones de euros. Las autoridades han solicitado una vez más el apoyo del Departamento de Cultura para esta etapa, que se centrará en la sala de los monjes, el refectorio y la biblioteca. Una vez terminado, todo el complejo monástico estará completamente restaurado, accesible y listo para albergar actividades. Ya se está llevando a cabo una quinta fase, que implica la demolición del edificio La Florida (trabajo que ya ha comenzado) y la conversión del antiguo noviciado en un albergue juvenil. Esta parte del proyecto está siendo llevada a cabo por la Junta de Castilla y León a través de su Fundación del Patrimonio Natural y está programada para su finalización en 2027. Borja Suárez espera que, tras una inversión total de 11 millones de euros, el Monasterio de San Salvador pueda reabrirse completamente para 2028 o 2029 y transformarse en un centro cultural centrado en el idioma castellano que lo vincula con Valpuesta y los orígenes de Castilla. Para ello, también buscarán asociaciones público-privadas y ya han iniciado conversaciones con la Fundación La Caixa para llevar a cabo una auditoría cultural. Suárez declaró que aunque la Diputación procederá con la musealización del cenobio, no desean que dependa únicamente de la financiación pública.
Noticias de Castilla y León: última hora local en La Razón
