Jorge Cadaval tiene fama de irse «por la patilla» en los momentos más inoportunos. Jesús Pérez, uno de los reporteros TEA, lo sacó a relucir en 100% únicos y el humorista no lo negó: «Me cago en todos los sitios. Me voy de vareta». Lo que nadie esperaba era que la anécdota más memorable le había sucedido delante del rey.. Los Morancos fueron invitados a una cena con Juan Carlos I y los sentaron justo a su lado. El problema llegó cuando Jorge Cadaval picó queso sin saber lo que se le venía encima: «A mí me sienta fatal desde el minuto uno. Empecé a sudar frío y se me descompone la barriga».. Sin otra salida, se acercó a quien les había invitado y le soltó la verdad sin rodeos: «Me estoy cagando». No había margen para la discreción y tuvo que plantarse ante el propio rey con el mismo mensaje. «Señor, mire usted, me tengo que ir», le dijo.. Juan Carlos I encajó el momento con una naturalidad pasmosa. Le preguntó si era un apuro intestinal y, ante la respuesta afirmativa, no se anduvo con ceremonias. «Pues ve al váter, coño», le contestó el rey emérito sin pestañear.. El plató de 100% únicos estalló en carcajadas al escuchar el remate de la historia. «Por Dios, qué agobio», acertó a decir alguien entre risas. Cadaval lo contó sin el menor pudor, como quien ya ha asumido que el queso y la realeza no se llevan bien.
El menor de Los Morancos tuvo que confesarle al rey Juan Carlos I que necesitaba correr al baño durante una cena oficial, sin esperar la respuesta del emérito: «¡Ve al váter!»
20MINUTOS.ES – Televisión
Jorge Cadaval tiene fama de irse «por la patilla» en los momentos más inoportunos. Jesús Pérez, uno de los reporteros TEA, lo sacó a relucir en 100% únicos y el humorista no lo negó: «Me cago en todos los sitios. Me voy de vareta». Lo que nadie esperaba era que la anécdota más memorable le había sucedido delante del rey.. Los Morancos fueron invitados a una cena con Juan Carlos I y los sentaron justo a su lado. El problema llegó cuando Jorge Cadaval picó queso sin saber lo que se le venía encima: «A mí me sienta fatal desde el minuto uno. Empecé a sudar frío y se me descompone la barriga».. Sin otra salida, se acercó a quien les había invitado y le soltó la verdad sin rodeos: «Me estoy cagando». No había margen para la discreción y tuvo que plantarse ante el propio rey con el mismo mensaje. «Señor, mire usted, me tengo que ir», le dijo.. Juan Carlos I encajó el momento con una naturalidad pasmosa. Le preguntó si era un apuro intestinal y, ante la respuesta afirmativa, no se anduvo con ceremonias. «Pues ve al váter, coño», le contestó el rey emérito sin pestañear.. El plató de 100% únicos estalló en carcajadas al escuchar el remate de la historia. «Por Dios, qué agobio», acertó a decir alguien entre risas. Cadaval lo contó sin el menor pudor, como quien ya ha asumido que el queso y la realeza no se llevan bien.
