Portugal y Austria fueron elegidos este miércoles por la Asamblea General de la ONU para ocupar los dos asientos reservados a los países de Europa Occidental en el Consejo de Seguridad.. Las candidaturas de Portugal y Austria vencieron a la de Alemania, la otra aspirante a ocupar uno de esos dos asientos como miembros no permanentes del Consejo.. Portugal obtuvo 134 apoyos para entrar en el órgano de la ONU y Austria 131 votos, mientras que Alemania recabó 104, informa EFE.. Para ser elegidos miembros del Consejo, los países necesitaban el respaldo de dos tercios de la Asamblea General, que en este caso eran 127 países.. Esta será la cuarta vez que Portugal y Austria son miembros no permanente del Consejo de Seguridad. La última vez de Austria fue para el periodo 2009-2010 y la de Portugal para el de 2011-2012, informa EFE.. Después de que la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, diera a conocer el resultado de la votación, ambas naciones celebraron su ingreso en el órgano de la ONU.. Su mandato se iniciará el próximo 1 de enero, cuando tomarán el relevo de Dinamarca y Grecia.. Portugal y Austria no serán las únicas naciones europeas en el órgano. Letonia es miembro no permanente del Consejo de Seguridad hasta el 31 de diciembre de 2027 y Francia y Reino Unido son miembros permanentes.. Se espera que mantengan una postura de bloque, especialmente respecto a la guerra de Ucrania, como han hecho hasta ahora la mayoría de países europeos que han formado parte.. Además, se unirán a Baréin, Colombia, Liberia y la República Democrática del Congo, los otros cinco miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, cuyo mandato termina a finales de 2027, y a China, Estados Unidos y Rusia, los otros tres miembros permanentes, que junto a Francia y Reino Unido son los únicos con poder de veto.. Precisamente ese poder marca la principal diferencia entre los miembros con mandatos caducos y las cinco potencias. Todos tienen voz y voto en el Consejo de Seguridad, pero la agenda y las resoluciones aprobadas suelen estar condicionadas al veto de las cinco potencias.
Alemania sufrió este miércoles uno de los reveses diplomáticos más inesperados de los últimos años al quedarse fuera del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La Asamblea General de la ONU eligió a Portugal y Austria para ocupar los dos puestos no permanentes reservados al grupo de Europa occidental durante el periodo 2027-2028 y dejó fuera por primera vez a la República Federal desde la reunificación.. El resultado supone un contratiempo político para Friedrich Merz y su ministro de Exteriores, Johann Wadephul, que habían convertido la candidatura alemana en una prueba de la capacidad del país para recuperar influencia internacional. La derrota fue clara. Portugal obtuvo 134 votos, Austria 131 y Alemania se quedó en 104, muy lejos de la mayoría necesaria para lograr uno de los asientos. Desde la reunificación, Alemania nunca había fracasado en una candidatura al Consejo de Seguridad y había ocupado el puesto en seis ocasiones, la última entre 2019 y 2020.. El peso económico y financiero. El resultado llega después de varios años de campaña diplomática y de una intensa ofensiva desplegada por Berlín durante las últimas semanas. Diplomáticos alemanes multiplicaron contactos y reuniones en Nueva York y en numerosas capitales. El propio Wadephul pasó varios días en la sede de Naciones Unidas intentando recabar apoyos para la candidatura alemana. Apenas unas horas antes de la votación aseguraba percibir una «simpatía de base hacia Alemania» entre numerosos Estados y defendía que, si era elegida, la República Federal actuaría como «abogada del derecho internacional».. La candidatura germana se apoyaba además en el peso económico y financiero del país dentro de Naciones Unidas. Alemania se ha convertido en los últimos años en uno de los principales contribuyentes del sistema de la ONU y, tras el repliegue financiero de Estados Unidos en diversos organismos internacionales, Berlín figura entre los mayores sostenes económicos de la institución.. Sin embargo, Austria y Portugal llevaban más de una década preparando sus respectivas campañas, mientras que Alemania anunció oficialmente su candidatura en 2020. También pesaron las críticas que la política exterior alemana ha recibido durante los últimos meses. La posición de Berlín respecto a la guerra de Gaza, su cautela a la hora de criticar determinadas actuaciones de Israel y Estados Unidos o los recortes en ayuda humanitaria y cooperación internacional provocaron un desgaste en parte de la comunidad internacional.. Otro revés para Merz. La derrota tiene una dimensión política para Merz. Desde su llegada al poder, el canciller ha intentado proyectar una imagen de mayor protagonismo internacional y presentarse como un líder especialmente activo en política exterior. El propio Merz reconoció la derrota pocas horas después de conocerse el resultado. «Nos presentamos con convicción, no hemos alcanzado el objetivo», admitió en un comunicado en el que felicitó a Portugal y Austria. Aun así, insistió en que «las tareas que tenemos ante Naciones Unidas no cambian por este resultado» y aseguró que Alemania seguirá siendo «un pilar fiable del sistema multilateral».. En términos parecidos se expresó Wadephul, que evitó dramatizar el resultado y defendió el trabajo realizado por la diplomacia alemana. Sin embargo, en Berlín pocos ocultan que la votación constituye un serio toque de atención. Más allá de la pérdida temporal de influencia dentro del Consejo, la derrota vuelve a poner sobre la mesa una vieja discusión en Berlín acerca de hasta qué punto Alemania es capaz de traducir su peso económico en influencia política en un momento en el que el orden multilateral atraviesa una de sus etapas más frágiles desde el final de la Guerra Fría.
Portugal y Austria han vencido a la candidatura alemana, recabando 134 y 131 apoyos, respectivamente, frente a los 104 de Berlín
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