Está la sombra del impacto, por el momento impredecible, de modelos de inteligencia artificial como el estadounidense Mythos. También el miedo a la vulnerabilidad por una dependencia excesiva de potencias como China para el aprovisionamiento básico de las industrias punteras. O la alta probabilidad de que un pirateo informático colapse un sector clave de la economía. Más que amenazas, son realidades que están obligando a Europa a avanzar, a pasos forzados, hacia una soberanía tecnológica que la haga menos susceptible a los bandazos geopolíticos y económicos globales. No será fácil: tal como advierte el informe Draghi para relanzar la economía europea, la UE sigue dependiendo estructuralmente de proveedores no comunitarios para más del 80% de sus productos digitales, servicios, infraestructuras y propiedad intelectual.. Seguir leyendo
La Comisión Europea plantea aumentar la producción de semiconductores y triplicar la capacidad de los centros de datos en Europa con vistas a asegurar la soberanía tecnológica del continente
Está la sombra del impacto, por el momento impredecible, de modelos de inteligencia artificial como el estadounidense Mythos. También el miedo a la vulnerabilidad por una dependencia excesiva de potencias como China para el aprovisionamiento básico de las industrias punteras. O la alta probabilidad de que un pirateo informático colapse un sector clave de la economía. Más que amenazas, son realidades que están obligando a Europa a avanzar, a pasos forzados, hacia una soberanía tecnológica que la haga menos susceptible a los bandazos geopolíticos y económicos globales. No será fácil: tal como advierte el informe Draghi para relanzar la economía europea, la UE sigue dependiendo estructuralmente de proveedores no comunitarios para más del 80% de sus productos digitales, servicios, infraestructuras y propiedad intelectual.. Con todo, la Comisión Europea cree haber hallado una fórmula para ganar en autonomía digital: este miércoles ha presentado un voluminoso paquete de propuestas legales y estrategias para impulsar alternativas europeas en el sector de los semiconductores, al que quiere dar un fuerte impulso de producción europea, y para romper la excesiva dependencia —y exposición— comunitaria a los servicios en la nube de sectores esenciales, entre otros triplicando los centros de datos en territorio europeo en el próximo lustro.. “Vivimos en un mundo donde la geopolítica y la tecnología son inseparables. Los que lideren la innovación tecnológica perfilarán el futuro, y tenemos que asegurarnos de que Europa juega un papel protagonista en ello”, ha subrayado la vicepresidenta de la Comisión para Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, al presentar el “paquete de soberanía tecnológica” que busca garantizar que Europa cuenta con la suficiente capacidad para ser un actor importante en la carrera tecnológica global a la par que se asegura el control de tecnologías y datos críticos.. Una de las claves para ello es “mitigar” los riesgos derivados de la “marcada dependencia” de la UE de un “número limitado” de proveedores de terceros países en lo que se refiere a los servicios de computación en la nube, explica la Comisión: aunque para la mayor parte de los casos, alrededor del 70%, no hay un riesgo grave, sí puede llegar a ser un problema que datos sensibles, por ejemplo en materia de defensa o sanidad, puedan acabar en manos de un gobierno extranjero no alineado con los valores europeos.. Por ello, en la propuesta para un reglamento sobre el desarrollo la nube y la inteligencia artificial (IA), una de las dos normas que ha lanzado este miércoles, Bruselas propone crear un “marco único europeo” de seguridad de la nube que establezca cuatro niveles de “soberanía tecnológica” que requieren, progresivamente, más salvaguardias para impedir que terceros países puedan hacerse con datos sensibles en la nube: desde el más bajo, el nivel 1, que solo requiere que los centros de datos que alberguen información del sector público estén en Europa, cosa que ya cumplen los principales proveedores masivos de servicios en la nube como Amazon, Microsoft o Google, al nivel 4, el máximo, para datos ultrasensibles como la defensa y la seguridad, que exigirá no solo que los proveedores sean propiedad de ciudadanos europeos, sino que también haya un control europeo sobre los servicios de la nube.. “No podemos permitirnos depender de otros para las tecnologías que mantienen nuestros hospitales en marcha, hacen estables nuestras redes energéticas y seguros nuestros servicios”, ha subrayado la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en un comunicado.. La legislación propuesta, que ahora deberá ser discutida tanto en el Consejo como en la Eurocámara, también busca “triplicar la capacidad de los centros de datos” en Europa en los próximos cinco a siete años.. La segunda normativa clave propuesta este miércoles es la “ley de chips 2”, que busca dar más impulso al sector clave de los semiconductores. Sobre todo tras la crisis que provocó el caso de Nexperia, la empresa china que el Gobierno holandés intervino a finales del año pasado, lo que a su vez llevó a Pekín a vetar temporalmente el suministro de semiconductores a la UE, lo que hizo temblar a la industria automovilística europea, uno de los sectores más dependientes de estos productos.. Actualmente, la UE produce menos del 10% global de semiconductores y es “casi totalmente dependiente de Estados Unidos y Asia para los chips más avanzados y de última generación de menos de 5 nanómetros, incluidos los chips de inteligencia artificial”, recuerda la Comisión en su defensa de la necesidad de una nueva ley de chips que refuerce la que entró en vigor en 2023. Esa primera normativa tuvo ya un fuerte impacto: generó 52.000 millones de euros en inversiones en la industria europea de semiconductores y dio lugar a la creación de 16.000 nuevos puestos de trabajo directos y 30.000 indirectos. Pero sigue habiendo claras brechas en capacidades —como la baja producción de semiconductores y la fuerte dependencia de EE UU y China— que “aún es necesario subsanar”, considera Bruselas, que entre otros valora también crear un instrumento financiero para “garantizar que nuestras mejores empresas tecnológicas obtengan la financiación que necesitan para competir y triunfar en la escena mundial”.. El paquete de soberanía tecnológica está compuesto asimismo por una “hoja de ruta estratégica para la digitalización y la inteligencia artificial en el sector energético” y otra estrategia para organizar y apoyar mejor las iniciativas de código abierto, especialmente en la administración pública. Para dar ejemplo, la Eurocámara ha anunciado que, desde este jueves, Qwant, el buscador de origen francés y basado en código abierto, “se convertirá en el motor de búsqueda predeterminado en los navegadores Microsoft Edge y Mozilla Firefox del Parlamento Europeo”.
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