El Colectivo Azálvaro de Segovia desplazó su Unidad Canina de ecodetección a Cataluña para colaborar en el operativo frente a la peste porcina africana (PPA). La entidad se incorporó, así, a las labores especializadas de búsqueda y detección ambiental y sanitaria mediante perros entrenados para la localización por olor, “una metodología que permite mejorar notablemente la capacidad de detección en grandes superficies forestales y zonas de vegetación compleja”, aseguraron desde el Colectivo.. En este sentido, explicaron que la ecodetección canina constituye una herramienta “cada vez más utilizada en ámbitos ambientales, científicos y sanitarios” debido a la “extraordinaria” capacidad olfativa de los perros y a la eficacia que ofrecen en trabajos de localización especializados. “El uso de unidades caninas se está consolidando además como una herramienta fundamental dentro de la estrategia de control desplegada en Cataluña”, apuntaron. Según destacan las autoridades, este sistema habría permitido localizar aproximadamente el 90 por ciento de los casos positivos detectados hasta el momento.. Además, el trabajo con perros aporta un “importante valor añadido” desde el punto de vista operativo y sanitario, ya que permite realizar búsquedas “más selectivas y eficientes”, evitando en gran medida la dispersión innecesaria de animales y reduciendo la movilidad descontrolada de la fauna silvestre, un factor clave para contener la propagación del virus.. El operativo cuenta actualmente con un total de siete binomios, formados por un guía y un perro especialmente adiestrado, lo que, añadieron, “permite incrementar notablemente la capacidad de actuación sobre el terreno”. Esta ampliación responde a la necesidad de disponer de más recursos especializados ante la evolución del brote y las dimensiones del área afectada.. Desde el Departamento de Interior señalaron, además, que este refuerzo resulta “especialmente importante” en zonas forestales de alta densidad y difícil acceso, donde la localización de focos mediante métodos convencionales resulta “considerablemente más compleja”.. El operativo se desarrolla bajo “estrictos” protocolos de bioseguridad y bajo la coordinación del Grupo Especial Canino de los Agents Rurals, desplazados sobre el territorio. Para ello, la Unidad Canina de Colectivo Azálvaro trabaja con material específico de protección y procedimientos adaptados a este tipo de intervenciones. Uno de los aspectos diferenciales del dispositivo es la participación de dos perros ecodetectores dentro de la unidad desplazada desde Castilla y León, lo que permite, indicaron, “mantener jornadas intensivas de trabajo en campo y optimizar el rendimiento operativo del binomio guía-perro durante toda la campaña”.. Una disciplina en crecimiento. Desde Colectivo Azálvaro destacaron además el valor de la colaboración entre territorios y administraciones en este tipo de situaciones, así como la importancia de seguir impulsando metodologías innovadoras aplicadas a la conservación, la gestión ambiental y la sanidad animal.. La participación de la entidad en este operativo supone también “una oportunidad para dar visibilidad al potencial de la ecodetección canina en España”, una disciplina en crecimiento que permite aplicar el trabajo especializado con perros a ámbitos tan diversos como el seguimiento de fauna, la conservación de especies amenazadas, la detección ambiental o la gestión sanitaria en el medio natural, informa Ical.
La entidad se incorpora a las labores especializadas de detección ambiental y sanitaria mediante perros entrenados
El Colectivo Azálvaro de Segovia desplazó su Unidad Canina de ecodetección a Cataluña para colaborar en el operativo frente a la peste porcina africana (PPA). La entidad se incorporó, así, a las labores especializadas de búsqueda y detección ambiental y sanitaria mediante perros entrenados para la localización por olor, “una metodología que permite mejorar notablemente la capacidad de detección en grandes superficies forestales y zonas de vegetación compleja”, aseguraron desde el Colectivo.. En este sentido, explicaron que la ecodetección canina constituye una herramienta “cada vez más utilizada en ámbitos ambientales, científicos y sanitarios” debido a la “extraordinaria” capacidad olfativa de los perros y a la eficacia que ofrecen en trabajos de localización especializados. “El uso de unidades caninas se está consolidando además como una herramienta fundamental dentro de la estrategia de control desplegada en Cataluña”, apuntaron. Según destacan las autoridades, este sistema habría permitido localizar aproximadamente el 90 por ciento de los casos positivos detectados hasta el momento.. Además, el trabajo con perros aporta un “importante valor añadido” desde el punto de vista operativo y sanitario, ya que permite realizar búsquedas “más selectivas y eficientes”, evitando en gran medida la dispersión innecesaria de animales y reduciendo la movilidad descontrolada de la fauna silvestre, un factor clave para contener la propagación del virus.. El operativo cuenta actualmente con un total de siete binomios, formados por un guía y un perro especialmente adiestrado, lo que, añadieron, “permite incrementar notablemente la capacidad de actuación sobre el terreno”. Esta ampliación responde a la necesidad de disponer de más recursos especializados ante la evolución del brote y las dimensiones del área afectada.. Desde el Departamento de Interior señalaron, además, que este refuerzo resulta “especialmente importante” en zonas forestales de alta densidad y difícil acceso, donde la localización de focos mediante métodos convencionales resulta “considerablemente más compleja”.. El operativo se desarrolla bajo “estrictos” protocolos de bioseguridad y bajo la coordinación del Grupo Especial Canino de los Agents Rurals, desplazados sobre el territorio. Para ello, la Unidad Canina de Colectivo Azálvaro trabaja con material específico de protección y procedimientos adaptados a este tipo de intervenciones. Uno de los aspectos diferenciales del dispositivo es la participación de dos perros ecodetectores dentro de la unidad desplazada desde Castilla y León, lo que permite, indicaron, “mantener jornadas intensivas de trabajo en campo y optimizar el rendimiento operativo del binomio guía-perro durante toda la campaña”.. Desde Colectivo Azálvaro destacaron además el valor de la colaboración entre territorios y administraciones en este tipo de situaciones, así como la importancia de seguir impulsando metodologías innovadoras aplicadas a la conservación, la gestión ambiental y la sanidad animal.. La participación de la entidad en este operativo supone también “una oportunidad para dar visibilidad al potencial de la ecodetección canina en España”, una disciplina en crecimiento que permite aplicar el trabajo especializado con perros a ámbitos tan diversos como el seguimiento de fauna, la conservación de especies amenazadas, la detección ambiental o la gestión sanitaria en el medio natural, informa Ical.
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