Barcelona ya ha activado la cuenta atrás para la visita del papa León XIV y, con ella, uno de los mayores dispositivos de seguridad desplegados en Cataluña en los últimos años. Entre el 9 y el 11 de junio, los Mossos d’Esquadra movilizarán a unos 5.600 agentes, cerca de una cuarta parte del cuerpo, a los que se sumarán otros 500 efectivos de la Guardia Urbana de Barcelona para garantizar una “seguridad integral” durante la estancia del Pontífice.. La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha definido el operativo como un “reto operativo extraordinario” por su complejidad logística, el volumen de asistentes previstos y el contexto internacional, marcado por el mantenimiento del nivel 4 sobre 5 de alerta antiterrorista. Bajo el nombre de dispositivo Albus, el plan de seguridad ha sido trabajado durante meses junto a cuerpos policiales, servicios de emergencia y diversas instituciones.. El despliegue contará con un Plan Director de Seguridad y un centro permanente de coordinación operativa (CECOR) instalado en el Complex Central Egara de los Mossos, que funcionará las 24 horas del día desde la noche del 8 de junio, cuando el Papa aterrice en Barcelona, hasta su salida de Cataluña, prevista para el 11 de junio. Desde este centro se monitorizarán en tiempo real todos los movimientos del Pontífice y cualquier incidencia que pueda producirse durante la visita.. En el CECOR trabajarán conjuntamente representantes de Mossos d’Esquadra, Guardia Urbana, Policía Nacional, Guardia Civil, Protección Civil, Casa Real, Presidencia y Policía Vaticana, con el objetivo de coordinar las decisiones operativas de un dispositivo considerado de máxima complejidad.. El plan se articula en ocho grandes áreas de actuación: protección de personalidades, seguridad en actos multitudinarios, movilidad, control del espacio aéreo, inteligencia y análisis de riesgos, sistemas de acreditación, comunicación con la ciudadanía, así como ciberseguridad y tecnología.. El operativo no se limitará a la protección del Papa, sino también de las autoridades políticas, representantes institucionales, delegaciones internacionales y comitivas vinculadas al viaje. La dimensión internacional del evento, con más de 1.600 periodistas acreditados procedentes de una treintena de países, ha contribuido a elevar el nivel de exigencia del dispositivo.. Para ello se movilizarán agentes de prácticamente todas las especialidades de los Mossos, desde unidades de seguridad ciudadana y orden público —incluyendo ARRO y Brimo— hasta Trànsit, el Grup Especial d’Intervenció (GEI), TEDAX, unidades caninas, agentes de subsuelo y el Área Aérea. Uno de los puntos especialmente sensibles será el control del espacio aéreo, con vigilancia reforzada frente a posibles vuelos no autorizados o amenazas mediante drones.. La policía catalana también ha previsto un refuerzo específico en ciberseguridad para blindar las infraestructuras tecnológicas implicadas en la visita y asegurar el funcionamiento de las comunicaciones internas, mientras que los servicios de inteligencia mantendrán una evaluación constante de riesgos antes y durante toda la estancia papal.. La seguridad se desplegará tanto en Barcelona como en otros puntos clave del itinerario del Pontífice. Entre los principales escenarios figuran la Sagrada Família, la Catedral de Barcelona, el Palau Episcopal, la iglesia de Sant Agustí y el Estadi Olímpic Lluís Companys, además de la abadía de Montserrat y el centro penitenciario Brians 2, en Sant Esteve Sesrovires, donde León XIV tiene prevista una visita.. Todos estos espacios contarán con anillos de seguridad, controles de acceso y sistemas de acreditación por niveles, adaptados a las características de cada acto. Solo podrán acceder a determinadas zonas las personas autorizadas, mientras que se reforzarán los registros y controles en los puntos de mayor afluencia.. Uno de los momentos más delicados será el recorrido del Papa en papamóvil por el entorno de la Sagrada Família, donde se prevé una gran concentración de fieles. Mossos establecerá controles específicos en las calles Sardenya y Rosselló, así como en el trayecto entre Rosselló con Diagonal y la calle Còrsega, para impedir la entrada de objetos peligrosos y garantizar la seguridad del Pontífice durante su exposición pública.. La movilidad será otro de los grandes retos. El dispositivo prevé cortes temporales de tráfico, caravanas simultáneas y cápsulas de seguridad con vehículos piloto y patrullas policiales que cerrarán puntualmente la circulación durante los desplazamientos del Papa y de otras autoridades. Las autoridades recomiendan el uso del transporte público, mientras que los vecinos de las zonas restringidas deberán acreditar su residencia para acceder a determinados puntos.. Pese a la magnitud del despliegue, el teniente de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, ha asegurado que la ciudad cuenta con “experiencia sobrada” en la organización de grandes eventos y ha confiado en el buen funcionamiento de un dispositivo basado en la coordinación entre administraciones y cuerpos policiales.
Mossos activará a 5.600 agentes y la Guardia Urbana a otros 500 para garantizar la seguridad entre el 9 y el 11 de junio
Barcelona ya ha activado la cuenta atrás para la visita del papa León XIV y, con ella, uno de los mayores dispositivos de seguridad desplegados en Cataluña en los últimos años. Entre el 9 y el 11 de junio, los Mossos d’Esquadra movilizarán a unos 5.600 agentes, cerca de una cuarta parte del cuerpo, a los que se sumarán otros 500 efectivos de la Guardia Urbana de Barcelona para garantizar una “seguridad integral” durante la estancia del Pontífice.. La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha definido el operativo como un “reto operativo extraordinario” por su complejidad logística, el volumen de asistentes previstos y el contexto internacional, marcado por el mantenimiento del nivel 4 sobre 5 de alerta antiterrorista. Bajo el nombre de dispositivo Albus, el plan de seguridad ha sido trabajado durante meses junto a cuerpos policiales, servicios de emergencia y diversas instituciones.. El despliegue contará con un Plan Director de Seguridad y un centro permanente de coordinación operativa (CECOR) instalado en el Complex Central Egara de los Mossos, que funcionará las 24 horas del día desde la noche del 8 de junio, cuando el Papa aterrice en Barcelona, hasta su salida de Cataluña, prevista para el 11 de junio. Desde este centro se monitorizarán en tiempo real todos los movimientos del Pontífice y cualquier incidencia que pueda producirse durante la visita.. En el CECOR trabajarán conjuntamente representantes de Mossos d’Esquadra, Guardia Urbana, Policía Nacional, Guardia Civil, Protección Civil, Casa Real, Presidencia y Policía Vaticana, con el objetivo de coordinar las decisiones operativas de un dispositivo considerado de máxima complejidad.. El plan se articula en ocho grandes áreas de actuación: protección de personalidades, seguridad en actos multitudinarios, movilidad, control del espacio aéreo, inteligencia y análisis de riesgos, sistemas de acreditación, comunicación con la ciudadanía, así como ciberseguridad y tecnología.. El operativo no se limitará a la protección del Papa, sino también de las autoridades políticas, representantes institucionales, delegaciones internacionales y comitivas vinculadas al viaje. La dimensión internacional del evento, con más de 1.600 periodistas acreditados procedentes de una treintena de países, ha contribuido a elevar el nivel de exigencia del dispositivo.. Para ello se movilizarán agentes de prácticamente todas las especialidades de los Mossos, desde unidades de seguridad ciudadana y orden público —incluyendo ARRO y Brimo— hasta Trànsit, el Grup Especial d’Intervenció (GEI), TEDAX, unidades caninas, agentes de subsuelo y el Área Aérea. Uno de los puntos especialmente sensibles será el control del espacio aéreo, con vigilancia reforzada frente a posibles vuelos no autorizados o amenazas mediante drones.. La policía catalana también ha previsto un refuerzo específico en ciberseguridad para blindar las infraestructuras tecnológicas implicadas en la visita y asegurar el funcionamiento de las comunicaciones internas, mientras que los servicios de inteligencia mantendrán una evaluación constante de riesgos antes y durante toda la estancia papal.. La seguridad se desplegará tanto en Barcelona como en otros puntos clave del itinerario del Pontífice. Entre los principales escenarios figuran la Sagrada Família, la Catedral de Barcelona, el Palau Episcopal, la iglesia de Sant Agustí y el Estadi Olímpic Lluís Companys, además de la abadía de Montserrat y el centro penitenciario Brians 2, en Sant Esteve Sesrovires, donde León XIV tiene prevista una visita.. Todos estos espacios contarán con anillos de seguridad, controles de acceso y sistemas de acreditación por niveles, adaptados a las características de cada acto. Solo podrán acceder a determinadas zonas las personas autorizadas, mientras que se reforzarán los registros y controles en los puntos de mayor afluencia.. Uno de los momentos más delicados será el recorrido del Papa en papamóvil por el entorno de la Sagrada Família, donde se prevé una gran concentración de fieles. Mossos establecerá controles específicos en las calles Sardenya y Rosselló, así como en el trayecto entre Rosselló con Diagonal y la calle Còrsega, para impedir la entrada de objetos peligrosos y garantizar la seguridad del Pontífice durante su exposición pública.. La movilidad será otro de los grandes retos. El dispositivo prevé cortes temporales de tráfico, caravanas simultáneas y cápsulas de seguridad con vehículos piloto y patrullas policiales que cerrarán puntualmente la circulación durante los desplazamientos del Papa y de otras autoridades. Las autoridades recomiendan el uso del transporte público, mientras que los vecinos de las zonas restringidas deberán acreditar su residencia para acceder a determinados puntos.. Pese a la magnitud del despliegue, el teniente de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, ha asegurado que la ciudad cuenta con “experiencia sobrada” en la organización de grandes eventos y ha confiado en el buen funcionamiento de un dispositivo basado en la coordinación entre administraciones y cuerpos policiales.
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