Con el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que parece estar cada vez más cerca, se ha incrementado la violencia en el Líbano. Tanto ataques por parte de la organización militar y política proiraní Hizbolá contra tropas israelíes dentro del Líbano como drones suicidas, de los que tienen a Israel en jaque, contra población civil del norte israelí, como bombardeos y entrada por tierra del ejército de Israel en el país del cedro.. Ante la posibilidad de un alto el fuego con Irán que presione para que acabe el enfrentamiento bélico entre Israel y Hizbulá, ambas partes intentan mejorar sus posiciones antes de que cesen los combates. Este miércoles las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron que comenzaron a atacar «centros de mando de Hizbulá en la zona de Tiro», dos horas después de emitir una orden de evacuación para sus 200.000 residentes. En la noche del lunes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró en un video publicado en Telegram: «Estamos en guerra con Hizbulá e intensificaremos nuestros ataques», y un responsable político estadounidense afirmó que la milicia había ignorado las advertencias de cesar el fuego contra Israel.. Del lunes al martes, más de 150 objetivos de Hizbulá fueron bombardeados, afirmó la portavocía militar israelí. Según el Ministerio de Salud del Líbano, 31 personas, entre ellas cuatro niños y tres mujeres, murieron y otras 40 resultaron heridas en ataques aéreos israelíes en todo el país durante la noche del miércoles al miércoles. El incremento de los ataques israelíes se atribuye a que Estados Unidos ha relajado un poco el control sobre las acciones israelíes en el Líbano, tal vez como compensación por haber impuesto a Netanyahu el alto el fuego que se gesta con Irán. La administración de Donald Trump ha expresado su comprensión de los problemas de Israel y ha permitido ataques contra Hizbulá a gran escala y en más zonas del país. Sin embargo, la prohibición de ataques aún incluye Beirut.. Así, las tropas israelíes han avanzado más allá de la llamada Línea Amarilla, el límite actual de la presencia israelí en el sur del Líbano. El corresponsal militar del medio público Kan pone en cuestión el valor militar de esta última medida, ya que, argumenta, Hizbulá puede seguir lanzando drones explosivos contra los soldados incluso si sus operativos se ven obligados a retroceder un poco más al norte. Además, la creciente fricción militar podría provocar más bajas israelíes.. Mientras tanto, el Gobierno y el Ejército libaneses están teniendo dificultades para imponer su autoridad sobre Hizbulá y culminar el proceso de desarme pactado. Tanto es así que la cúpula de la milicia chiita incluso amenazó recientemente con derrocar al gobierno por la fuerza, trayendo el fantasma de la guerra civil que ha asolado el país durante años.
Con el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que parece estar cada vez más cerca, se ha incrementado la violencia en el Líbano. Tanto ataques por parte de la organización militar y política proiraní Hizbolá contra tropas israelíes dentro del Líbano como drones suicidas, de los que tienen a Israel en jaque, contra población civil del norte israelí, como bombardeos y entrada por tierra del ejército de Israel en el país del cedro.. Ante la posibilidad de un alto el fuego con Irán que presione para que acabe el enfrentamiento bélico entre Israel y Hizbulá, ambas partes intentan mejorar sus posiciones antes de que cesen los combates. Este miércoles las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron que comenzaron a atacar «centros de mando de Hizbulá en la zona de Tiro», dos horas después de emitir una orden de evacuación para sus 200.000 residentes. En la noche del lunes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró en un video publicado en Telegram: «Estamos en guerra con Hizbulá e intensificaremos nuestros ataques», y un responsable político estadounidense afirmó que la milicia había ignorado las advertencias de cesar el fuego contra Israel.. Relajación estadounidense. Del lunes al martes, más de 150 objetivos de Hizbulá fueron bombardeados, afirmó la portavocía militar israelí. Según el Ministerio de Salud del Líbano, 31 personas, entre ellas cuatro niños y tres mujeres, murieron y otras 40 resultaron heridas en ataques aéreos israelíes en todo el país durante la noche del miércoles al miércoles. El incremento de los ataques israelíes se atribuye a que Estados Unidos ha relajado un poco el control sobre las acciones israelíes en el Líbano, tal vez como compensación por haber impuesto a Netanyahu el alto el fuego que se gesta con Irán. La administración de Donald Trump ha expresado su comprensión de los problemas de Israel y ha permitido ataques contra Hizbulá a gran escala y en más zonas del país. Sin embargo, la prohibición de ataques aún incluye Beirut.. Así, las tropas israelíes han avanzado más allá de la llamada Línea Amarilla, el límite actual de la presencia israelí en el sur del Líbano. El corresponsal militar del medio público Kan pone en cuestión el valor militar de esta última medida, ya que, argumenta, Hizbulá puede seguir lanzando drones explosivos contra los soldados incluso si sus operativos se ven obligados a retroceder un poco más al norte. Además, la creciente fricción militar podría provocar más bajas israelíes.. Mientras tanto, el Gobierno y el Ejército libaneses están teniendo dificultades para imponer su autoridad sobre Hizbulá y culminar el proceso de desarme pactado. Tanto es así que la cúpula de la milicia chiita incluso amenazó recientemente con derrocar al gobierno por la fuerza, trayendo el fantasma de la guerra civil que ha asolado el país durante años.
El Gobierno israelí y la milicia buscan mejorar sus posiciones en el país de los cedros antes de que un eventual alto el fuego con Teherán fuerce el fin de los combates
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