La crisis de la vivienda está afectando a la mayoría de las grandes ciudades españolas, entre ellas la capital catalana, Barcelona. Según un barómetro municipal realizado a mediados de 2025, el acceso a la vivienda es el principal problema de los barceloneses. Casi el 30% de los encuestados lo situó como la mayor preocupación, batiendo así su récord histórico.. Ante esta situación, la Cámara de Barcelona ha presentado hoy un plan con veinte medidas para resolver la crisis. En concreto, las actuaciones tienen como objetivo incrementar de forma sostenida la oferta de vivienda, reforzar la seguridad jurídica y «garantizar el acceso a una vivienda digna para el conjunto de la ciudadanía».. Las medidas propuestas combinan actuaciones en diferentes ámbitos, como la regulación, la fiscalidad, la financiación o la colaboración público-privada, con una visión de largo plazo que «permita equilibrar el mercado libre con la vivienda protegida y garantizar la estabilidad de las políticas vivienda más allá de los ciclos políticos».. La Cámara defiende entre sus propuestas la revisión del 30% de VPO en Barcelona. Según el organismo, la modificación de la norma que obliga a destinar una tercera parte de las construcciones a vivienda protegida podría estar generando un efecto contrario, al desincentivar la promoción de obra nueva y reducir la oferta total de vivienda. En este mismo sentido, la Cámara considera necesario aumentar la densidad residencial sin comprometer la calidad urbana, aprovechando mejor el suelo ya urbanizado y el parque edificado existente.. Además, defiende la reducción efectiva de los plazos de concesión de licencias, la reforma de la legislación urbanística para agilizar la modificación de los planes y evitar anulaciones totales por defectos formales subsanables. Por último, reclama también una mayor flexibilidad en los cambios de uso de locales y oficinas vacías hacia vivienda. Por otro lado, la entidad advierte que la «complejidad administrativa, la fragmentación competencial y la duración excesiva de los procedimientos» son algunos de los principales frenos a la producción de vivienda y subraya que el incremento de la oferta de vivienda pasa necesariamente por una simplificación de los trámites urbanísticos y ambientales.. La Cámara de Barcelona ha presentado hoy también el nuevo Observatorio de la Vivienda, un organismo que servirá para analizar la crisis de la vivienda «desde una perspectiva rigurosa y hacer seguimiento de las políticas públicas orientadas a este desafío». Para la entidad, la persistencia de la falta de viviendas dignas y asequibles no sólo impacta en el desarrollo de las personas sino también el desarrollo social y económico del territorio.
La Cámara de Barcelona impulsa un Observatorio para analizar la situación del mercado
La crisis de la vivienda está afectando a la mayoría de las grandes ciudades españolas, entre ellas la capital catalana, Barcelona. Según un barómetro municipal realizado a mediados de 2025, el acceso a la vivienda es el principal problema de los barceloneses. Casi el 30% de los encuestados lo situó como la mayor preocupación, batiendo así su récord histórico.. Ante esta situación, la Cámara de Barcelona ha presentado hoy un plan con veinte medidas para resolver la crisis. En concreto, las actuaciones tienen como objetivo incrementar de forma sostenida la oferta de vivienda, reforzar la seguridad jurídica y «garantizar el acceso a una vivienda digna para el conjunto de la ciudadanía».. Las medidas propuestas combinan actuaciones en diferentes ámbitos, como la regulación, la fiscalidad, la financiación o la colaboración público-privada, con una visión de largo plazo que «permita equilibrar el mercado libre con la vivienda protegida y garantizar la estabilidad de las políticas vivienda más allá de los ciclos políticos».. La Cámara defiende entre sus propuestas la revisión del 30% de VPO en Barcelona. Según el organismo, la modificación de la norma que obliga a destinar una tercera parte de las construcciones a vivienda protegida podría estar generando un efecto contrario, al desincentivar la promoción de obra nueva y reducir la oferta total de vivienda. En este mismo sentido, la Cámara considera necesario aumentar la densidad residencial sin comprometer la calidad urbana, aprovechando mejor el suelo ya urbanizado y el parque edificado existente.. Además, defiende la reducción efectiva de los plazos de concesión de licencias, la reforma de la legislación urbanística para agilizar la modificación de los planes y evitar anulaciones totales por defectos formales subsanables. Por último, reclama también una mayor flexibilidad en los cambios de uso de locales y oficinas vacías hacia vivienda. Por otro lado, la entidad advierte que la «complejidad administrativa, la fragmentación competencial y la duración excesiva de los procedimientos» son algunos de los principales frenos a la producción de vivienda y subraya que el incremento de la oferta de vivienda pasa necesariamente por una simplificación de los trámites urbanísticos y ambientales.. La Cámara de Barcelona ha presentado hoy también el nuevo Observatorio de la Vivienda, un organismo que servirá para analizar la crisis de la vivienda «desde una perspectiva rigurosa y hacer seguimiento de las políticas públicas orientadas a este desafío». Para la entidad, la persistencia de la falta de viviendas dignas y asequibles no sólo impacta en el desarrollo de las personas sino también el desarrollo social y económico del territorio.
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