El FC Barcelona disputa su último encuentro de LaLiga casi de vacaciones tras cumplir ganando el campeonato. Como otros clubes, también va a haber movimientos y relevos en el grupo que comanda Hansi Flick. El entrenador ha despedido con cariño a Thiago Alcántara.. La noticia la difundió Jijantes y confirmó lo que se intuía desde hace semanas: Thiago Alcántara abandona la disciplina azulgrana para dedicarse plenamente a un nuevo proyecto deportivo que lidera junto a un grupo de empresarios. El CE L’Hospitalet, donde también participa Jordi Alba, es el destino que ha elegido el hispano-brasileño, un club que compite en el play off de ascenso a Segunda Federación y al que Thiago quiere profesionalizar desde dentro. La apuesta por ese proyecto ribereño fue el factor que inclinó la balanza definitivamente.. Despedida a collejas. Thiago se despidió del equipo y del cuerpo técnico. La plantilla le rindió un pasillo de collejas, ese gesto de cariño gamberra que los vestuarios reservan para los que se van bien, para los que han dejado huella. Thiago la ha dejado, aunque su labor nunca fue visible en los desplazamientos ni en los banquillos de los partidos oficiales. Su trabajo estaba en el día a día del campo de entrenamiento, como enlace entre la plantilla y el cuerpo técnico, con una discreción que encajaba con sus compensaciones económicas, modestas para alguien de su trayectoria, y con un objetivo claro desde el principio: tener tiempo para su club y para su familia.. Flick habló en rueda de prensa y explicó al staff y a los jugadores cuál era su relación con Thiago, porque consideró que merecían entender por qué ese vínculo había funcionado tan bien. «Cuando era asistente en el Bayern y luego pasé a ser entrenador, una de las primeras cosas que tuve que hacer fue sentar a Thiago en el banquillo. No fue fácil ni para mí ni para él, porque era un jugador de clase mundial», dijo el técnico alemán. La historia entre ambos arranca ahí, en esa decisión incómoda en Múnich, cuando Flick cambió la filosofía de juego y Thiago pagó el precio sobre el papel, aunque no en actitud.. Elogios de Flick. «Su actitud, su mentalidad y la manera en la que actuó fueron increíbles», afirmó Flick. Esa impresión que le causó Thiago entonces fue la que le llevó a buscarlo cuando llegó al banquillo del Barça, porque conocía de primera mano lo que el centrocampista podía aportar más allá del balón. Su conocimiento del club azulgrana y su conexión con jugadores como Lewandowski, compañero suyo en el Bayern, lo convertían en un puente natural entre el vestuario y el cuerpo técnico, y también en un referente para los jóvenes de La Masia que convivían con él en la Ciudad Deportiva.. «Eso es lo que aprecio de trabajar con él. Tiene una actitud de alto nivel y es increíble. Me ha ayudado mucho en mi trabajo aquí en los dos últimos años», señaló Flick. El entrenador alemán fue directo al reconocer que la contribución de Thiago fue determinante para su propia adaptación al Barça, porque llegar a un club nuevo con un idioma distinto y una cultura futbolística muy específica tiene sus dificultades, y tener a alguien que conoce cada rincón de la casa facilita mucho las cosas.. La despedida de Flick fue emotiva y sin reservas. «Le echaremos de menos, pero entiendo que tiene sus propios planes y eso es bueno. Espero que algún día pueda volver, porque en esto hacen falta hombres como él», declaró el técnico.
El entrenador azulgrana, además de Lewandowski, pierde a una pieza fundamental en su equipo
El FC Barcelona disputa su último encuentro de LaLiga casi de vacaciones tras cumplir ganando el campeonato. Como otros clubes, también va a haber movimientos y relevos en el grupo que comanda Hansi Flick. El entrenador ha despedido con cariño a Thiago Alcántara.. La noticia la difundió Jijantes y confirmó lo que se intuía desde hace semanas: Thiago Alcántara abandona la disciplina azulgrana para dedicarse plenamente a un nuevo proyecto deportivo que lidera junto a un grupo de empresarios. El CE L’Hospitalet, donde también participa Jordi Alba, es el destino que ha elegido el hispano-brasileño, un club que compite en el play off de ascenso a Segunda Federación y al que Thiago quiere profesionalizar desde dentro. La apuesta por ese proyecto ribereño fue el factor que inclinó la balanza definitivamente.. Despedida a collejas. Thiago se despidió del equipo y del cuerpo técnico. La plantilla le rindió un pasillo de collejas, ese gesto de cariño gamberra que los vestuarios reservan para los que se van bien, para los que han dejado huella. Thiago la ha dejado, aunque su labor nunca fue visible en los desplazamientos ni en los banquillos de los partidos oficiales. Su trabajo estaba en el día a día del campo de entrenamiento, como enlace entre la plantilla y el cuerpo técnico, con una discreción que encajaba con sus compensaciones económicas, modestas para alguien de su trayectoria, y con un objetivo claro desde el principio: tener tiempo para su club y para su familia.. Flick habló en rueda de prensa y explicó al staff y a los jugadores cuál era su relación con Thiago, porque consideró que merecían entender por qué ese vínculo había funcionado tan bien. «Cuando era asistente en el Bayern y luego pasé a ser entrenador, una de las primeras cosas que tuve que hacer fue sentar a Thiago en el banquillo. No fue fácil ni para mí ni para él, porque era un jugador de clase mundial», dijo el técnico alemán. La historia entre ambos arranca ahí, en esa decisión incómoda en Múnich, cuando Flick cambió la filosofía de juego y Thiago pagó el precio sobre el papel, aunque no en actitud.. Elogios de Flick. «Su actitud, su mentalidad y la manera en la que actuó fueron increíbles», afirmó Flick. Esa impresión que le causó Thiago entonces fue la que le llevó a buscarlo cuando llegó al banquillo del Barça, porque conocía de primera mano lo que el centrocampista podía aportar más allá del balón. Su conocimiento del club azulgrana y su conexión con jugadores como Lewandowski, compañero suyo en el Bayern, lo convertían en un puente natural entre el vestuario y el cuerpo técnico, y también en un referente para los jóvenes de La Masia que convivían con él en la Ciudad Deportiva.. «Eso es lo que aprecio de trabajar con él. Tiene una actitud de alto nivel y es increíble. Me ha ayudado mucho en mi trabajo aquí en los dos últimos años», señaló Flick. El entrenador alemán fue directo al reconocer que la contribución de Thiago fue determinante para su propia adaptación al Barça, porque llegar a un club nuevo con un idioma distinto y una cultura futbolística muy específica tiene sus dificultades, y tener a alguien que conoce cada rincón de la casa facilita mucho las cosas.. La despedida de Flick fue emotiva y sin reservas. «Le echaremos de menos, pero entiendo que tiene sus propios planes y eso es bueno. Espero que algún día pueda volver, porque en esto hacen falta hombres como él», declaró el técnico.
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