Pedro Martínez y Sergio Scariolo, entrenadores de Valencia Basket y Real Madrid que se enfrentarán el viernes en la segunda semifinal de la Final Four de Atenas, ya saben lo que es medirse en un duelo directo con una competición europea en juego. A finales de marzo de 1990, Scariolo estaba a punto de cumplir 29 años y ejercía como entrenador de uno de los equipos más potentes de Italia, el Scavolini de Pésaro. A Pedro Martínez le quedaban tres meses para cumplir los 29 y tres semanas antes había sido nombrado primer entrenador del Joventut en sustitución del estadounidense Herb Brown. La Penya y el Scavolini se medían en la final de la Copa Korac, la segunda competición europea que disputaban los campeones de Copa y que tenía un nivel extraordinario porque la Copa de Europa sólo la jugaba un equipo por país. El Joventut se proclamó campeón porque ganó por uno en la ida en Italia (98-99) y también se impuso en la vuelta en Badalona (96-86).. Pedro Martínez había llegado aquella temporada al primer equipo tras brillar con el equipo junior de un Joventut que era una fábrica de jugadores de primer nivel. Cogió el equipo en medio de la semifinal ante el Bosna Sarajevo, entonces yugoslavo, y los Montero, Jofresa, Villacampa, Margall, Morales, Lampley o Reginald Johnson le acogieron con los brazos abiertos. El clima con Brown, el anterior técnico, era insostenible. Aquel título abrió la mejor etapa en la historia verdinegra. «Son recuerdos muy lejanos, pero también muy positivos. Es un partido que forma parte de la historia de la Penya, porque significaba el segundo título continental para el club. Personalmente no me gusta vivir de los recuerdos, pero esta final fue algo muy especial para todos los que formábamos parte de aquel equipo», ha comentado Pedro Martínez en acb.com. «Sergio estaba mucho más consolidado que yo, ya que él era el primer entrenador del Scavolini, pero no era algo habitual encontrarte a dos técnicos menores de 30 años en una final europea. Probablemente es el título que recuerdo con más cariño en mi carrera. El ambiente que había en el partido de vuelta era inolvidable, estaba cargado de electricidad», asegura.. Pese a llevar más de 35 años en la élite y superar los 1.000 partidos dirigidos en la Liga Endesa, Pedro Martínez es un novato en la Final Four. Esta temporada ha recibido el premio Alexander Gomelsky al mejor entrenador de la Euroliga para convertirse en el cuarto técnico español que recibe este reconocimiento después de Xavi Pascual, Pablo Laso y Chus Mateo. Incluso Loquillo en un concierto reciente en el Roig Arena proclamó: «Tenéis al mejor entrenador de Europa».. El Scariolo de 1990 debutaba esa temporada como primer entrenador del Scavolini. Perdió la final de la Korac, pero luego ganó la Lega que tenía un nivel para ser considerada la mejor liga de Europa. Contaba con internacionales italianos de la talla de Andrea Gracis, Walter Magnifico o Ario Costa y tenía dos estrellas estadounidenses de la talla de Darren Daye y Darwin Cook. «En alguna ocasión he comentado con Pedro algo de aquella histórica final. Somos amigos y aquella era la primera vez que nos enfrentábamos, así que después lo hemos recordado en tono amistoso. Creo que fue una final muy bonita en su conjunto y con dos partidos muy equilibrados», apunta el italiano.. Para Scariolo, la de Atenas no va a ser su primera Final Four. Será la tercera. Con Scavolini acabó en la cuarta plaza en 1991 y hace 19 años, precisamente en Atenas, compitió con el Unicaja. Los malagueños llegaron con problemas físicos en hombres clave y pese a ello plantaron cara en semifinales al CSKA Moscú de su amigo Ettore Messina. El título continental es una de las pocas cuentas pendientes del técnico del Madrid. «Sería un sueño ganar la Final Four», declaró tras eliminar al Hapoel.. Después de aquella final de la Copa Korac, Pedro Martínez no siguió en la Penya. Prefirió la aventura en Manresa a permanecer como ayudante de Lolo Sainz en Badalona. El Joventut fue el primero de los 14 clubes que ha dirigido en la élite del baloncesto español. A Scariolo le quedaba todavía una temporada más en Pésaro y siete años para aterrizar en el baloncesto español.. El récord de Saras Jasikevicius. Saras Jasikevicius, entrenador del Fenerbahçe, es el único técnico de la historia que puede presumir de haberse clasificado para seis Final Four consecutivas. Desde 2021, el lituano siempre ha metido a sus equipos entre los cuatro mejores de la Euroliga. Abrió la racha con tres presencias seguidas con el Barça, aunque no conquistó ningún título. Llegó al Fenerbahçe en la temporada 2023/2024 con el curso ya iniciado tras el cese de Itoudis y repitió presencia en la edición celebrada en Berlín. En 2025 levantó su único título como técnico al imponerse al Mónaco en la final de Abu Dhabi. La racha de Giorgios Bartzokas, técnico del Olympiacos, se queda atrás por muy poco. El griego vivirá en Atenas su quinta Final Four consecutiva. Será la sexta de su carrera, ya que con el Lokomotiv Kuban ruso disputó la de 2016.
Los entrenadores de Valencia Basket y Real Madrid, rivales en la semifinal de la Final Four de Atenas, ya lucharon en 1990 por una Copa Korac
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Pedro Martínez y Sergio Scariolo, entrenadores de Valencia Basket y Real Madrid que se enfrentarán el viernes en la segunda semifinal de la Final Four de Atenas, ya saben lo que es medirse en un duelo directo con una competición europea en juego. A finales de marzo de 1990, Scariolo estaba a punto de cumplir 29 años y ejercía como entrenador de uno de los equipos más potentes de Italia, el Scavolini de Pésaro. A Pedro Martínez le quedaban tres meses para cumplir los 29 y tres semanas antes había sido nombrado primer entrenador del Joventut en sustitución del estadounidense Herb Brown. La Penya y el Scavolini se medían en la final de la Copa Korac, la segunda competición europea que disputaban los campeones de Copa y que tenía un nivel extraordinario porque la Copa de Europa sólo la jugaba un equipo por país. El Joventut se proclamó campeón porque ganó por uno en la ida en Italia (98-99) y también se impuso en la vuelta en Badalona (96-86).. Pedro Martínez había llegado aquella temporada al primer equipo tras brillar con el equipo junior de un Joventut que era una fábrica de jugadores de primer nivel. Cogió el equipo en medio de la semifinal ante el Bosna Sarajevo, entonces yugoslavo, y los Montero, Jofresa, Villacampa, Margall, Morales, Lampley o Reginald Johnson le acogieron con los brazos abiertos. El clima con Brown, el anterior técnico, era insostenible. Aquel título abrió la mejor etapa en la historia verdinegra. «Son recuerdos muy lejanos, pero también muy positivos. Es un partido que forma parte de la historia de la Penya, porque significaba el segundo título continental para el club. Personalmente no me gusta vivir de los recuerdos, pero esta final fue algo muy especial para todos los que formábamos parte de aquel equipo», ha comentado Pedro Martínez en acb.com. «Sergio estaba mucho más consolidado que yo, ya que él era el primer entrenador del Scavolini, pero no era algo habitual encontrarte a dos técnicos menores de 30 años en una final europea. Probablemente es el título que recuerdo con más cariño en mi carrera. El ambiente que había en el partido de vuelta era inolvidable, estaba cargado de electricidad», asegura.. Pese a llevar más de 35 años en la élite y superar los 1.000 partidos dirigidos en la Liga Endesa, Pedro Martínez es un novato en la Final Four. Esta temporada ha recibido el premio Alexander Gomelsky al mejor entrenador de la Euroliga para convertirse en el cuarto técnico español que recibe este reconocimiento después de Xavi Pascual, Pablo Laso y Chus Mateo. Incluso Loquillo en un concierto reciente en el Roig Arena proclamó: «Tenéis al mejor entrenador de Europa».. El Scariolo de 1990 debutaba esa temporada como primer entrenador del Scavolini. Perdió la final de la Korac, pero luego ganó la Lega que tenía un nivel para ser considerada la mejor liga de Europa. Contaba con internacionales italianos de la talla de Andrea Gracis, Walter Magnifico o Ario Costa y tenía dos estrellas estadounidenses de la talla de Darren Daye y Darwin Cook. «En alguna ocasión he comentado con Pedro algo de aquella histórica final. Somos amigos y aquella era la primera vez que nos enfrentábamos, así que después lo hemos recordado en tono amistoso. Creo que fue una final muy bonita en su conjunto y con dos partidos muy equilibrados», apunta el italiano.. Para Scariolo, la de Atenas no va a ser su primera Final Four. Será la tercera. Con Scavolini acabó en la cuarta plaza en 1991 y hace 19 años, precisamente en Atenas, compitió con el Unicaja. Los malagueños llegaron con problemas físicos en hombres clave y pese a ello plantaron cara en semifinales al CSKA Moscú de su amigo Ettore Messina. El título continental es una de las pocas cuentas pendientes del técnico del Madrid. «Sería un sueño ganar la Final Four», declaró tras eliminar al Hapoel.. Después de aquella final de la Copa Korac, Pedro Martínez no siguió en la Penya. Prefirió la aventura en Manresa a permanecer como ayudante de Lolo Sainz en Badalona. El Joventut fue el primero de los 14 clubes que ha dirigido en la élite del baloncesto español. A Scariolo le quedaba todavía una temporada más en Pésaro y siete años para aterrizar en el baloncesto español.. El récord de Saras Jasikevicius. Saras Jasikevicius, entrenador del Fenerbahçe, es el único técnico de la historia que puede presumir de haberse clasificado para seis Final Four consecutivas. Desde 2021, el lituano siempre ha metido a sus equipos entre los cuatro mejores de la Euroliga. Abrió la racha con tres presencias seguidas con el Barça, aunque no conquistó ningún título. Llegó al Fenerbahçe en la temporada 2023/2024 con el curso ya iniciado tras el cese de Itoudis y repitió presencia en la edición celebrada en Berlín. En 2025 levantó su único título como técnico al imponerse al Mónaco en la final de Abu Dhabi. La racha de Giorgios Bartzokas, técnico del Olympiacos, se queda atrás por muy poco. El griego vivirá en Atenas su quinta Final Four consecutiva. Será la sexta de su carrera, ya que con el Lokomotiv Kuban ruso disputó la de 2016.
