La Unión Europea vuelve a enfrentarse al dilema de su ampliación, y esta vez es Alemania quien trata de asumir el liderazgo político del debate. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha propuesto formalmente la creación de una figura inédita dentro del bloque, una «membresía asociada» para Ucrania que permita integrar parcialmente a Kiev en las instituciones europeas mientras continúa el largo y complejo proceso de adhesión plena.. La iniciativa, plasmada en una carta enviada a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y al presidente chipriota, Nikos Christodoulides, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, busca desbloquear las negociaciones. Merz advierte en el documento que la UE «está tardando demasiado» en tramitar las solicitudes de adhesión de Ucrania y de otros países aspirantes, y sostiene que «no tenemos tiempo para más demoras». El canciller alemán considera que la situación excepcional de Ucrania -invadida por Rusia desde febrero de 2022- exige mecanismos extraordinarios de integración política y seguridad.. «Es evidente que no podremos completar el proceso de adhesión en breve, dados los innumerables obstáculos y las complejidades políticas de los procesos de ratificación», escribió Merz. «Lo que preveo es una solución política que acerque sustancialmente a Ucrania a la Unión Europea y a sus instituciones fundamentales de forma inmediata», añadió. El proyecto alemán plantea que Ucrania participe en las cumbres de líderes europeos y en reuniones ministeriales, aunque sin derecho a voto. Kiev también tendría un representante en la Comisión Europea, escaños en el Parlamento y un «juez asociado» en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, todos ellos sin capacidad de decisión formal.. La cláusula de defensa mutua. El elemento más significativo del plan es, sin embargo, el relativo a la seguridad. «Mi propuesta refleja la situación particular de Ucrania, un país en guerra. Esto facilitará las conversaciones de paz en curso como parte de una solución de paz negociada. Algo esencial no solo para la seguridad de Ucrania, sino para la de todo el continente». Así, Merz propone extender a Ucrania el alcance político del artículo 42.7 del Tratado de la UE -la cláusula de asistencia y defensa mutua del bloque- con el objetivo de ofrecer a Kiev una «garantía de seguridad sustancial».. Aunque la misiva va dirigida a las principales instituciones europeas, el verdadero destinatario político son los Estados miembros, responsables de aprobar cada etapa del proceso de ampliación. El proceso de adhesión europeo es lento: requiere de unanimidad entre los 27 Estados miembros y suele prolongarse durante años, incluso décadas.. La propuesta alemana también incluye salvaguardas para tranquilizar a los socios más escépticos. Según el plan, Ucrania no tendría acceso automático a las partidas más sensibles del presupuesto comunitario, como los fondos agrícolas o de cohesión. Berlín también plantea una ‘cláusula de caducidad’ que permitiría revertir el nuevo estatus si Kiev incumpliera compromisos esenciales, especialmente en materia de lucha contra la corrupción y reformas institucionales.. Pese al impulso alemán y la insistencia del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que en la última reunión informal de líderes europeos insistió en la necesidad de una adhesión acelerada, el plan afronta importantes resistencias. Varios Estados miembros recuerdan que cualquier proceso de adhesión debe seguir basándose en méritos. El contexto político, sin embargo, parece haber cambiado en favor de Kiev. La salida del ex primer ministro húngaro, Viktor Orban, considerado durante años el principal aliado europeo del Kremlin, ha eliminado uno de los grandes obstáculos que bloquean el avance de las negociaciones de adhesión. Su reemplazo por Peter Magyar ha despertado expectativas de una posición menos hostil hacia Ucrania dentro del Consejo Europeo.. Vínculos más estrechos. Berlín intenta aprovechar esta nueva coyuntura para reactivar un expediente que había desaparecido prácticamente de la agenda de las últimas cumbres europeas. La propuesta de Merz también contempla fórmulas de integración gradual para otros candidatos, especialmente los países de los Balcanes Occidentales, a los que se ofrecería «acceso privilegiado» al mercado único y «vínculos más estrechos» con las instituciones comunitarias.. Con todo, la iniciativa alemana marca un cambio en el debate europeo: por primera vez una gran potencia de la UE plantea abiertamente modificar las reglas tradicionales de ampliación. En su misiva, Merz pidió que la idea se discuta en la próxima reunión informal de líderes europeos, que se celebrará los próximos 18 y 19 de junio en Bruselas. De alcanzar progresos suficientes, Kiev podría abrir entonces el primer grupo de negociación, mientras que el resto de los capítulos se iría activando de forma gradual a lo largo de 2026.
La Unión Europea vuelve a enfrentarse al dilema de su ampliación, y esta vez es Alemania quien trata de asumir el liderazgo político del debate. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha propuesto formalmente la creación de una figura inédita dentro del bloque, una «membresía asociada» para Ucrania que permita integrar parcialmente a Kiev en las instituciones europeas mientras continúa el largo y complejo proceso de adhesión plena.. La iniciativa, plasmada en una carta enviada a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y al presidente chipriota, Nikos Christodoulides, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, busca desbloquear las negociaciones. Merz advierte en el documento que la UE «está tardando demasiado» en tramitar las solicitudes de adhesión de Ucrania y de otros países aspirantes, y sostiene que «no tenemos tiempo para más demoras». El canciller alemán considera que la situación excepcional de Ucrania -invadida por Rusia desde febrero de 2022- exige mecanismos extraordinarios de integración política y seguridad.. «Es evidente que no podremos completar el proceso de adhesión en breve, dados los innumerables obstáculos y las complejidades políticas de los procesos de ratificación», escribió Merz. «Lo que preveo es una solución política que acerque sustancialmente a Ucrania a la Unión Europea y a sus instituciones fundamentales de forma inmediata», añadió. El proyecto alemán plantea que Ucrania participe en las cumbres de líderes europeos y en reuniones ministeriales, aunque sin derecho a voto. Kiev también tendría un representante en la Comisión Europea, escaños en el Parlamento y un «juez asociado» en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, todos ellos sin capacidad de decisión formal.. La cláusula de defensa mutua. El elemento más significativo del plan es, sin embargo, el relativo a la seguridad. «Mi propuesta refleja la situación particular de Ucrania, un país en guerra. Esto facilitará las conversaciones de paz en curso como parte de una solución de paz negociada. Algo esencial no solo para la seguridad de Ucrania, sino para la de todo el continente». Así, Merz propone extender a Ucrania el alcance político del artículo 42.7 del Tratado de la UE -la cláusula de asistencia y defensa mutua del bloque- con el objetivo de ofrecer a Kiev una «garantía de seguridad sustancial».. Aunque la misiva va dirigida a las principales instituciones europeas, el verdadero destinatario político son los Estados miembros, responsables de aprobar cada etapa del proceso de ampliación. El proceso de adhesión europeo es lento: requiere de unanimidad entre los 27 Estados miembros y suele prolongarse durante años, incluso décadas.. La propuesta alemana también incluye salvaguardas para tranquilizar a los socios más escépticos. Según el plan, Ucrania no tendría acceso automático a las partidas más sensibles del presupuesto comunitario, como los fondos agrícolas o de cohesión. Berlín también plantea una ‘cláusula de caducidad’ que permitiría revertir el nuevo estatus si Kiev incumpliera compromisos esenciales, especialmente en materia de lucha contra la corrupción y reformas institucionales.. Pese al impulso alemán y la insistencia del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que en la última reunión informal de líderes europeos insistió en la necesidad de una adhesión acelerada, el plan afronta importantes resistencias. Varios Estados miembros recuerdan que cualquier proceso de adhesión debe seguir basándose en méritos. El contexto político, sin embargo, parece haber cambiado en favor de Kiev. La salida del ex primer ministro húngaro, Viktor Orban, considerado durante años el principal aliado europeo del Kremlin, ha eliminado uno de los grandes obstáculos que bloquean el avance de las negociaciones de adhesión. Su reemplazo por Peter Magyar ha despertado expectativas de una posición menos hostil hacia Ucrania dentro del Consejo Europeo.. Vínculos más estrechos. Berlín intenta aprovechar esta nueva coyuntura para reactivar un expediente que había desaparecido prácticamente de la agenda de las últimas cumbres europeas. La propuesta de Merz también contempla fórmulas de integración gradual para otros candidatos, especialmente los países de los Balcanes Occidentales, a los que se ofrecería «acceso privilegiado» al mercado único y «vínculos más estrechos» con las instituciones comunitarias.. Con todo, la iniciativa alemana marca un cambio en el debate europeo: por primera vez una gran potencia de la UE plantea abiertamente modificar las reglas tradicionales de ampliación. En su misiva, Merz pidió que la idea se discuta en la próxima reunión informal de líderes europeos, que se celebrará los próximos 18 y 19 de junio en Bruselas. De alcanzar progresos suficientes, Kiev podría abrir entonces el primer grupo de negociación, mientras que el resto de los capítulos se iría activando de forma gradual a lo largo de 2026.
Propone un modelo intermedio que otorgaría a Kiev voz en las instituciones comunitarias y garantías de seguridad mutua, pero sin derecho a voto ni acceso pleno a los fondos europeos
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