Una de las llamas más antiguas y simbólicas del budismo japonés ha sobrevivido al incendio que arrasó el edificio donde llevaba siglos ardiendo. El fuego obligó a trasladar de urgencia la llamada “llama eterna” del salón Reikadō, que, según la tradición, permanece encendida desde hace más de 1.200 años.. El incendio se declaró este miércoles en el salón Reikadō, situado cerca de la cima del monte Misen, en la isla sagrada de Miyajima, próxima a Hiroshima y uno de los lugares de peregrinación más conocidos de Japón. Las llamas devoraron el edificio de madera, incluidas sus salas de oración, aunque no hubo heridos, según informaron las autoridades.. La llama que lleva más de un milenio encendida. Pese a los daños, el templo budista Daisho-in, responsable del recinto, confirmó que la llama pudo salvarse y fue trasladada a otro lugar. “Hemos recibido muchos mensajes de apoyo. Gracias por vuestra preocupación”, señaló el templo en un comunicado, en el que también aseguró que ya trabaja para reconstruir el edificio.. Para muchos fieles, no es una llama cualquiera. Según la tradición, fue encendida hace más de 1.200 años por Kūkai, el monje que fundó la escuela budista Shingon en el siglo IX, y desde entonces nunca se ha apagado.. Sobre el fuego se mantiene además un caldero de hierro con agua que muchos consideran especial. La creencia popular sostiene que tiene propiedades curativas y trae buena suerte.. No es la primera vez que el salón Reikadō sufre un incendio. El edificio ya tuvo que ser reconstruido tras otro fuego en 2005, provocado accidentalmente durante unas tareas de limpieza después de un tifón. Las autoridades investigan ahora qué originó este último incendio.. El fuego fue controlado unas dos horas después de declararse, aunque la intervención no fue sencilla. Los equipos de emergencia tuvieron que llevar mangueras desde la base de la montaña y agotaron rápidamente el depósito de agua contra incendios del templo.
El fuego arrasó un templo budista en la isla japonesa de Miyajima, pero los monjes lograron salvar a tiempo una llama considerada eterna desde hace más de doce siglos
Una de las llamas más antiguas y simbólicas del budismo japonés ha sobrevivido al incendio que arrasó el edificio donde llevaba siglos ardiendo. El fuego obligó a trasladar de urgencia la llamada “llama eterna” del salón Reikadō, que, según la tradición, permanece encendida desde hace más de 1.200 años.. El incendio se declaró este miércoles en el salón Reikadō, situado cerca de la cima del monte Misen, en la isla sagrada de Miyajima, próxima a Hiroshima y uno de los lugares de peregrinación más conocidos de Japón. Las llamas devoraron el edificio de madera, incluidas sus salas de oración, aunque no hubo heridos, según informaron las autoridades.. Pese a los daños, el templo budista Daisho-in, responsable del recinto, confirmó que la llama pudo salvarse y fue trasladada a otro lugar. “Hemos recibido muchos mensajes de apoyo. Gracias por vuestra preocupación”, señaló el templo en un comunicado, en el que también aseguró que ya trabaja para reconstruir el edificio.. Para muchos fieles, no es una llama cualquiera. Según la tradición, fue encendida hace más de 1.200 años por Kūkai, el monje que fundó la escuela budista Shingon en el siglo IX, y desde entonces nunca se ha apagado.. Sobre el fuego se mantiene además un caldero de hierro con agua que muchos consideran especial. La creencia popular sostiene que tiene propiedades curativas y trae buena suerte.. No es la primera vez que el salón Reikadō sufre un incendio. El edificio ya tuvo que ser reconstruido tras otro fuego en 2005, provocado accidentalmente durante unas tareas de limpieza después de un tifón. Las autoridades investigan ahora qué originó este último incendio.. El fuego fue controlado unas dos horas después de declararse, aunque la intervención no fue sencilla. Los equipos de emergencia tuvieron que llevar mangueras desde la base de la montaña y agotaron rápidamente el depósito de agua contra incendios del templo.
Noticias de Sociedad en La Razón
