El Real Madrid no necesitaba la victoria en Sevilla, pero Vinicius siempre se juega algo. El brasileño se parece a Cristiano Ronaldo en que no sabe disputar partidos amistosos. Si juega está enchufado, lucha, pelea y siempre que tiene el balón mira hacia adelante y lo intenta. Por eso marcó la diferencia en el Sánchez-Pizjuán y el único gol del partido. Un remate de primeras, bien colocado y con toda la intención después de una dejada de Mbappé, que trató de bajar con el pecho un balón que venía de las nubes. En su caída golpeó con el brazo a Kike Salas y el VAR validó el gol con el mismo criterio, con el que no pitó penalti cuando el futbolista francés recibió un codazo que le abrió la ceja en el choque ante el Girona.. Conectaron en la acción del gol los dos delanteros del Real Madrid, y lo hicieron otras veces en las que pudieron aumentar las estadísticas de Vinicius con alguna asistencia. Le dejó una pelota clara dentro del área a Mbappé, que remató alto y, también, le puso un buen balón a Mastantuono que remató con la zurda y explotó el balón en el palo de la portería de Vlachodimos.. Si en los partidos de ritmo alto Vinicius destaca, en los que no lo tienen tanto también. Su gol llegó justamente cuando el Real Madrid se había quitado de encima la presión inicial del Sevilla, que aunque no se jugaba la vida, gracias a tres victorias consecutivas anteriores, necesitaba un punto por si acaso. Entraron los de Luis García Plaza con el acelerador pisado, su mejor arma, y Oso puso a trabajar a Courtois en un par de ocasiones. No encontraba el Madrid la manera de sacar la pelota jugada, pero cuando lo hizo, el Sevilla empezó a sufrir y a mirar el móvil en el banquillo buscando otros resultados que le echaran una mano. Encontraron los locales la combinación adecuada de marcadores y se salvaron una jornada antes del final a pesar de la derrota.. Pudo empatar Kike Salas cerca del final, pero se encontró con la manopla enorme de Courtois cerca de la escuadra. Alexis se quedó cerca de repetir su papel de revulsivo desde el banquillo. Tuvo un remate que parecía favorable, pero le dio con el tacón y casi lo que hizo fue despejar y confundir a Akor Adams, que llegaba por detrás.. Mbappé lo intentó todo. Mbappé fue titular después de la noche movida del jueves y lo intentó todo el tiempo, buscando la pelota en tres cuartos de campo para entrar más en juego. Kike Salas le quitó un balón con el que ya se relamía dentro del área, pero no pudo sumar algún gol más para asegurar un trofeo Pichichi que tiene cerca. Sigue con dos goles de ventaja respecto a Muriqi.. Bien Carvajal. Carvajal jugó de titular el que podría ser su penúltimo partido con el equipo de su vida y estuvo más que convincente. Firme atrás, frenando a Oso, el mejor jugador del Sevilla casi siempre que juega, y con protagonismo en ataque. Es verdad que se ha quedado sin Mundial por culpa de las lesiones, pero demostró que sigue siendo muy aprovechable.. Bellingham hace méritos. Bellingham fue una de las novedades en las rotaciones que metió Arbeloa respecto al partido del Oviedo y corrió y peleó como si fuese un partido clave. Seguramente escuchó el inglés la pitada a Mbappé del Bernabéu el otro día y quiere demostrar que está más que comprometido después de una temporada complicada para él. Arbeloa casi no salió del banquillo a dar instrucciones. Tiene claro que su tiempo se agota y se lo toma con filosofía. Regula los minutos de sus futbolistas a la espera de, como dijo el otro día, que llegue el siguiente (entrenador).. Hizo debutar a otro canterano, Álvaro Leiva, que será el que más recuerde este partido que salvó al Sevilla del descenso y se definió con un gol de Vinicius, el futbolista que nunca descansa sea cual sea el escenario.
Un gol del brasileño da la victoria al Real Madrid en el Sánchez-Pizjuán. Los de Nervión se salvan matemáticamente y Mbappé juega los noventa minutos
El Real Madrid no necesitaba la victoria en Sevilla, pero Vinicius siempre se juega algo. El brasileño se parece a Cristiano Ronaldo en que no sabe disputar partidos amistosos. Si juega está enchufado, lucha, pelea y siempre que tiene el balón mira hacia adelante y lo intenta. Por eso marcó la diferencia en el Sánchez-Pizjuán y el único gol del partido. Un remate de primeras, bien colocado y con toda la intención después de una dejada de Mbappé, que trató de bajar con el pecho un balón que venía de las nubes. En su caída golpeó con el brazo a Kike Salas y el VAR validó el gol con el mismo criterio, con el que no pitó penalti cuando el futbolista francés recibió un codazo que le abrió la ceja en el choque ante el Girona.. Conectaron en la acción del gol los dos delanteros del Real Madrid, y lo hicieron otras veces en las que pudieron aumentar las estadísticas de Vinicius con alguna asistencia. Le dejó una pelota clara dentro del área a Mbappé, que remató alto y, también, le puso un buen balón a Mastantuono que remató con la zurda y explotó el balón en el palo de la portería de Vlachodimos.. Si en los partidos de ritmo alto Vinicius destaca, en los que no lo tienen tanto también. Su gol llegó justamente cuando el Real Madrid se había quitado de encima la presión inicial del Sevilla, que aunque no se jugaba la vida, gracias a tres victorias consecutivas anteriores, necesitaba un punto por si acaso. Entraron los de Luis García Plaza con el acelerador pisado, su mejor arma, y Oso puso a trabajar a Courtois en un par de ocasiones. No encontraba el Madrid la manera de sacar la pelota jugada, pero cuando lo hizo, el Sevilla empezó a sufrir y a mirar el móvil en el banquillo buscando otros resultados que le echaran una mano. Encontraron los locales la combinación adecuada de marcadores y se salvaron una jornada antes del final a pesar de la derrota.. Pudo empatar Kike Salas cerca del final, pero se encontró con la manopla enorme de Courtois cerca de la escuadra. Alexis se quedó cerca de repetir su papel de revulsivo desde el banquillo. Tuvo un remate que parecía favorable, pero le dio con el tacón y casi lo que hizo fue despejar y confundir a Akor Adams, que llegaba por detrás.. Mbappé fue titular después de la noche movida del jueves y lo intentó todo el tiempo, buscando la pelota en tres cuartos de campo para entrar más en juego. Kike Salas le quitó un balón con el que ya se relamía dentro del área, pero no pudo sumar algún gol más para asegurar un trofeo Pichichi que tiene cerca. Sigue con dos goles de ventaja respecto a Muriqi.. Carvajal jugó de titular el que podría ser su penúltimo partido con el equipo de su vida y estuvo más que convincente. Firme atrás, frenando a Oso, el mejor jugador del Sevilla casi siempre que juega, y con protagonismo en ataque. Es verdad que se ha quedado sin Mundial por culpa de las lesiones, pero demostró que sigue siendo muy aprovechable.. Bellingham fue una de las novedades en las rotaciones que metió Arbeloa respecto al partido del Oviedo y corrió y peleó como si fuese un partido clave. Seguramente escuchó el inglés la pitada a Mbappé del Bernabéu el otro día y quiere demostrar que está más que comprometido después de una temporada complicada para él. Arbeloa casi no salió del banquillo a dar instrucciones. Tiene claro que su tiempo se agota y se lo toma con filosofía. Regula los minutos de sus futbolistas a la espera de, como dijo el otro día, que llegue el siguiente (entrenador).. Hizo debutar a otro canterano, Álvaro Leiva, que será el que más recuerde este partido que salvó al Sevilla del descenso y se definió con un gol de Vinicius, el futbolista que nunca descansa sea cual sea el escenario.
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