Uno de los problemas de María Jesús Montero desde su elección como candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía es que sus principales esfuerzos han ido destinados a defender la gestión del Gobierno de España en lugar de plantear un proyecto alternativo al de Juanma Moreno en Andalucía. Como exvicepresidenta primera, exministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE Federal no puede renegar de su gestión como la más leal colaboradora de Pedro Sánchez desde 2018, pero no ha dejado espacio tampoco para admitir errores o simplemente matizar posturas que claramente han sido perjudiciales para Andalucía.. El último debate en Canal Sur Televisión pasará a la historia porque Montero calificó de «accidente laboral» la muerte de dos guardias civiles en Huelva mientras perseguían a una narcolancha. El error era también una forma de «tapar» la responsabilidad del Gobierno de España. Primero, por la falta de medios que padecen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; segundo, por la insensibilidad política por parte del ministro del Interior, que no acudió el sábado al funeral de los agentes. Es el ejemplo de cómo Montero ha antepuesto siempre la defensa del Gobierno de España a plantear un proyecto autónomo del PSOE en la región, sin que eso le obligue a renegar de todo lo hecho desde 2018 por el Ejecutivo de Sánchez del que formó parte.. Hay más ejemplos de esta actitud que ha lastrado a Montero durante los últimos meses. El de la financiación autonómica, diseñada por ella a la medida de Cataluña asumiendo las exigencias de ERC es otra muestra evidente. Pero hay más. Durante el mismo debate, la candidata socialista mintió para defender, una vez más, la gestión del Gobierno de España. Lo hizo, en este caso, para asegurar que se habían atendido todas las peticiones de Andalucía en cuanto a la ampliación de las instalaciones eléctricas de conexión. «Red Eléctrica, todas las inversiones y todas las necesidades que su Gobierno pidió, se concedieron, señor Moreno. Pero usted esconde la falta de gestión del Gobierno andaluz en una confrontación con el Gobierno de España en un supuesto agravio a Andalucía».. La realidad es distinta en un tema complejo pero trascendental para el futuro económico de la región. De hecho, en enero de este año, la Junta de Andalucía reclamó al Gobierno central que incorpore 102 actuaciones que representan una inversión adicional de 365 millones de euros, lo que eleva hasta los 823 millones las nuevas infraestructuras eléctricas solicitadas por el Gobierno andaluz para no limitar ni frenar el desarrollo y el crecimiento de Andalucía en los próximos años. Estos 365 millones son adicionales a la propuesta de inversión en nuevas actuaciones de la planificación del Ministerio, que solo representan 458 millones. Las alegaciones presentadas respondían a las necesidades eléctricas de empresas, industrias y promotores energéticos porque la planificación estatal solo atiende el 23% de las actuaciones solicitadas por el Gobierno andaluz, destinando a Andalucía sólo el 11,8% de la inversión total para España, muy por debajo de lo que le correspondería atendiendo a criterios objetivos de población, superficie o consumo eléctrico. Montero, una vez más, antepuso la postura del Gobierno de España a las necesidades de Andalucía.. Claves. La Junta de Andalucía ha identificado 119 proyectos que requieren nuevas infraestructuras no contempladas en el actual borrador de planificación para ser viables y que suman 14.500 MW (o 14,5 GW).. También se ha recibido por parte de las distribuidoras la solicitud de 19 posiciones de apoyo necesarias para cubrir proyectos de demanda.. La Consejería de Industria ha requerido al Estado la inclusión de 102 actuaciones adicionales a las contempladas por el Ministerio.. Andalucía reclama 16 nuevas líneas, la repotenciación de seis ejes, 12 subestaciones y la instalación de tres transformadores.
La exministra, dedicada a defender al Gobierno, dijo que se atendieron «todas las necesidades», pero solo llegan al 23%, lo que lastra proyectos industriales claves
Uno de los problemas de María Jesús Montero desde su elección como candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía es que sus principales esfuerzos han ido destinados a defender la gestión del Gobierno de España en lugar de plantear un proyecto alternativo al de Juanma Moreno en Andalucía. Como exvicepresidenta primera, exministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE Federal no puede renegar de su gestión como la más leal colaboradora de Pedro Sánchez desde 2018, pero no ha dejado espacio tampoco para admitir errores o simplemente matizar posturas que claramente han sido perjudiciales para Andalucía.. El último debate en Canal Sur Televisión pasará a la historia porque Montero calificó de «accidente laboral» la muerte de dos guardias civiles en Huelva mientras perseguían a una narcolancha. El error era también una forma de «tapar» la responsabilidad del Gobierno de España. Primero, por la falta de medios que padecen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; segundo, por la insensibilidad política por parte del ministro del Interior, que no acudió el sábado al funeral de los agentes. Es el ejemplo de cómo Montero ha antepuesto siempre la defensa del Gobierno de España a plantear un proyecto autónomo del PSOE en la región, sin que eso le obligue a renegar de todo lo hecho desde 2018 por el Ejecutivo de Sánchez del que formó parte.. Hay más ejemplos de esta actitud que ha lastrado a Montero durante los últimos meses. El de la financiación autonómica, diseñada por ella a la medida de Cataluña asumiendo las exigencias de ERC es otra muestra evidente. Pero hay más. Durante el mismo debate, la candidata socialista mintió para defender, una vez más, la gestión del Gobierno de España. Lo hizo, en este caso, para asegurar que se habían atendido todas las peticiones de Andalucía en cuanto a la ampliación de las instalaciones eléctricas de conexión. «Red Eléctrica, todas las inversiones y todas las necesidades que su Gobierno pidió, se concedieron, señor Moreno. Pero usted esconde la falta de gestión del Gobierno andaluz en una confrontación con el Gobierno de España en un supuesto agravio a Andalucía».. La realidad es distinta en un tema complejo pero trascendental para el futuro económico de la región. De hecho, en enero de este año, la Junta de Andalucía reclamó al Gobierno central que incorpore 102 actuaciones que representan una inversión adicional de 365 millones de euros, lo que eleva hasta los 823 millones las nuevas infraestructuras eléctricas solicitadas por el Gobierno andaluz para no limitar ni frenar el desarrollo y el crecimiento de Andalucía en los próximos años. Estos 365 millones son adicionales a la propuesta de inversión en nuevas actuaciones de la planificación del Ministerio, que solo representan 458 millones. Las alegaciones presentadas respondían a las necesidades eléctricas de empresas, industrias y promotores energéticos porque la planificación estatal solo atiende el 23% de las actuaciones solicitadas por el Gobierno andaluz, destinando a Andalucía sólo el 11,8% de la inversión total para España, muy por debajo de lo que le correspondería atendiendo a criterios objetivos de población, superficie o consumo eléctrico. Montero, una vez más, antepuso la postura del Gobierno de España a las necesidades de Andalucía.. Claves. ►La Junta de Andalucía ha identificado 119 proyectos que requieren nuevas infraestructuras no contempladas en el actual borrador de planificación para ser viables y que suman 14.500 MW (o 14,5 GW).. ►También se ha recibido por parte de las distribuidoras la solicitud de 19 posiciones de apoyo necesarias para cubrir proyectos de demanda.. ►La Consejería de Industria ha requerido al Estado la inclusión de 102 actuaciones adicionales a las contempladas por el Ministerio.. ► Andalucía reclama 16 nuevas líneas, la repotenciación de seis ejes, 12 subestaciones y la instalación de tres transformadores.
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