Este jueves 14 de mayo es una fecha de especial significado para la Iglesia Católica, en general, y para la Archidiócesis de Valladolid, en particular por el significado histórico, espiritual y cultural profundo que tiene esta fecha en la provincia eclesiástica vallisoletana vinculada directamente a la devoción del Sagrado Corazón de Jesús y a la figura del jesuita beato Bernardo de Hoyos.. Y es que tal día como hoy de 1733, o lo que es lo mismo, hace 293 años, coincidiendo ese año con la festividad de la Ascensión, este joven religiosa recibía la Gran Promesa de boca de Jesucristo mientras oraba en el presbiterio de la iglesia del Colegio de San Ambrosio —actual Basílica Nacional de la Gran Promesa de Valladolid, situada en la calle Alonso Pesquera de la capital del Pisuerga.. A partir de este momento el Padre Hoyos no descansará un momento en su afán por extender esta devoción. Desde que el Señor lo eligió como apóstol de su Corazón hasta que muere, pasarán dos años y seis meses, en los cuales logró formar un movimiento imparable que continuaría cada vez con más fuerza después de morir él. Por eso en la Basílica de la Gran Promesa todo le habla a uno de la devoción al Corazón de Jesús.. La revelación de la Gran Promesa es un mensaje místico de esperanza y protección divina centrado en la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, que nace del fundamento bíblico de la meditación sobre el costado abierto de Jesús en la cruz, de donde brotaron sangre y agua.. Es una comunicación espiritual privada donde Jesús se manifestó al jesuita Bernardo de Hoyos, que representa la entrega total al Amor Divino simbolizado en el Corazón de Cristo. Un reinado espiritual se extendería desde España hacia toda la América Hispana.. El núcleo del mensaje es el triunfo del amor de Jesús sobre la sociedad.. El padre Hoyos convirtió a la ciudad de Valladolid en el epicentro histórico de la devoción al Sagrado Corazón en el mundo hispano.Además, la Iglesia Católica validó la experiencia beatificando a Bernardo de Hoyos en el año 2010 durante una ceremonia multitudinaria celebrada en la Plaza Mayor de Valladolid.. La revelación. El Padre Hoyos llegó en 1731 a Valladolid a estudiar la teología en el Colegio de San Ambrosio, donde cae en sus manos De cultu Sacratissimi Cordis Iesu, el libro del Padre Gallifet sobre el culto y devoción sobre el Corazón de Jesús, que Bernardo hasta entonces ignoraba, y que detallaba las revelaciones de Santa Margarita María Alacoque.. El texto le impactó de tal manera que encendió su deseo de propagar este culto y se ofreció ante el Santísimo a cooperar cuanto le sea posible a su extensión.. Escribe el jesuíta:. “De repente sentí en mi espíritu -mientras lo leía- un extraordinario movimiento, fuerte, suave y nada arrebatado ni impetuoso, con el cual me fui luego al punto delante del Señor Sacramentado a ofrecerme a su Corazón para cooperar cuanto pudiese… a la extensión de su culto”.. Después, señala que el Señor le afianza en su deseo:. “Mostróme su divino Corazón todo abrasado en amor y condolido de lo poco que se le estima. Repitióme la elección que había hecho de este indigno siervo suyo para adelantar su culto”.. Y será finalmente el día de la Ascensión, 14 de mayo de 1733, cuando el Señor formula la Gran Promesa, que da nombre a esta Basílica-Santuario. Así lo cuenta Bernardo:. “Pidiendo esta fiesta (del Corazón de Jesús) en especial para España, en que ni aún memoria parece que hay de ella, me dijo Jesús: Reinaré en España y con más veneración que en otras muchas partes”.. ¿Quién fue el Padre Hoyos?. El Padre Bernardo Francisco de Hoyos y Seña nació el 21 de agosto de 1711 en l alocalidad vallisoletana de Torrelobatón y fue un sacerdote jesuita y místico español, reconocido históricamente como el primer y principal apóstol de la Devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España.. Durante su vida, en España y en la América españolareinaba el rey Felipe V, de la familia Borbón, que era nieto del Rey de Francia Luis XIV. El monarca fue favorable a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Tal es así que en una carta fechada el 10 de marzo de 1727, el rey de España Felipe V pedía al Papa Benedicto XIII «para todos mis Reinos y Dominios, Misa y Oficio propio» del Sagado Corazón de Jesús.. El Padre Hoyos entró en el noviciado de la Compañía de Jesús en Villagarcía de Campos con solo 14 años, estudió Filosofía y Teología en Medina del Campo y en el Colegio de San Ambrosio de Valladolid.. Dedicó los dos últimos años de su vida a escribir cartas, distribuir imágenes y publicar el libro El Tesoro Escondido en el Sacratísimo Corazón de Jesús (1734) para difundir la devoción por todo el país.. Murió prematuramente a los 24 años de tifus el 29 de noviembre de 1735 en Valladolid, apenas unos meses después de haber sido ordenado sacerdote. Su primera Misa la ofició en el colegio de San Ignacio de Valladolid.. Sus restos mortales descansan y se veneran en la Basílica Nacional de la Gran Promesa en Valladolid.. El libro «Vida del V. y angelical joven P. Bernardo Francisco de Hoyos de la Compañía de Jesús» escrito por Juan de Loyola en los cuatro años siguientes a la muerte de Bernardo de Hoyos e sla principal fuente para conocer sus escritos y legado, que se encuentran en el Colegio de Nuestro S. P. Ignacio de Valladolid.
Tal día como hoy de 1733 comenzaba en España, con Valladolid como epicentro, una de las devociones más importantes de la Iglesia Católica que después se extendió a la América Hispana
Este jueves 14 de mayo es una fecha de especial significado para la Iglesia Católica, en general, y para la Archidiócesis de Valladolid, en particular por el significado histórico, espiritual y cultural profundo que tiene esta fecha en la provincia eclesiástica vallisoletana vinculada directamente a la devoción del Sagrado Corazón de Jesús y a la figura del jesuita beato Bernardo de Hoyos.. Y es que tal día como hoy de 1733, o lo que es lo mismo, hace 293 años, coincidiendo ese año con la festividad de la Ascensión, este joven religiosa recibía la Gran Promesa de boca de Jesucristo mientras oraba en el presbiterio de la iglesia del Colegio de San Ambrosio —actual Basílica Nacional de la Gran Promesa de Valladolid, situada en la calle Alonso Pesquera de la capital del Pisuerga.. A partir de este momento el Padre Hoyos no descansará un momento en su afán por extender esta devoción. Desde que el Señor lo eligió como apóstol de su Corazón hasta que muere, pasarán dos años y seis meses, en los cuales logró formar un movimiento imparable que continuaría cada vez con más fuerza después de morir él. Por eso en la Basílica de la Gran Promesa todo le habla a uno de la devoción al Corazón de Jesús.. La revelación de la Gran Promesa es un mensaje místico de esperanza y protección divina centrado en la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, que nace del fundamento bíblico de la meditación sobre el costado abierto de Jesús en la cruz, de donde brotaron sangre y agua.. Es una comunicación espiritual privada donde Jesús se manifestó al jesuita Bernardo de Hoyos, que representa la entrega total al Amor Divino simbolizado en el Corazón de Cristo. Un reinado espiritual se extendería desde España hacia toda la América Hispana.. El núcleo del mensaje es el triunfo del amor de Jesús sobre la sociedad.. El padre Hoyos convirtió a la ciudad de Valladolid en el epicentro histórico de la devoción al Sagrado Corazón en el mundo hispano.Además, la Iglesia Católica validó la experiencia beatificando a Bernardo de Hoyos en el año 2010 durante una ceremonia multitudinaria celebrada en la Plaza Mayor de Valladolid.. La revelación. El Padre Hoyos llegó en 1731 a Valladolid a estudiar la teología en el Colegio de San Ambrosio, donde cae en sus manos De cultu Sacratissimi Cordis Iesu, el libro del Padre Gallifet sobre el culto y devoción sobre el Corazón de Jesús, que Bernardo hasta entonces ignoraba, y que detallaba las revelaciones de Santa Margarita María Alacoque.. El texto le impactó de tal manera que encendió su deseo de propagar este culto y se ofreció ante el Santísimo a cooperar cuanto le sea posible a su extensión.. Escribe el jesuíta:. “De repente sentí en mi espíritu -mientras lo leía- un extraordinario movimiento, fuerte, suave y nada arrebatado ni impetuoso, con el cual me fui luego al punto delante del Señor Sacramentado a ofrecerme a su Corazón para cooperar cuanto pudiese… a la extensión de su culto”.. . Después, señala que el Señor le afianza en su deseo:. “Mostróme su divino Corazón todo abrasado en amor y condolido de lo poco que se le estima. Repitióme la elección que había hecho de este indigno siervo suyo para adelantar su culto”.. Y será finalmente el día de la Ascensión, 14 de mayo de 1733, cuando el Señor formula la Gran Promesa, que da nombre a esta Basílica-Santuario. Así lo cuenta Bernardo:. “Pidiendo esta fiesta (del Corazón de Jesús) en especial para España, en que ni aún memoria parece que hay de ella, me dijo Jesús: Reinaré en España y con más veneración que en otras muchas partes”.. ¿Quién fue el Padre Hoyos?. El Padre Bernardo Francisco de Hoyos y Seña nació el 21 de agosto de 1711 en l alocalidad vallisoletana de Torrelobatón y fue un sacerdote jesuita y místico español, reconocido históricamente como el primer y principal apóstol de la Devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España.. Durante su vida, en España y en la América españolareinaba el rey Felipe V, de la familia Borbón, que era nieto del Rey de Francia Luis XIV. El monarca fue favorable a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Tal es así que en una carta fechada el 10 de marzo de 1727, el rey de España Felipe V pedía al Papa Benedicto XIII «para todos mis Reinos y Dominios, Misa y Oficio propio» del Sagado Corazón de Jesús.. El Padre Hoyos entró en el noviciado de la Compañía de Jesús en Villagarcía de Campos con solo 14 años, estudió Filosofía y Teología en Medina del Campo y en el Colegio de San Ambrosio de Valladolid.. Dedicó los dos últimos años de su vida a escribir cartas, distribuir imágenes y publicar el libro El Tesoro Escondido en el Sacratísimo Corazón de Jesús (1734) para difundir la devoción por todo el país.. Murió prematuramente a los 24 años de tifus el 29 de noviembre de 1735 en Valladolid, apenas unos meses después de haber sido ordenado sacerdote. Su primera Misa la ofició en el colegio de San Ignacio de Valladolid.. Sus restos mortales descansan y se veneran en la Basílica Nacional de la Gran Promesa en Valladolid.. El libro «Vida del V. y angelical joven P. Bernardo Francisco de Hoyos de la Compañía de Jesús» escrito por Juan de Loyola en los cuatro años siguientes a la muerte de Bernardo de Hoyos e sla principal fuente para conocer sus escritos y legado, que se encuentran en el Colegio de Nuestro S. P. Ignacio de Valladolid.
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