Nieves se topó con un problema cuando la pandemia dio la tregua suficiente como para que reabriera su escuela de danza. La puerta no abría. Estaba desencajada. Ahí empezó un calvario con origen conocido: su negocio de hace más de 30 años, y la vivienda de encima, en la que vivía su padre nonagenario, acabaron engrosando la lista de edificios declarados en ruinas en San Fernando de Henares (Madrid, 40.000 habitantes) por culpa de la línea 7B de Metro de Madrid. Las obras para construir el suburbano alteraron la composición del subsuelo, devorando la escuela de danza y 73 viviendas. Nieves se quedó sin negocio. Con ansiedad. Digiriendo que su proyecto vital hubiera saltado por los aires, reventando en el proceso todas las certezas de su vida. Acaba de conocer cuál será la indemnización que le pague la Comunidad a cambio de que el Metro haya reventado su vida: 64.314,84 euros.. Seguir leyendo
Tras un lustro de litigios, esta afectada por los derribos causados por el suburbano en San Fernando de Henares recurrirá al Supremo
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Nieves se topó con un problema cuando la pandemia dio la tregua suficiente como para que reabriera su escuela de danza. La puerta no abría. Estaba desencajada. Ahí empezó un calvario con origen conocido: su negocio de hace más de 30 años, y la vivienda de encima, en la que vivía su padre nonagenario, acabaron engrosando la lista de edificios declarados en ruinas en San Fernando de Henares (Madrid, 40.000 habitantes) por culpa de la línea 7B de Metro de Madrid. Las obras para construir el suburbano alteraron la composición del subsuelo, devorando la escuela de danza y 73 viviendas. Nieves se quedó sin negocio. Con ansiedad. Digiriendo que su proyecto vital hubiera saltado por los aires, reventando en el proceso todas las certezas de su vida. Acaba de conocer cuál será la indemnización que le pague la Comunidad a cambio de que el Metro haya reventado su vida: 64.314,84 euros.. “Es una broma impertinente”, dice su marido. O el prefacio, teme ella, de que las indemnizaciones que reciban en los tribunales los cientos de vecinos afectados no les alcance para rehacer su vida.. “Esto era mi sustento, mi forma de vida, mi trabajo de siempre; me hice autónoma con 18 años”, cuenta Nieves, que desde este local de San Fernando fundó una compañía de danza que ha actuado por todo Madrid, Las Ventas incluida. “Era una mujer independiente que de la noche a la mañana pasé a tener la sensación de no haber hecho nada en mi vida, porque no tuve derecho al paro, y pasé a depender de la economía familiar”, añade en referencia al trabajo de su marido. “Es una injusticia”, recalca. “Lo que más pena me da son los que vienen detrás, el resto de afectados, me da miedo que mi sentencia sea lo que les va a pasar a los que han perdido sus viviendas y no pueden vivir donde vivían antes. Sé que hay gente que lo va a pasar muy mal”, añade. Y sobre el gobierno de Isabel Díaz Ayuso (PP), lamenta: “Se gastan una millonada en un parque (construido sobre la zona cero de la catástrofe), y a los que nos hemos quedado sin nada por su culpa nos maltratan”.. Ha sido un lustro de lucha, cinco años de desgaste, de incertidumbre, de lucha contra la Administración, su burocracia y sus recursos jurídicos infinitos. La Comunidad de Madrid le reconoció a Nieves una indemnización de 45.673,51. Como con eso es imposible que esta afectada rehaga su vida profesional, para lo que necesita encontrar otro local, alquilarlo y amueblarlo, recurrió a la justicia. Los tribunales, en una sentencia a la que accedió EL PAÍS, apenas han mejorado la compensación en 18.641,33 euros, para un total de 64.314,84.. Imagen de la escuela de danza derribada por culpa de la línea 7B de Metro.. Una de las razones es que el tribunal ha considerado el alquiler del local como de temporada, ya que no había actividad durante el verano, el acuerdo era verbal y solo se pagaba nueve meses. Eso ha impedido que se indemnizara a Nieves como si fuera un alquiler firmado desde hace más de 30 años. Igual que si las barras de ensayo, los vestuarios o el parqué sobre el que se movieron tantas bailarinas se desinstalaran durante unos meses solo porque no se pagara.. “De la suma total, habría que quitar los 25.000 euros por daños morales; es decir, mi negocio en funcionamiento y mi forma de vida de 33 años para la administración valen 40.000 euros”, se lamenta Nieves, a la que la justicia apenas ha reconocido 753,99 euros más por los días de contrato de alquiler pagados y no disfrutados; 847,94 euros más por gastos en guardamuebles donde ha depositado los trajes de la compañía; 2.039,40 más por lucro cesante; y 15.000 más por daños morales. “Además, un año antes de la pandemia me gasté 25.000 euros en arreglar la escuela… dinero tirado».. Por eso Nieves va a recurrir y llevar su caso hasta el Tribunal Supremo, última instancia de recurso, en busca de los fondos suficientes para retomar su actividad, abriendo de nuevo una escuela de danza, para lo que necesita fondos para pagar el alquiler. La Administración regional no hará lo mismo, claro.. Un tren de metro llega a una estación, en una imagen de archivo. César Vallejo Rodríguez. 362.000 euros. “La Comunidad de Madrid no recurrirá la sentencia al considerar que, en términos generales, avala de manera clara la actuación de la Administración y confirma sustancialmente los criterios mantenidos durante todo el procedimiento”, explica un portavoz de la consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, que dirige Jorge Rodrigo. “La resolución judicial respalda la práctica totalidad de la valoración realizada por la Comunidad de Madrid y únicamente acuerda un incremento de 18.641 euros respecto a la cantidad inicialmente reconocida por la Administración”, añade. “Frente a una reclamación que ascendía a más de 362.000 euros, la Comunidad de Madrid ya había concedido cerca de 45.000 euros, por lo que el ajuste introducido por la sentencia resulta limitado y confirma la solidez de la posición defendida por los servicios jurídicos y técnicos de la Comunidad”.. Todo comienza con una decisión política. El Gobierno de Esperanza Aguirre (2003-2012) construye a toda prisa la línea 7B para llegar justo a las elecciones autonómicas de 2007. El hito se celebra con paellas y conciertos gratuitos. Pero la semilla del mal acaba de ser plantada. Se denomina karstificación. Hay agua que entra en contacto con sal y terrenos solubles. Mala combinación: el subsuelo de San Fernando se hunde, moviendo los cimientos de los edificios, y con ellos también los túneles del metro, que por eso ha permanecido cerrado, o parcialmente cerrado, más de tres años.. Como consecuencia, desde hace casi 20 años hay cientos de personas en San Fernando de Henares que viven con el miedo a las grietas de las paredes de su casa; intranquilos por los crujidos de sus viviendas y las vibraciones; ensordecidos por las obras continuas para salvar el Metro; espantados por la posibilidad del desalojo, o los cortes continuos de luz, agua o gas; y horrorizados ante la evidencia de que si al vecino le han derribado la casa, la siguiente puede ser la suya. Nieves ya ha vivido esa experiencia traumática. Pero cinco años después, su abogado dice que mantiene fuerzas para seguir en la lucha: el Tribunal Supremo la espera.
