Fervor. Fe. Devoción. Valencia adora a su Virgen de los Desamparados. A su patrona. A su «mareta». Por ello, y una vez pasadas las lluvias que hicieron temer que se pudiera cancelar la emotiva festividad, los valencianos se han lanzado este domingo a la calle para vivir con intensidad un largo y con nuevo recorrido Traslado de la Virgen de los Desamparados que ha vuelto a dejar imágenes llenas de emoción por la Mare de Déu.. A las 10.30 horas, como es habitual, daba comienzo el tradicional Traslado. Una de las sorpresas ha sido el manto de la Virgen, un regalo de la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades, en color «terreta», el mismo tono de marrón que luce en su espolín de máxima representante de las Fallas.. Con un nuevo recorrido debido a unas obras, el Traslado ha vuelto a congregar a miles de valencianos que, antes de las 10.30 horas, ya habían sido testigos tanto de la Descoberta como de la Misa d’Infants.. Es más, el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha asistido a la tradicional Missa d’ Infants con motivo de las fiestas en honor a la Virgen de los Desamparados. El jefe del Consell ha acompañado en este acto a la Fallera Mayor Infantil de Valencia, Marta Mercader, y a su Corte de Honor, junto a otros miembros del Consell, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé; y la alcaldesa de la ciudad, María José Catalá.. En el acto, el Arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, ha condenado las guerras, algo que, según ha dicho, no significa «justificar ninguna injusticia», y ha apelado a trabajar por la paz y practicar una caridad que no sea «fingida» ni «una farsa». Así lo ha señalado en la homilía, celebrada en la Basílica de la Virgen. Benavent ha señalado que el deseo de toda la humanidad es que «nuestro mundo sea signo y anticipación del cielo», pero cada día «vemos con preocupación cómo eso que todos deseamos parece que se aleja cada vez más». «¡Cuántos signos de muerte!, ¡cuántas víctimas inocentes!, ¡cuántas guerras!, ¡qué poco respetada la vida y la dignidad humana!, ¡qué indiferencia ante el sufrimiento de los pobres!, ¡cuántos enfrentamientos por defender intereses que no se pueden justificar!», ha lamentado, y ha advertido de que demasiadas veces «personas y pueblos, con tal de conseguir sus objetivos, olvidan los principios morales y eso es fuente de injusticias y guerras».. Pérez Llorca, por su parte, ha asegurado que este acto ha sido «muy emotivo» y ha destacado las palabras del arzobispo en las que, según ha dicho, ha animado a «dialogar más» y a reducir la confrontación.. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha destacado que se trata del día «más especial de los valencianos», una tierra que según ha destacado es, «tierra de fervor y de alegría», que «cree mucho en las raíces cristianas» y que «se sabe parte de un proyecto nacional que es España».. Catalá ha asegurado que el Ayuntamiento está poniendo «mucho cariño» en los actos de esta festividad, que antes «se celebraban sin más» o «se cubría el expediente», y este año se ha puesto «mucho énfasis en que la pólvora sea muy protagonista» de esta celebración, se ha recuperado «un tapiz espectacular» y se ha «cuidado mucho el recorrido de la procesión».. La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, ha definido la Misa d’Infants como «sentimiento, identidad y comunidad» y ha destacado que la tradición valenciana es «un patrimonio vivo, que se celebra y defiende con orgullo».. Tras esta misa, se ha celebrado el Traslado de la Virgen de los Desamparados y por la tarde ha tenido lugar la Solemne Procesión General con motivo de esta festividad.
El presidente de la Generalitat acude a la Misa d’Infants
Fervor. Fe. Devoción. Valencia adora a su Virgen de los Desamparados. A su patrona. A su «mareta». Por ello, y una vez pasadas las lluvias que hicieron temer que se pudiera cancelar la emotiva festividad, los valencianos se han lanzado este domingo a la calle para vivir con intensidad un largo y con nuevo recorrido Traslado de la Virgen de los Desamparados que ha vuelto a dejar imágenes llenas de emoción por la Mare de Déu.. A las 10.30 horas, como es habitual, daba comienzo el tradicional Traslado. Una de las sorpresas ha sido el manto de la Virgen, un regalo de la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades, en color «terreta», el mismo tono de marrón que luce en su espolín de máxima representante de las Fallas.. Con un nuevo recorrido debido a unas obras, el Traslado ha vuelto a congregar a miles de valencianos que, antes de las 10.30 horas, ya habían sido testigos tanto de la Descoberta como de la Misa d’Infants.. Es más, el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha asistido a la tradicional Missa d’ Infants con motivo de las fiestas en honor a la Virgen de los Desamparados. El jefe del Consell ha acompañado en este acto a la Fallera Mayor Infantil de València, Marta Mercader, y a su Corte de Honor, junto a otros miembros del Consell y a la alcaldesa de la ciudad, María José Catalá.
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