La oficina del forense del condado de Putnam, en Nueva York, ha revelado las causas de la muerte de Nicholas Brendon, conocido por su papel de Xander Harris en la serie Buffy, cazavampiros, y Kevin Lynch en Mentes criminales.. El actor llevaba un tiempo luchando contra una enfermedad cardiovascular aterosclerótica e hipertensiva, que iba dañando poco a poco las arterias. Las iba endureciendo y estrechando lo que le podía provocar infartos o ictus.. El informe forense ha arrojado nuevos detalles sobre la muerte del estadounidense, confirmando que sufrió una neumonía aguda junto a un infarto de miocardio, además de presentar una grave obstrucción del 90% en la arteria coronaria derecha.. Todd Zeiner, forense del condado donde fue encontrado, descartó cualquier indicio de violencia en el cuerpo, concluyendo que no se trató de una muerte intencionada, según recoge People.. Por su parte, una amiga cercana, Theresa Fortier, fue quien alertó a los servicios de emergencia ya que se encontraba en su domicilio, donde el intérprete llevaba días con una tos persistente y automedicándose con fármacos sin receta.. También dijo que pese a que se quejaba de dolor en el pecho y se le insistió en acudir al hospital, se negó. Su estado se vio además agravado por una reciente operación y el hecho de que continuara fumando durante su recuperación.
La oficina del forense del condado de Putnam, en Nueva York, ha revelado las causas de la muerte de Nicholas Brendon, conocido por su papel de Xander Harris en la serie Buffy, cazavampiros, y Kevin Lynch en Mentes criminales.. El actor llevaba un tiempo luchando contra una enfermedad cardiovascular aterosclerótica e hipertensiva, que iba dañando poco a poco las arterias. Las iba endureciendo y estrechando lo que le podía provocar infartos o ictus.. El informe forense ha arrojado nuevos detalles sobre la muerte del estadounidense, confirmando que sufrió una neumonía aguda junto a un infarto de miocardio, además de presentar una grave obstrucción del 90% en la arteria coronaria derecha.. Todd Zeiner, forense del condado donde fue encontrado, descartó cualquier indicio de violencia en el cuerpo, concluyendo que no se trató de una muerte intencionada, según recoge People.. Por su parte, una amiga cercana, Theresa Fortier, fue quien alertó a los servicios de emergencia ya que se encontraba en su domicilio, donde el intérprete llevaba días con una tos persistente y automedicándose con fármacos sin receta.. También dijo que pese a que se quejaba de dolor en el pecho y se le insistió en acudir al hospital, se negó. Su estado se vio además agravado por una reciente operación y el hecho de que continuara fumando durante su recuperación.
