Viajar por la Unión Europea ya no es lo que era hace una década. A través de la Comisión Europea, el continente ha implementado en los últimos años una serie de medidas que sirven par controlar el tráfico de ciudadanos.. Uno de los proyectos europeos más relevantes es el denominado espacio Schengen, que fortalece el espacio de libre circulación. Comenzó en 1985 como proyecto intergubernamental entre cinco países de la UE (Francia, Alemania, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo) y se ha ido ampliando gradualmente hasta convertirse en la mayor zona de libre circulación del mundo.. Y es que formar parte de este proyecto supone un espacio sin controles en las fronteras interiores. Gracias al espacio Schengen, más de 450 millones de personas pueden viajar libremente entre los países miembros sin pasar controles fronterizos.. Sin embargo, su aprobación también supone una serie de normas que afectan a aquellos que residen fuera de la Unión Europea. Aquellos ciudadanos extranjeros cuentan con una serie de reglas que recientemente se han actualizado y que suponen un antes y un después.. La Unión Europea establece nuevas medidas para viajar. La Unión Europea ha implantado un nuevo requisito que afectará a aquellas personas extracomunitarias que vayan a viajar por Europa. La Comisión Europea ha puesto en marcha el Sistema de Entradas y Salidas (EES, en sus siglas en inglés), una herramienta que elimina los sellos tradicionales en el pasaporte por un registro digital.. En su lugar, aquellos ciudadanos residentes fuera de Europa tendrán que cumplir con un requisito obligatorio: identificarse biométricamente al cruzar la frontera. Hasta ahora, se revisaba el documento de forma manual y se estampaba un sello físico.. La normativa, en vigor desde el 10 de abril de 2026, cambia por completo la entrada de estos ciudadanos en el espacio Schengen, y se aplica en los desplazamientos de corta estancia. A partir de ahora, el viajero estará obligado a facilitar sus datos personales y biométricos al cruzar la frontera, lo que implica una fotografía facial y el registro de las huellas dactilares. Sin esos datos, el acceso será denegado.. ¿En qué consiste este Sistema de Entradas y Salidas?. El Sistema de Entradas y Salidas de la Unión Europea (EES) es una herramienta digital diseñada para registrar de forma automática los movimientos de viajeros de países no pertenecientes a la UE cuando cruzan las fronteras exteriores del espacio europeo.. Este sistema sustituye el tradicional sellado manual de pasaportes por un registro electrónico que recoge información clave cada vez que una persona entra o sale del territorio del Espacio Schengen. Entre los datos almacenados se incluyen la fecha y el lugar de entrada o salida, el tipo de documento de viaje y, en muchos casos, datos biométricos como huellas dactilares o una imagen facial.. El objetivo principal del EES es mejorar el control fronterizo y detectar de manera más eficaz a quienes exceden el tiempo de estancia permitido. Con su aprobación, las autoridades pueden identificar automáticamente estas situaciones sin depender de revisiones manuales, lo que reduce errores y agiliza los procesos.. Además, el sistema busca reforzar la seguridad. Al centralizar la información en una base de datos común para los países del espacio Schengen, se facilita la cooperación entre Estados y se mejora la capacidad para detectar posibles riesgos, como el uso de identidades falsas o movimientos sospechosos.. ¿A quién afecta este cambio?. La medida, que ha entrado recientemente en vigor, afectará a los ciudadanos de fuera de la Unión Europea y del espacio Schengen. Estos podrán desplazarse por los países hasta 90 días dentro de un periodo de 180.. Dentro de esta clasificación se incluye a turistas, viajeros de negocios y otras personas que necesiten un visado para una visita corta.. ¿A quién no afecta?. Por su parte, quedan excluidos los ciudadanos europeos, los residentes legales en la UE y algunos colectivos con permisos específicos, que no están sujetos a este nuevo procedimiento de registro.. Tal y como queda recogido en el Consejo Europeo, los 29 países que integran el espacio Schengen son: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca, Rumanía, Suecia y Suiza.. De esos 29 países, 25 son países que forman parte también de la Unión Europea, más 4 no pertenecientes a la UE: Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Los 2 países que forman parte de la UE pero no pertenecen al espacio Schengen son Chipre e Irlanda, por lo que tienen sus propias normas para expedir visas.
Los ciudadanos extracomunitarios tendrán un nuevo requisito para poder viajar por la Unión Europea
Viajar por la Unión Europea ya no es lo que era hace una década. A través de la Comisión Europea, el continente ha implementado en los últimos años una serie de medidas que sirven par controlar el tráfico de ciudadanos.. Uno de los proyectos europeos más relevantes es el denominado espacio Schengen, que fortalece el espacio de libre circulación. Comenzó en 1985 como proyecto intergubernamental entre cinco países de la UE (Francia, Alemania, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo) y se ha ido ampliando gradualmente hasta convertirse en la mayor zona de libre circulación del mundo.. Y es que formar parte de este proyecto supone un espacio sin controles en las fronteras interiores. Gracias al espacio Schengen, más de 450 millones de personas pueden viajar libremente entre los países miembros sin pasar controles fronterizos.. Sin embargo, su aprobación también supone una serie de normas que afectan a aquellos que residen fuera de la Unión Europea. Aquellos ciudadanos extranjeros cuentan con una serie de reglas que recientemente se han actualizado y que suponen un antes y un después.. La Unión Europea establece nuevas medidas para viajar. La Unión Europea ha implantado un nuevo requisito que afectará a aquellas personas extracomunitarias que vayan a viajar por Europa. La Comisión Europea ha puesto en marcha el Sistema de Entradas y Salidas (EES, en sus siglas en inglés), una herramienta que elimina los sellos tradicionales en el pasaporte por un registro digital.. En su lugar, aquellos ciudadanos residentes fuera de Europa tendrán que cumplir con un requisito obligatorio: identificarse biométricamente al cruzar la frontera. Hasta ahora, se revisaba el documento de forma manual y se estampaba un sello físico.. La normativa, en vigor desde el 10 de abril de 2026, cambia por completo la entrada de estos ciudadanos en el espacio Schengen, y se aplica en los desplazamientos de corta estancia. A partir de ahora, el viajero estará obligado a facilitar sus datos personales y biométricos al cruzar la frontera, lo que implica una fotografía facial y el registro de las huellas dactilares. Sin esos datos, el acceso será denegado.. ¿En qué consiste este Sistema de Entradas y Salidas?. El Sistema de Entradas y Salidas de la Unión Europea (EES) es una herramienta digital diseñada para registrar de forma automática los movimientos de viajeros de países no pertenecientes a la UE cuando cruzan las fronteras exteriores del espacio europeo.. Este sistema sustituye el tradicional sellado manual de pasaportes por un registro electrónico que recoge información clave cada vez que una persona entra o sale del territorio del Espacio Schengen. Entre los datos almacenados se incluyen la fecha y el lugar de entrada o salida, el tipo de documento de viaje y, en muchos casos, datos biométricos como huellas dactilares o una imagen facial.. El objetivo principal del EES es mejorar el control fronterizo y detectar de manera más eficaz a quienes exceden el tiempo de estancia permitido. Con su aprobación, las autoridades pueden identificar automáticamente estas situaciones sin depender de revisiones manuales, lo que reduce errores y agiliza los procesos.. Además, el sistema busca reforzar la seguridad. Al centralizar la información en una base de datos común para los países del espacio Schengen, se facilita la cooperación entre Estados y se mejora la capacidad para detectar posibles riesgos, como el uso de identidades falsas o movimientos sospechosos.. ¿A quién afecta este cambio?. La medida, que ha entrado recientemente en vigor, afectará a los ciudadanos de fuera de la Unión Europea y del espacio Schengen. Estos podrán desplazarse por los países hasta 90 días dentro de un periodo de 180.. Dentro de esta clasificación se incluye a turistas, viajeros de negocios y otras personas que necesiten un visado para una visita corta.. ¿A quién no afecta?. Por su parte, quedan excluidos los ciudadanos europeos, los residentes legales en la UE y algunos colectivos con permisos específicos, que no están sujetos a este nuevo procedimiento de registro.. Tal y como queda recogido en el Consejo Europeo, los 29 países que integran el espacio Schengen son: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca, Rumanía, Suecia y Suiza.. De esos 29 países, 25 son países que forman parte también de la Unión Europea, más 4 no pertenecientes a la UE: Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Los 2 países que forman parte de la UE pero no pertenecen al espacio Schengen son Chipre e Irlanda, por lo que tienen sus propias normas para expedir visas.
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