Álvaro García Ortiz concedió su primera entrevista tras su condena en Lo de Évole. El ex fiscal general del Estado, imputado por el Tribunal Supremo en octubre de 2024 mientras ocupaba el cargo, explicó que la noticia le generó «inmediatamente dudas razonables de qué hacer». Nunca antes en democracia había ocurrido algo similar en España.. «¿Qué debe hacer un fiscal general? Es un dilema y cualquier solución es mala», señaló. Pese a ello, decidió mantenerse en el puesto más de un año hasta su condena: «Pensar que por una denuncia de un particular, en las circunstancias en las que se produce, un fiscal general del Estado tiene que dejar el puesto, me parecía muy duro».. García Ortiz defendió además que su permanencia tenía un valor simbólico. «Va a venir mucha gente detrás porque los compañeros y compañeras de causas importantísimas se ven continuamente asediados por denuncias y querellas», aseguró. Marcharse, en su opinión, habría dado «una sensación de debilidad, no de fortaleza».. El fiscal reveló también que conoció con antelación la fecha de su imputación. «Desde julio tenía las primeras noticias, un poco difusas, y hay un momento concreto en que me dicen: ‘Va a salir tu imputación'», explicó. Se negó a identificar a su informante alegando que le debe «una lealtad a este país», aunque apuntó que procedía de «una alta instancia».. La entrevista en Lo de Évole fue la primera vez que García Ortiz habló públicamente desde su condena. El fiscal no ocultó que la decisión de quedarse estuvo lejos de ser sencilla: «Me parecía ceder y dar una sensación de debilidad institucional».
El que fuera fiscal general del Estado reveló además que supo días antes de la fecha exacta de su imputación gracias a un aviso de «una alta instancia».
20MINUTOS.ES – Televisión
Álvaro García Ortiz concedió su primera entrevista tras su condena en Lo de Évole. El ex fiscal general del Estado, imputado por el Tribunal Supremo en octubre de 2024 mientras ocupaba el cargo, explicó que la noticia le generó «inmediatamente dudas razonables de qué hacer». Nunca antes en democracia había ocurrido algo similar en España.. «¿Qué debe hacer un fiscal general? Es un dilema y cualquier solución es mala», señaló. Pese a ello, decidió mantenerse en el puesto más de un año hasta su condena: «Pensar que por una denuncia de un particular, en las circunstancias en las que se produce, un fiscal general del Estado tiene que dejar el puesto, me parecía muy duro».. García Ortiz defendió además que su permanencia tenía un valor simbólico. «Va a venir mucha gente detrás porque los compañeros y compañeras de causas importantísimas se ven continuamente asediados por denuncias y querellas», aseguró. Marcharse, en su opinión, habría dado «una sensación de debilidad, no de fortaleza».. El fiscal reveló también que conoció con antelación la fecha de su imputación. «Desde julio tenía las primeras noticias, un poco difusas, y hay un momento concreto en que me dicen: ‘Va a salir tu imputación'», explicó. Se negó a identificar a su informante alegando que le debe «una lealtad a este país», aunque apuntó que procedía de «una alta instancia».. La entrevista en Lo de Évole fue la primera vez que García Ortiz habló públicamente desde su condena. El fiscal no ocultó que la decisión de quedarse estuvo lejos de ser sencilla: «Me parecía ceder y dar una sensación de debilidad institucional».
