La consellera de Educación y FP de la Generalitat, Esther Niubó, ha defendido la prueba piloto para incorporar un agente de los Mossos d’Esquadra -sin arma y sin uniforme- en algunos centros educativos catalanes para fomentar la convivencia en estos espacios y dar herramientas a los equipos directivos y al personal educativo, y remarca: «No hay un problema de convivencia ni de seguridad en Cataluña y aún menos en sus entornos educativos».. Lo ha dicho este martes en la presentación de la prueba piloto del nuevo modelo de colaboración para la convivencia escolar -hecho también con la Conselleria de Interior y Seguridad Pública-, junto a la directora de los Servicios Territoriales en el Baix Llobregat (Barcelona), Rosa M. Gallardo, y la directora general de Educación Inclusiva y Bienestar del Alumnado, Susana Tarapiella.. Niubó explica que el origen de este programa, que es una prueba de concepto, surge de la demanda de los servicios territoriales, que pedían a Educación hacer algo para reforzar la convivencia en estos espacios, y reitera que «no es un modelo punitivo, ni sancionador, ni de vigilancia».. «No tenemos un problema de convivencia ni tenemos un problema de seguridad en los centros educativos, pero hay una realidad compleja en la sociedad, que acaba teniendo impacto en los centros educativos», y cree que estos agentes, expertos en mediación de conflictos como los Mossos d’Esquadra, pueden ayudar.. Prevención y mediación. El objetivo es «reforzar la prevención y mediación y pasar de un escenario reactivo, donde los centros acaban acudiendo a los Mossos cuando algún conflicto explota, a la prevención» y poder actuar antes, previniendo los conflictos.. El piloto se llevará a cabo en 14 centros de 6 zonas educativas, siendo centros de diferentes tipologías -en cuanto a complejidades y niveles- y habrá un total de 6 agentes: Val d’Aran, Urgell (Lleida), Vic, Sabadell, El Prat de Llobregat y L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona).. Esta incorporación no será obligatoria para los centros, sino que se pueden acoger los que quieran, y la primera valoración de este piloto será en julio, a los dos meses de inicio del proyecto, y la última en diciembre: «A partir de ahí habrá que ver si ha funcionado y tomar decisiones».. No sustituye «ningún recurso». Insiste en que esta prueba no viene a sustituir «ningún recurso», sino que viene a sumar miradas para los centros educativos, y desde el departamento recuerdan que actualmente ya hay agentes de la policía local, así como de Mossos, que tienen relación con los centros educativos.. Además, este proyecto es una «evolución de un proyecto existente que ya» tiene el departamento y que la intención es trabajar con una ‘mirada 360’, es decir, con el barrio y con el centro educativo, en una tónica más comunitaria y global.. Desde el departamento remarcan que el proyecto «no responde a una emergencia» sino a una necesidad estructural de prevención y apoyo y que tiene 3 objetivos: impulsar el modelo integral, preventivo y colaborativo de convivencia en los centros; promover el bienestar y acompañar a los equipos directivos y a otro personal de apoyo.. Dificultades en centros. Este agente, que no tendrá ni despacho en el centro educativo ni estará en el interior de las aulas, «unirá la realidad de la comunidad educativa», ya que estará en los centros, conocerá las dificultades y se avanzará en lo que pueda pasar.. Además, se recuerda que es un proyecto que el departamento lleva trabajando desde septiembre de 2025 y que actualmente ya existe la figura de agente tutor, pero que este proyecto viene a sumar y «es un paso más».. Por último, el departamento indica que varios sistemas educativos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y otras comunidades autónomas disponen de algún tipo de colaboración o proyectos similares, como en Galicia, las Islas Baleares, Andalucía, Navarra o Madrid.
La prueba piloto no irá uniformada ni con arma y ayudará a prevenir los conflictos en los centros
La consellera de Educación y FP de la Generalitat, Esther Niubó, ha defendido la prueba piloto para incorporar un agente de los Mossos d’Esquadra -sin arma y sin uniforme- en algunos centros educativos catalanes para fomentar la convivencia en estos espacios y dar herramientas a los equipos directivos y al personal educativo, y remarca: «No hay un problema de convivencia ni de seguridad en Cataluña y aún menos en sus entornos educativos».. Lo ha dicho este martes en la presentación de la prueba piloto del nuevo modelo de colaboración para la convivencia escolar -hecho también con la Conselleria de Interior y Seguridad Pública-, junto a la directora de los Servicios Territoriales en el Baix Llobregat (Barcelona), Rosa M. Gallardo, y la directora general de Educación Inclusiva y Bienestar del Alumnado, Susana Tarapiella.. Niubó explica que el origen de este programa, que es una prueba de concepto, surge de la demanda de los servicios territoriales, que pedían a Educación hacer algo para reforzar la convivencia en estos espacios, y reitera que «no es un modelo punitivo, ni sancionador, ni de vigilancia».. «No tenemos un problema de convivencia ni tenemos un problema de seguridad en los centros educativos, pero hay una realidad compleja en la sociedad, que acaba teniendo impacto en los centros educativos», y cree que estos agentes, expertos en mediación de conflictos como los Mossos d’Esquadra, pueden ayudar.. Prevención y mediación. El objetivo es «reforzar la prevención y mediación y pasar de un escenario reactivo, donde los centros acaban acudiendo a los Mossos cuando algún conflicto explota, a la prevención» y poder actuar antes, previniendo los conflictos.. El piloto se llevará a cabo en 14 centros de 6 zonas educativas, siendo centros de diferentes tipologías -en cuanto a complejidades y niveles- y habrá un total de 6 agentes: Val d’Aran, Urgell (Lleida), Vic, Sabadell, El Prat de Llobregat y L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona).. Esta incorporación no será obligatoria para los centros, sino que se pueden acoger los que quieran, y la primera valoración de este piloto será en julio, a los dos meses de inicio del proyecto, y la última en diciembre: «A partir de ahí habrá que ver si ha funcionado y tomar decisiones».. No sustituye «ningún recurso». Insiste en que esta prueba no viene a sustituir «ningún recurso», sino que viene a sumar miradas para los centros educativos, y desde el departamento recuerdan que actualmente ya hay agentes de la policía local, así como de Mossos, que tienen relación con los centros educativos.. Además, este proyecto es una «evolución de un proyecto existente que ya» tiene el departamento y que la intención es trabajar con una ‘mirada 360’, es decir, con el barrio y con el centro educativo, en una tónica más comunitaria y global.. Desde el departamento remarcan que el proyecto «no responde a una emergencia» sino a una necesidad estructural de prevención y apoyo y que tiene 3 objetivos: impulsar el modelo integral, preventivo y colaborativo de convivencia en los centros; promover el bienestar y acompañar a los equipos directivos y a otro personal de apoyo.. Dificultades en centros. Este agente, que no tendrá ni despacho en el centro educativo ni estará en el interior de las aulas, «unirá la realidad de la comunidad educativa», ya que estará en los centros, conocerá las dificultades y se avanzará en lo que pueda pasar.. Además, se recuerda que es un proyecto que el departamento lleva trabajando desde septiembre de 2025 y que actualmente ya existe la figura de agente tutor, pero que este proyecto viene a sumar y «es un paso más».. Por último, el departamento indica que varios sistemas educativos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y otras comunidades autónomas disponen de algún tipo de colaboración o proyectos similares, como en Galicia, las Islas Baleares, Andalucía, Navarra o Madrid.
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