Pesadilla en El Sadar. El gol de Maupay a poco más de 20 minutos para el final hacía indicar que la agonía hispalense podía aliviarse en Pamplona, pero acabó convirtiéndose en un drama total. Raúl García de Haro empató y Catena sentenció al equipo de Luis García Plaza con un cabezazo en la última jornada del partido. El propio técnico quedó petrificado tras una nueva derrota: «Nos marcan en el minuto trescientos mil. El equipo da buena imagen y de vacío otra vez. No entiendo nada».. Si el final fue dramático, la tabla clasificatoria lo es todavía más. El Sevilla suma 34 puntos en 33 jornadas y está en descenso a tan solo cinco partidos para el final de temporada. Incluso podría acabar la jornada penúltimo si el Levante asalta Cornellà. El temor al descenso, que ya se evitó in extremis la temporada pasada, cada vez es mayor en Nervión. Quedan cinco finales para salir del pozo, pero el calendario asusta.. Estos son los partidos que le quedan al Sevilla en Liga. La salvación pasa por el Ramón Sánchez-Pizjuán. El Sevilla jugará tres de los cinco partidos que le restan en su estadio. Puede parecer algo positivo, pero es el tercer peor local de la categoría con tan solo cinco triunfos en casa mientras que es el 11º visitante, aunque con una victoria menos. En Nervión consiguió su última victoria ante el Atlético de Madrid, algo que tendrá que imitar en el tramo final porque la gran mayoría de equipos son de la parte alta de la tabla.. La próxima piedra en el camino es el flamante campeón de Copa del Rey. El Sevilla recibirá a una Real Sociedad inmersa de lleno en la pelea por la quinta plaza. El conjunto txuri-urdin tiene garantizada su participación en Europa por el triunfo copero, pero busca apurar sus opciones de llegar a un quinto puesto que podría dar acceso a la Champions League. Es un partido clave para salir del pozo o al menos evitar que los rivales directos se distancien.. Un partido marcado en rojo. La gran final se jugará justo después, también en el Sánchez-Pizjuán. El equipo de Luis García Plaza se medirá al Espanyol, que llega en caída libre a expensas del partido ante el Levante. Todo lo que no sea una victoria en ese partido complicará mucho las opciones de permanencia. El conjunto perico no ha ganado en todo 2026 y parece el momento propicio para sumar unos puntos extremadamente necesarios para salvar la categoría.. Los tres últimos encuentros serán totalmente diferentes, con un condicionante que no se sabe si es bueno o malo en el tramo final de la temporada: llegan equipos de la parte alta de la tabla. A priori, su nivel es claramente mayor, pero se juegan menos y la intensidad puede ser inferior a la de un rival directo. El Sevilla visitará al Villarreal para después recibir al Real Madrid y finalmente acabar la temporada ante el Celta.. Los dos primeros se jugarán poco más que el honor porque el Submarino ya tiene su plaza de Champions garantizada y el equipo de Arbeloa puede llegar con la Liga ya perdida matemáticamente a Nervión. El encuentro ante el Real Madrid será el único en casa de los tres últimos. El Celta está en caída libre en este tramo de la competición, pero tiene muchas papeletas de llegar a la última fecha peleando por un puesto en Europa.. Una batalla abierta. El descenso esta temporada se vende más caro que nunca. La mitad de equipos de la tabla tienen opciones reales de descender a falta de tan solo cinco jornadas para el final. Desde el 11º hay opciones serias de meterse en un lío y las jornadas finales se antojan cardíacas. La teoría está clara y es olvidarse de los rivales para centrarse únicamente en lo que depende de uno mismo. Luis García Plaza quiso tirar de historia para recuperar el ánimo perdido tras el batacazo en Pamplona: «Tenemos que saber que sacar el partido con la Real es vital para estar en la lucha. Las finales se ganan y este equipo está acostumbrado a ganarlas».. El recordado fallo de Diomande, ahora estrella mundial en el Leipzig, mandó al Leganés a Segunda y salvó la papeleta al Sevilla, pero un año después la situación es incluso más crítica. La permanencia puede estar en detalles como el fallo del expepinero, pero por ahora esta vez están cayendo en contra. Cinco jornadas para evitar una crisis sin precedentes en Nervión.
El conjunto hispalense está en la zona roja a cinco partidos para el final. Tres encuentros serán en el Sánchez-Pijzuán
Pesadilla en El Sadar. El gol de Maupay a poco más de 20 minutos para el final hacía indicar que la agonía hispalense podía aliviarse en Pamplona, pero acabó convirtiéndose en un drama total. Raúl García de Haro empató y Catena sentenció al equipo de Luis García Plaza con un cabezazo en la última jornada del partido. El propio técnico quedó petrificado tras una nueva derrota: «Nos marcan en el minuto trescientos mil. El equipo da buena imagen y de vacío otra vez. No entiendo nada».. Si el final fue dramático, la tabla clasificatoria lo es todavía más. El Sevilla suma 34 puntos en 33 jornadas y está en descenso a tan solo cinco partidos para el final de temporada. Incluso podría acabar la jornada penúltimo si el Levante asalta Cornellà. El temor al descenso, que ya se evitó in extremis la temporada pasada, cada vez es mayor en Nervión. Quedan cinco finales para salir del pozo, pero el calendario asusta.. Estos son los partidos que le quedan al Sevilla en Liga. La salvación pasa por el Ramón Sánchez-Pizjuán. El Sevilla jugará tres de los cinco partidos que le restan en su estadio. Puede parecer algo positivo, pero es el tercer peor local de la categoría con tan solo cinco triunfos en casa mientras que es el 11º visitante, aunque con una victoria menos. En Nervión consiguió su última victoria ante el Atlético de Madrid, algo que tendrá que imitar en el tramo final porque la gran mayoría de equipos son de la parte alta de la tabla.. La próxima piedra en el camino es el flamante campeón de Copa del Rey. El Sevilla recibirá a una Real Sociedad inmersa de lleno en la pelea por la quinta plaza. El conjunto txuri-urdin tiene garantizada su participación en Europa por el triunfo copero, pero busca apurar sus opciones de llegar a un quinto puesto que podría dar acceso a la Champions League. Es un partido clave para salir del pozo o al menos evitar que los rivales directos se distancien.. Un partido marcado en rojo. La gran final se jugará justo después, también en el Sánchez-Pizjuán. El equipo de Luis García Plaza se medirá al Espanyol, que llega en caída libre a expensas del partido ante el Levante. Todo lo que no sea una victoria en ese partido complicará mucho las opciones de permanencia. El conjunto perico no ha ganado en todo 2026 y parece el momento propicio para sumar unos puntos extremadamente necesarios para salvar la categoría.. Los tres últimos encuentros serán totalmente diferentes, con un condicionante que no se sabe si es bueno o malo en el tramo final de la temporada: llegan equipos de la parte alta de la tabla. A priori, su nivel es claramente mayor, pero se juegan menos y la intensidad puede ser inferior a la de un rival directo. El Sevilla visitará al Villarreal para después recibir al Real Madrid y finalmente acabar la temporada ante el Celta.. Los dos primeros se jugarán poco más que el honor porque el Submarino ya tiene su plaza de Champions garantizada y el equipo de Arbeloa puede llegar con la Liga ya perdida matemáticamente a Nervión. El encuentro ante el Real Madrid será el único en casa de los tres últimos. El Celta está en caída libre en este tramo de la competición, pero tiene muchas papeletas de llegar a la última fecha peleando por un puesto en Europa.. Una batalla abierta. El descenso esta temporada se vende más caro que nunca. La mitad de equipos de la tabla tienen opciones reales de descender a falta de tan solo cinco jornadas para el final. Desde el 11º hay opciones serias de meterse en un lío y las jornadas finales se antojan cardíacas. La teoría está clara y es olvidarse de los rivales para centrarse únicamente en lo que depende de uno mismo. Luis García Plaza quiso tirar de historia para recuperar el ánimo perdido tras el batacazo en Pamplona: «Tenemos que saber que sacar el partido con la Real es vital para estar en la lucha. Las finales se ganan y este equipo está acostumbrado a ganarlas».. El recordado fallo de Diomande, ahora estrella mundial en el Leipzig, mandó al Leganés a Segunda y salvó la papeleta al Sevilla, pero un año después la situación es incluso más crítica. La permanencia puede estar en detalles como el fallo del expepinero, pero por ahora esta vez están cayendo en contra. Cinco jornadas para evitar una crisis sin precedentes en Nervión.
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