Antonio visitó por segunda vez First Dates este miércoles, donde volvió a acudir en busca del amor tras no haber tenido suerte en su cita con Teresita en verano del año pasado.. «Me gusta mirarme al espejo y cambiarme dos o tres veces. Hay que ser coqueto porque la coquetería es también quererse a uno», aseguró el madrileño.. Carlos Sobera le volvió a dar la bienvenida al programa de Mediaset : «¿Qué tal te ha ido desde la última vez que estuviste aquí? ¿Qué tal te ha ido en el amor?».. «Luchando lo que se puede, pero sigo igual, con mala suerte con mis parejas, no consigo encontrar a mi media naranja, me está costando», admitió el comensal.. El presentador destacó que el dater trabajaba en el mundo del espectáculo, pero al comenzar a contarle a Sobera una anécdota de su profesión, el vasco comenzó a reírse.. Y es que la historia de Antonio con su amigo el mago cómico le hizo tanta gracia que el conductor del programa tuvo que sentarse casi llorando de la risa, interrumpiendo la cita momentáneamente: «Se está tronchando», señaló el comensal.. Una vez recuperado, acudió a la puerta en busca de la cita del empresario madrileño, Mari Ángeles, que se definió como «una persona abierta y simpática».. Nada más sentarse en la barra del local de Telecinco, Antonio le entregó un regalo a su pareja de la noche, un colgante: «Es un amuleto, es parecido a los ojos turcos», le explicó el empresario a la madrileña.. La velada comenzó hablando sobre baile, una de las pasiones de Mari Ángeles: «Iba a una academia, pero me dijeron que lo hacía muy bien, así que he dejado de ir», afirmó.. «Físicamente es una mujer del montón, no tiene una atracción, pero tiene un encanto», reconoció el empresario sobre su cita, a la que confesó que en lo primero en lo que se fijaba en una chica era «en la parte de atrás, el culo».. Tras la cena, ambos pasaron al privado, donde bailaron y rieron, pero no llegaron a besarse: «He sentido mucho feeling con ella, pero en plan de amistad, no de amor», confesó Antonio.. Al final, Mari Ángeles admitió que había dudado hasta el último momento, pero señaló que «más sí que no porque le veo mucha actitud positiva». Él, en cambio, no quiso tener una segunda cita porque «no la veo como pareja, pero sí como amiga».
El presentador no pudo evitar las carcajadas al escuchar una anécdota de Antonio.
20MINUTOS.ES – Televisión
Antonio visitó por segunda vez First Dates este miércoles, donde volvió a acudir en busca del amor tras no haber tenido suerte en su cita con Teresita en verano del año pasado.. «Me gusta mirarme al espejo y cambiarme dos o tres veces. Hay que ser coqueto porque la coquetería es también quererse a uno», aseguró el madrileño.. Carlos Sobera le volvió a dar la bienvenida al programa de Mediaset : «¿Qué tal te ha ido desde la última vez que estuviste aquí? ¿Qué tal te ha ido en el amor?».. «Luchando lo que se puede, pero sigo igual, con mala suerte con mis parejas, no consigo encontrar a mi media naranja, me está costando», admitió el comensal.. El presentador destacó que el dater trabajaba en el mundo del espectáculo, pero al comenzar a contarle a Sobera una anécdota de su profesión, el vasco comenzó a reírse.. Y es que la historia de Antonio con su amigo el mago cómico le hizo tanta gracia que el conductor del programa tuvo que sentarse casi llorando de la risa, interrumpiendo la cita momentáneamente: «Se está tronchando», señaló el comensal.. Una vez recuperado, acudió a la puerta en busca de la cita del empresario madrileño, Mari Ángeles, que se definió como «una persona abierta y simpática».. Nada más sentarse en la barra del local de Telecinco, Antonio le entregó un regalo a su pareja de la noche, un colgante: «Es un amuleto, es parecido a los ojos turcos», le explicó el empresario a la madrileña.. La velada comenzó hablando sobre baile, una de las pasiones de Mari Ángeles: «Iba a una academia, pero me dijeron que lo hacía muy bien, así que he dejado de ir», afirmó.. «Físicamente es una mujer del montón, no tiene una atracción, pero tiene un encanto», reconoció el empresario sobre su cita, a la que confesó que en lo primero en lo que se fijaba en una chica era «en la parte de atrás, el culo».. Tras la cena, ambos pasaron al privado, donde bailaron y rieron, pero no llegaron a besarse: «He sentido mucho feeling con ella, pero en plan de amistad, no de amor», confesó Antonio.. Al final, Mari Ángeles admitió que había dudado hasta el último momento, pero señaló que «más sí que no porque le veo mucha actitud positiva». Él, en cambio, no quiso tener una segunda cita porque «no la veo como pareja, pero sí como amiga».
