Con su llegada a España para la celebración de las tradicionales regatas en Sanxenxo, Juan Carlos I ha regresado al ojo de la polémica tras la publicación de una entrevista para el periódico francés Le Figaro.. En su conversación con el periodista del medio francés, el rey emérito se pronuncia, por primera vez, acerca de la situación política en España y carga directamente contra Pedro Sánchez: «El Gobierno convirtió estas investigaciones judiciales en una caza de brujas, en un juicio moral que afectaba a todo mi reinado».. De la misma manera, el exmonarca ha destacado que, en su época, «tenía reuniones todas las semanas con el presidente del Gobierno» y el ministro de Exteriores le «acompañaba en los viajes». Además, Juan Carlos I ha aprovechado para defender que «los españoles reconocen qué la monarquía, las corridas de toros y la caza son parte de la fiesta nacional».. Unas palabras que, este lunes, han sido comentadas por los colaboradores de Espejo Público. La primera en pronunciarse ha sido Susanna Griso, quien ha apuntado que «el rey no ha dicho ninguna mentira» y que «va solo a muchos actos».. Sin embargo, para Rubén Amón, el problema es «la injerencia»: «Sabemos que las relaciones entre la Moncloa y la Zarzuela son malas y sabemos que hay recelo de Sánchez hacia Felipe VI. No puede hablar para perjudicar a su hijo». Por su parte, Pilar Velasco ha señalado que Juan Carlos I «no desaprovecha una semana para hacer daño a la Casa Real»: «Se ha hecho rico a costa de esa libertad».. Asimismo, Juan Soto Ivars ha tomado la palabra para apuntar que «las relaciones entre Moncloa y Zarzuela no son tan malas»: «Esa mala relación es asimétrica porque la buena intención es unidireccional, sobre todo desde Paiporta». Ante esto, Velasco ha destacado que «el rey emérito no es quién para valorar la relación entre Moncloa y Zarzuela».. Finalmente, Rubén Amón ha sentenciado que no entiende el papel de Felipe VI al intentar «contentar a los antimonárquicos o pidiendo perdón a Claudia Sheinbaum»: «Confundimos el papel del Jefe del Estado cuando no tiene otra alternativa que sancionar las leyes que se le presentan».
El colaborador ha destacado que el papel del rey en España es «sancionar las leyes que se le presentan».
20MINUTOS.ES – Televisión
Con su llegada a España para la celebración de las tradicionales regatas en Sanxenxo, Juan Carlos I ha regresado al ojo de la polémica tras la publicación de una entrevista para el periódico francés Le Figaro.. En su conversación con el periodista del medio francés, el rey emérito se pronuncia, por primera vez, acerca de la situación política en España y carga directamente contra Pedro Sánchez: «El Gobierno convirtió estas investigaciones judiciales en una caza de brujas, en un juicio moral que afectaba a todo mi reinado».. De la misma manera, el exmonarca ha destacado que, en su época, «tenía reuniones todas las semanas con el presidente del Gobierno» y el ministro de Exteriores le «acompañaba en los viajes». Además, Juan Carlos I ha aprovechado para defender que «los españoles reconocen qué la monarquía, las corridas de toros y la caza son parte de la fiesta nacional».. Unas palabras que, este lunes, han sido comentadas por los colaboradores de Espejo Público. La primera en pronunciarse ha sido Susanna Griso, quien ha apuntado que «el rey no ha dicho ninguna mentira» y que «va solo a muchos actos».. Sin embargo, para Rubén Amón, el problema es «la injerencia»: «Sabemos que las relaciones entre la Moncloa y la Zarzuela son malas y sabemos que hay recelo de Sánchez hacia Felipe VI. No puede hablar para perjudicar a su hijo». Por su parte, Pilar Velasco ha señalado que Juan Carlos I «no desaprovecha una semana para hacer daño a la Casa Real»: «Se ha hecho rico a costa de esa libertad».. Asimismo, Juan Soto Ivars ha tomado la palabra para apuntar que «las relaciones entre Moncloa y Zarzuela no son tan malas»: «Esa mala relación es asimétrica porque la buena intención es unidireccional, sobre todo desde Paiporta». Ante esto, Velasco ha destacado que «el rey emérito no es quién para valorar la relación entre Moncloa y Zarzuela».. Finalmente, Rubén Amón ha sentenciado que no entiende el papel de Felipe VI al intentar «contentar a los antimonárquicos o pidiendo perdón a Claudia Sheinbaum»: «Confundimos el papel del Jefe del Estado cuando no tiene otra alternativa que sancionar las leyes que se le presentan».
