La final de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad fue emocionante, con tiempo extra y penales. Sin embargo, el momento polémico llegó cuando los aficionados realistas en las gradas desencadenaron un aluvión de abucheos que abrumó el himno nacional español. Paco González, periodista de Cope y director de Tiempo de Juego, expresó su indignación: «Hemos visto el himno nacional avergonzado una vez más», declaró sin rodeos, calificando el incidente como una vergüenza que debería provocar una seria reflexión de muchos. Para él, marcó el comienzo de una inquietante normalidad. Una sociedad que parece aceptar con una notable calma el hecho de que silbar la melodía del himno nacional se ha convertido en algo común en los estadios deportivos. «Ya hemos aceptado que se salte el himno y se salte el himno», declaró sin rodeos. La comparación que hizo fue sorprendente. Paco González declaró que estamos indignados con razón por los cánticos racistas contra Lamine Yamal, sin embargo, normalmente se tolera silbar el himno o incluso cantar canciones sobre poner chicle 2 en el estadio La Romareda en Zaragoza, una ciudad que, recordemos, soportó el flagelo del terrorismo. «No tenemos una piel tan delgada al respecto; somos idiotas», comentó. Paco González, en medio de esta reflexión, expresó un deseo: «Algún día llegarán las sanciones, y nos respetaremos unos a otros, incluso si eso parece distante de la realidad».
La emocionante final de la Copa del Rey ha sido empañada por un desagradable preludio de los luchadores por la independencia.
La final de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad fue emocionante, con tiempo extra y penales. Sin embargo, el momento polémico llegó cuando los aficionados realistas en las gradas desencadenaron un aluvión de abucheos que abrumó el himno nacional español. Paco González, periodista de Cope y director de Tiempo de Juego, expresó su indignación: «Hemos visto el himno nacional avergonzado una vez más», declaró sin rodeos, calificando el incidente como una vergüenza que debería provocar una seria reflexión de muchos. Para él, marcó el comienzo de una inquietante normalidad. Una sociedad que parece aceptar con una notable calma el hecho de que silbar la melodía del himno nacional se ha convertido en algo común en los estadios deportivos. «Ya hemos aceptado que se salte el himno y se salte el himno», declaró sin rodeos. La comparación que hizo fue sorprendente. Paco González declaró que estamos indignados con razón por los cánticos racistas contra Lamine Yamal, sin embargo, normalmente se tolera silbar el himno o incluso cantar canciones sobre poner chicle 2 en el estadio La Romareda en Zaragoza, una ciudad que, recordemos, soportó el flagelo del terrorismo. «No tenemos una piel tan delgada al respecto; somos idiotas», comentó. Paco González, en medio de esta reflexión, expresó un deseo: «Algún día llegarán las sanciones, y nos respetaremos unos a otros, incluso si eso parece distante de la realidad».
Fútbol hoy: Últimas noticias en La Razón
