Y, de repente, y en una semana en Alicante en la que el jueves pasado se veneró a la Santa Faz, tres administraciones -local, autonómica y estatal- se alían, aparcando ideología e intereses partidistas, y presentan, y por todo lo alto, un proyecto totalmente revolucionario para la ciudad, el Parque Central. Revolucionario porque supondrá un antes y un después en la transformación urbana de Alicante y eliminará las vías del tren que parten la urbe por la mitad, en el sentido más amplio de la expresión.. El acto se celebró -en plena resaca de Semana Santa- el lunes en el Salón Azul del Ayuntamiento, la sala noble, la reservada para las grandes ocasiones. Y la ocasión lo merecía, sin duda.. Y allí, y ante un centenar de personas, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, exhibieron sintonía y presentaron el proyecto.. A su lado, el tercer actor, el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, y entre el público, los vecinos que, perplejos, no se creen que, ¡por fin!, vaya a desaparecer la playa de vías que separa el barrio de San Blas de Benalúa y Florida-Babel.. Ningún político se aventuró a dar plazos. En cambio, sí quedó claro que ese gran espacio verde camina en paralelo a otro, la estación central del TRAM, cuyas obras ya están en marcha.. Y si el lunes los presentes en el Salón Azul creímos en la política que se plasma en acuerdos y destierra la guerra partidista, el jueves, día del peregrinaje al Monasterio de la Santa Faz, supimos que la romería -una tradición tan alicantina como las Hogueras de San Juan- se declaraba Bien de Interés Cultural por parte de la Generalitat Valenciana.. Pues eso, que, a veces, los periodistas, por fortuna, también contamos buenas noticias. Con fervor religioso y sin él.
El lunes en el Salón Azul del Ayuntamiento creímos en la política que destierra los intereses partidistas
Y, de repente, y en una semana en Alicante en la que el jueves pasado se veneró a la Santa Faz, tres administraciones -local, autonómica y estatal- se alían, aparcando ideología e intereses partidistas, y presentan, y por todo lo alto, un proyecto totalmente revolucionario para la ciudad, el Parque Central. Revolucionario porque supondrá un antes y un después en la transformación urbana de Alicante y eliminará las vías del tren que parten la urbe por la mitad, en el sentido más amplio de la expresión.. El acto se celebró -en plena resaca de Semana Santa- el lunes en el Salón Azul del Ayuntamiento, la sala noble, la reservada para las grandes ocasiones. Y la ocasión lo merecía, sin duda.. Y allí, y ante un centenar de personas, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, exhibieron sintonía y presentaron el proyecto.. A su lado, el tercer actor, el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, y entre el público, los vecinos que, perplejos, no se creen que, ¡por fin!, vaya a desaparecer la playa de vías que separa el barrio de San Blas de Benalúa y Florida-Babel.. Ningún político se aventuró a dar plazos. En cambio, sí quedó claro que ese gran espacio verde camina en paralelo a otro, la estación central del TRAM, cuyas obras ya están en marcha.. Y si el lunes los presentes en el Salón Azul creímos en la política que se plasma en acuerdos y destierra la guerra partidista, el jueves, día del peregrinaje al Monasterio de la Santa Faz, supimos que la romería -una tradición tan alicantina como las Hogueras de San Juan- se declaraba Bien de Interés Cultural por parte de la Generalitat Valenciana.. Pues eso, que, a veces, los periodistas, por fortuna, también contamos buenas noticias. Con fervor religioso y sin él.
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