La alcaldesa de València, María José Catalá, ha calificado de «interesante» el incidente de ejecución de sentencia presentado por la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa) porque «permitirá clarificar» si el juez que ha fallado contra la celebración de festivales musicales en ese recinto permitiría su celebración con medidas correctoras.. Durante su visita a la pedanía de Castellar-Oliveral, Catalá ha contestado así a preguntas de los periodistas sobre el incidente presentado por Cacsa al juez sobre que se adopten las medidas necesarias para controlar y garantizar que la celebración de los festivales de música no vulnera la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica.. «Es interesante el incidente de ejecución de la sentencia porque permitirá clarificar si (el juez) entiende que es descartable cualquier medida correctora o si, con alguna medida correctora, se podría celebrar algún tipo de evento musical de estas características», ha afirmado.. A su juicio, el incidente de ejecución de sentencia dirigido al juez tiene «el objetivo de clarificar un poco más la sentencia y conocer un poco mejor la opinión del juez sobre si podría celebrarse algún tipo de festival musical adoptando unas medidas correctoras».. «Creo que es interesante que se resuelva pronto y nos dé a todos tranquilidad sobre descartar o no la posibilidad de, adoptando medidas correctoras, hacer algún festival musical», ha añadido la alcaldesa.. Catalá ha recordado que el Ayuntamiento ya ha desplazado una parte de los Gay Games a otra ubicación y también se ha desplazado un concierto (del festival FAR, el de Jean-Michel Jarre) a la Marina Norte.. «Antes de este incidente, ya se están adoptando medidas para que los vecinos y vecinas tengan un mejoría importante», ha apuntado.. Preguntada por la inminencia de algunos festivales sin una decisión definitiva de la justicia, ha sostenido que si no se llega a esa resolución judicial, el Ayuntamiento hará «cumplir la ordenanza de contaminación siempre».. «Se trata de ver si hay la posibilidad de celebrar con medidas correctoras y si se abre esa posibilidad. Si no, ya lo he dicho muy claro: el Ayuntamiento siempre va a velar por los derechos fundamentales de los vecinos y vecinas y vamos a protegerlos», ha insistido.. Para María José Catalá, la sentencia que insta a revocar las autorizaciones de festivales y conciertos o la reubicación por la molestia a vecinos por el ruido es «ejecutiva desde ya, no es posible su paralización ni siquiera presentando un recurso».. Preguntada por el papel del Ayuntamiento en caso de que se celebren los festivales, ha asegurado que el juez les ha puesto en una «situación de vigilancia y cumplimiento» de la ordenanza de contaminación acústica y que al ser Cacsa un espacio gestionado por la Generalitat, las mediciones de los decibelios corresponde hacerlas a la Policía Autonómica.. Ha asegurado que no se trata de que todo pase en Cacsa ni en otro lugar: «Hay que mantener el equilibrio; la ciudad tiene que tener eventos, no podemos descargarlos todos en los mismos vecinos».. «No toda la actividad se va a ir necesariamente a otro lugar; se va a distribuir para que todo el mundo tenga derecho al descanso y, a la vez, de una forma equilibrada, que la ciudad pueda celebrar este tipo de eventos», ha concluido.
A su juicio, el incidente de ejecución de sentencia dirigido al juez tiene «el objetivo de clarificar un poco más la sentencia»
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha calificado de «interesante» el incidente de ejecución de sentencia presentado por la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa) porque «permitirá clarificar» si el juez que ha fallado contra la celebración de festivales musicales en ese recinto permitiría su celebración con medidas correctoras.. Durante su visita a la pedanía de Castellar-Oliveral, Catalá ha contestado así a preguntas de los periodistas sobre el incidente presentado por Cacsa al juez sobre que se adopten las medidas necesarias para controlar y garantizar que la celebración de los festivales de música no vulnera la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica.. «Es interesante el incidente de ejecución de la sentencia porque permitirá clarificar si (el juez) entiende que es descartable cualquier medida correctora o si, con alguna medida correctora, se podría celebrar algún tipo de evento musical de estas características», ha afirmado.. A su juicio, el incidente de ejecución de sentencia dirigido al juez tiene «el objetivo de clarificar un poco más la sentencia y conocer un poco mejor la opinión del juez sobre si podría celebrarse algún tipo de festival musical adoptando unas medidas correctoras».. «Creo que es interesante que se resuelva pronto y nos dé a todos tranquilidad sobre descartar o no la posibilidad de, adoptando medidas correctoras, hacer algún festival musical», ha añadido la alcaldesa.. Catalá ha recordado que el Ayuntamiento ya ha desplazado una parte de los Gay Games a otra ubicación y también se ha desplazado un concierto (del festival FAR, el de Jean-Michel Jarre) a la Marina Norte.. «Antes de este incidente, ya se están adoptando medidas para que los vecinos y vecinas tengan un mejoría importante», ha apuntado.. Preguntada por la inminencia de algunos festivales sin una decisión definitiva de la justicia, ha sostenido que si no se llega a esa resolución judicial, el Ayuntamiento hará «cumplir la ordenanza de contaminación siempre».. «Se trata de ver si hay la posibilidad de celebrar con medidas correctoras y si se abre esa posibilidad. Si no, ya lo he dicho muy claro: el Ayuntamiento siempre va a velar por los derechos fundamentales de los vecinos y vecinas y vamos a protegerlos», ha insistido.. Para María José Catalá, la sentencia que insta a revocar las autorizaciones de festivales y conciertos o la reubicación por la molestia a vecinos por el ruido es «ejecutiva desde ya, no es posible su paralización ni siquiera presentando un recurso».. Preguntada por el papel del Ayuntamiento en caso de que se celebren los festivales, ha asegurado que el juez les ha puesto en una «situación de vigilancia y cumplimiento» de la ordenanza de contaminación acústica y que al ser Cacsa un espacio gestionado por la Generalitat, las mediciones de los decibelios corresponde hacerlas a la Policía Autonómica.. Ha asegurado que no se trata de que todo pase en Cacsa ni en otro lugar: «Hay que mantener el equilibrio; la ciudad tiene que tener eventos, no podemos descargarlos todos en los mismos vecinos».. «No toda la actividad se va a ir necesariamente a otro lugar; se va a distribuir para que todo el mundo tenga derecho al descanso y, a la vez, de una forma equilibrada, que la ciudad pueda celebrar este tipo de eventos», ha concluido.
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