Auryn fue durante años una de las boybands más exitosas de España, pero detrás del escaparate había una realidad que sus integrantes guardaron con celo. Blas Cantó lo contó sin rodeos ante Ana Milán en Ex. La vida después: cuatro de los cinco miembros del grupo eran homosexuales, y durante mucho tiempo ese hecho se gestionó en silencio, hacia fuera y también hacia dentro.. El cantante explicó que la presión no venía tanto de la discográfica como de su propio entorno más cercano. Algunos compañeros le llegaron a decir que «bajara la pluma», y eso, afirmó, era lo que más le dañaba, que el golpe viniera de los suyos. A pesar de todo, Cantó subrayó que entre ellos siempre existió un código de protección mutua. «Siempre nos hemos protegido entre nosotros», señaló.. Ana Milán le recordó que en alguna entrevista de aquella época llegó a hablar de su mujer ideal, una contradicción que el propio Cantó reconoció sin evasivas. «Eso fue algo por lo que me culpé, pero ya me he disculpado. Lo contextualizo en ese momento de la historia», respondió, cerrando una herida que, según él, ya está cicatrizada.. Sobre la homofobia dentro del colectivo, Cantó fue directo: en Auryn no era el caso, pero sí existía una lógica de ataque preventivo que entendió con el tiempo. El miedo, explicó, tenía un nombre concreto: «Teníamos miedo al ataque fácil por responder sobre otros temas».. Fuera del grupo y años después, la cautela no ha desaparecido del todo. Cantó confesó que sigue sin ser capaz de mostrarse cariñoso en público con su pareja, no por vergüenza sino por una educación defensiva que se ha instalado en él sin que apenas lo notara. «Te puedes encontrar muerto en cualquier sitio», advirtió, con una frase que dejó el plató en silencio.
El cantante se sincera en ‘Ex. La vida después’ sobre las presiones que vivió dentro del grupo y confiesa que aún hoy evita ser cariñoso en la calle con su pareja.
20MINUTOS.ES – Televisión
Auryn fue durante años una de las boybands más exitosas de España, pero detrás del escaparate había una realidad que sus integrantes guardaron con celo. Blas Cantó lo contó sin rodeos ante Ana Milán en Ex. La vida después: cuatro de los cinco miembros del grupo eran homosexuales, y durante mucho tiempo ese hecho se gestionó en silencio, hacia fuera y también hacia dentro.. El cantante explicó que la presión no venía tanto de la discográfica como de su propio entorno más cercano. Algunos compañeros le llegaron a decir que «bajara la pluma», y eso, afirmó, era lo que más le dañaba, que el golpe viniera de los suyos. A pesar de todo, Cantó subrayó que entre ellos siempre existió un código de protección mutua. «Siempre nos hemos protegido entre nosotros», señaló.. Ana Milán le recordó que en alguna entrevista de aquella época llegó a hablar de su mujer ideal, una contradicción que el propio Cantó reconoció sin evasivas. «Eso fue algo por lo que me culpé, pero ya me he disculpado. Lo contextualizo en ese momento de la historia», respondió, cerrando una herida que, según él, ya está cicatrizada.. Sobre la homofobia dentro del colectivo, Cantó fue directo: en Auryn no era el caso, pero sí existía una lógica de ataque preventivo que entendió con el tiempo. El miedo, explicó, tenía un nombre concreto: «Teníamos miedo al ataque fácil por responder sobre otros temas».. Fuera del grupo y años después, la cautela no ha desaparecido del todo. Cantó confesó que sigue sin ser capaz de mostrarse cariñoso en público con su pareja, no por vergüenza sino por una educación defensiva que se ha instalado en él sin que apenas lo notara. «Te puedes encontrar muerto en cualquier sitio», advirtió, con una frase que dejó el plató en silencio.
