Alejo Sauras y Mariona Terés acudieron este miércoles a La Revuelta para presentar Barrio Esperanza, la nueva serie que llega a La 1. Durante la entrevista, además de hablar de su proyecto junto, cada uno recordó sus inicios en la interpretación y también tocaron temas personales, como el fallecimiento de sus padres. «Hablar de ellos es una forma de recordarlos y mantenerlos vivos», fue la conclusión a la que llegaron.. También dio tiempo para hablar del próximo programa de La Revuelta, el que se emite este jueves, que contará con la presencia de Santiago Segura, quien acude para presentar su última película, Torrente, Presidente.. Así lo anunciaba el propio Broncano, que, de paso, les pedía a sus invitados que le mandaran un mensaje al cineasta. Así, mientras Alejo Sauras le trasladaba un «abrazo fuerte» al director, el silencio se hacía protagonista cuando le tocaba el turno a la actriz, que finalmente se pronunciaba. «No tengo nada que decirle, te lo prometo», comentaba en tono serio aunque con alguna risa.. «De mi parte, nada», insistía, visiblemente incómoda, la intérprete. «Él es una persona que admite tanto abrazo como nada», resolvía el presentador, quitando hierro al asunto.. Las preguntas clásicas. Dejado atrás este momento tenso, y antes de dar por finalizada la conversación, Broncano les hizo las preguntas clásicas. Ambos fueron muy contundentes en la relacionada con el dinero y patrimonio. «Tengo suficiente como para no saber cuánto. Soy una persona que no tiene vicios; con lo que tengo sé que tiro, estoy tranquilo financieramente», indicó Alejo Saura.. Por su parte, Mariona Terés detalló que ella siempre ha sido muy «precavida» con lo que ha ganado a lo largo de los años. «No he tenido dinero nunca. Ahora tengo un colchoncito, me ha entrado. Como para un coche o la entrada de un piso y lo que costaba hace 10 años», apuntó.. «Me gustaría comprarme un apartamento para mí y ya tengo 41 años. Sueño con que alguien herede un piso y me lo quiera vender como hace esos 10 años», concluyó la intérprete sobre uno de los deseos que tiene.
«De mi parte, nada», aseguraba la actriz ante la petición de Broncano.
20MINUTOS.ES – Televisión
Alejo Sauras y Mariona Terés acudieron este miércoles a La Revuelta para presentar Barrio Esperanza, la nueva serie que llega a La 1. Durante la entrevista, además de hablar de su proyecto junto, cada uno recordó sus inicios en la interpretación y también tocaron temas personales, como el fallecimiento de sus padres. «Hablar de ellos es una forma de recordarlos y mantenerlos vivos», fue la conclusión a la que llegaron.. También dio tiempo para hablar del próximo programa de La Revuelta, el que se emite este jueves, que contará con la presencia de Santiago Segura, quien acude para presentar su última película, Torrente, Presidente.. Así lo anunciaba el propio Broncano, que, de paso, les pedía a sus invitados que le mandaran un mensaje al cineasta. Así, mientras Alejo Sauras le trasladaba un «abrazo fuerte» al director, el silencio se hacía protagonista cuando le tocaba el turno a la actriz, que finalmente se pronunciaba. «No tengo nada que decirle, te lo prometo», comentaba en tono serio aunque con alguna risa.. «De mi parte, nada», insistía, visiblemente incómoda, la intérprete. «Él es una persona que admite tanto abrazo como nada», resolvía el presentador, quitando hierro al asunto.. Las preguntas clásicas. Dejado atrás este momento tenso, y antes de dar por finalizada la conversación, Broncano les hizo las preguntas clásicas. Ambos fueron muy contundentes en la relacionada con el dinero y patrimonio. «Tengo suficiente como para no saber cuánto. Soy una persona que no tiene vicios; con lo que tengo sé que tiro, estoy tranquilo financieramente», indicó Alejo Saura.. Por su parte, Mariona Terés detalló que ella siempre ha sido muy «precavida» con lo que ha ganado a lo largo de los años. «No he tenido dinero nunca. Ahora tengo un colchoncito, me ha entrado. Como para un coche o la entrada de un piso y lo que costaba hace 10 años», apuntó.. «Me gustaría comprarme un apartamento para mí y ya tengo 41 años. Sueño con que alguien herede un piso y me lo quiera vender como hace esos 10 años», concluyó la intérprete sobre uno de los deseos que tiene.
