Israel ha confirmado un nuevo ataque contra el yacimiento de gas de Pars Sur, considerado el mayor del mundo y una pieza clave de la economía de Irán. El ministro de Exteriores israelí, Israel Katz, aseguró en un videomensaje que la instalación ha quedado “inhabilitada” tras el bombardeo. No es la primera vez que este complejo es objetivo: ya fue atacado el pasado 18 de marzo, en lo que parece una campaña sostenida contra infraestructuras energéticas iraníes.. Según la versión israelí, la planta afectada representa cerca del 50 % de la producción petroquímica del país. Katz añadió que, tras un ataque previo contra otra instalación la semana pasada, ambas infraestructuras sumaban alrededor del 85 % de las exportaciones petroquímicas iraníes y ahora estarían fuera de servicio. De confirmarse, el golpe tendría un impacto directo en los ingresos del régimen, en un momento en el que el conflicto sigue escalando y la presión sobre la economía iraní va en aumento.. Este nuevo ataque sobre Pars Sur no solo estrangula la economía interna de Irán, sino que amenaza con desestabilizar el tablero energético global. Al tratarse del yacimiento que Irán comparte con Catar en el golfo Pérsico, cualquier interrupción prolongada en la zona dispara el temor a un desabastecimiento de gas licuado en los mercados internacionales.. De hecho, tras confirmarse la inhabilitación de las plantas, el precio del gas natural en Europa ha registrado una subida inmediata del 12%, mientras que las agencias de inteligencia occidentales vigilan ahora la posible respuesta de Teherán.
Israel ha confirmado un nuevo ataque contra el yacimiento de gas de Pars Sur, que comparten Irán y Catar, y que está considerado el mayor del mundo y una pieza clave de la economía de Irán. El ministro de Exteriores israelí, Israel Katz, aseguró en un videomensaje que la instalación ha quedado «inhabilitada» tras el bombardeo. No es la primera vez que este complejo es objetivo, ya que fue atacado también el pasado 18 de marzo, suscitando el desconcierto internacional, especialmente de países como Italia, que compra grandes cantidadesd e gas a Catar.. Según la versión israelí, la planta afectada representa cerca del 50 % de la producción petroquímica del país. Katz añadió que, tras un ataque previo contra otra instalación la semana pasada, ambas infraestructuras sumaban alrededor del 85 % de las exportaciones petroquímicas iraníes y ahora estarían fuera de servicio. De confirmarse, el golpe tendría un impacto directo en los ingresos del régimen, en un momento en el que el conflicto sigue escalando y la presión sobre la economía iraní va en aumento.. Este nuevo ataque sobre Pars Sur no solo estrangula la economía interna de Irán, sino que amenaza con desestabilizar el tablero energético global. Al tratarse del yacimiento que Irán comparte con Catar en el golfo Pérsico, cualquier interrupción prolongada en la zona dispara el temor a un desabastecimiento de gas licuado en los mercados internacionales.. De hecho, tras confirmarse la inhabilitación de las plantas, el precio del gas natural en Europa ha registrado una subida inmediata del 12%, mientras que las agencias de inteligencia occidentales vigilan ahora la posible respuesta de Teherán.. South Pars forma parte de la mayor reserva de gas natural del mundo. Irán comparte este yacimiento, ubicado en alta mar en el Golfo Pérsico, con Catar, que denomina a su parte North Dome. Según la agencia de noticias Reuters, el yacimiento completo contiene aproximadamente 1.800 billones de pies cúbicos de gas utilizable, suficiente para abastecer las necesidades mundiales durante 13 años.
El ataque contra Pars Sur apunta directamente al corazón energético del país
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