De norte a sur de la Comunitat Valenciana, las procesiones sumergen a pueblos y ciudades en un silencio que solo rompe el ritmo de los tambores. El mejor ejemplo, sin duda, es la «Rompida de la Hora» que se celebra este viernes en L’ Alcora y que este año rinde homenaje a la memoria de Melchor Paús Gozalbo, fallecido el pasado mes de noviembre, para reconocerle su implicación en momentos, como la declaración de esta celebración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.. Singular sin duda, es el paso de la Santa Cena más grande de España, portado por 220 costaleros, que ultimaba, al cierre de esta edición, los preparativos antes de salir a procesionar por las calles de Alicante en Jueves Santo.. Durante toda la mañana los miembros de la Hermandad de la Santa Cena preparaban las flores y las velas que adornan el paso.. «Es el más grande de España de la cena», explicó a EFE Televisión Antonio Girón, hermano mayor de la Hermandad sobre un trono con las imágenes de Jesús y los doce apóstoles, y una mesa que contiene más de 20 kilos de alimentos reales» que, posteriormente son donados al Cotolengo, un comedor social alicantino. Todo «menos las fresas, que se las damos todos los años a la Casa Salesiana».. El conjunto de imágenes alrededor de la mesa pesa unos 3.500 kilos y es sostenido por la mitad de los costaleros que tiene la Hermandad, 220 personas, que logran sacar el paso por una puerta por la que apenas caben.. «El cabezal del varal da contra la puerta de enfrente», ha explicado el hermano mayor de la cofradía, «y ahí empezamos a girar para que los varales de cola no toquen en la puerta de salida», un cálculo casi milimétrico que impresiona cada año a los fieles que acuden a ver la salida del paso.. En la provincia de Alicante también hay otras celebraciones de gran importancia. Destacan, sin duda, por su valor histórico, la de Orihuela o Crevillent.. La de Orihuela está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Una de sus singularidades es que las cofradías visten túnicas blancas, algo poco común. Además, cuenta con esculturas de Francisco Salzillo, uno de los grandes imagineros del barroco español.. Singular sin duda es la Semana Santa Marinera de Valencia. Se vive plenamente en los barrios del Cabanyal, el Canyamelar y el Grau, zonas ahora de la ciudad que en algún momento se vieron como independientes del «cap i casal». Tiene características únicas que la diferencian del resto de Semanas Santas en España. Nace de la tradición de los pescadores y de la gente del mar.. Por lo que la relación entre el Mediterráneo es clave configurando así estampas que solo pueden ocurrir en Valencia.. Durante los días claves, estos barrios se transforman por completo. Las procesiones de Jueves Santo trascurren en un ambiente de especial recogimiento pero en el que las calles hierven de espectadores, mientras que las de Viernes Santo, es el día más importante. El Santo Entierro, es una procesión larga, solemne y en la que participan muchas cofradías, por lo que es el mejor día para ver la magnitud de la fiesta, que vive su máximo esplendor el Domingo de Resurrección.. Y pese a la polémica, la normalidad sigue en la Semana Santa de Sagunt. La decisión de la Cofradía de la Purísima Sangre de Sagunt (Valencia) de no admitir que las mujeres puedan procesionar le ha proporcionado una notoriedad que muchos hubiesen preferido evitar.. El asunto ha llegado hasta tal punto que el Gobierno ha llevado el caso a la Fiscalía. Los cofrades rechazaron en una votación la participación de las mujeres, una decisión que podría hacerles perder la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional. Además, como indicó la ministra de Igualdad, Ana Redondo, se trata de una cuestión de discriminación y una vulneración de derechos y libertades esenciales constitucionales.
Una gran diversidad de procesiones mantienen la tradición y atraen a numeroso público año tras año
De norte a sur de la Comunitat Valenciana, las procesiones sumergen a pueblos y ciudades en un silencio que solo rompe el ritmo de los tambores. El mejor ejemplo, sin duda, es la «Rompida de la Hora» que se celebra este viernes en L’ Alcora y que este año rinde homenaje a la memoria de Melchor Paús Gozalbo, fallecido el pasado mes de noviembre, para reconocerle su implicación en momentos, como la declaración de esta celebración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.. Singular sin duda, es el paso de la Santa Cena más grande de España, portado por 220 costaleros, que ultimaba, al cierre de esta edición, los preparativos antes de salir a procesionar por las calles de Alicante en Jueves Santo.. Durante toda la mañana los miembros de la Hermandad de la Santa Cena preparaban las flores y las velas que adornan el paso.. «Es el más grande de España de la cena», explicó a EFE Televisión Antonio Girón, hermano mayor de la Hermandad sobre un trono con las imágenes de Jesús y los doce apóstoles, y una mesa que contiene más de 20 kilos de alimentos reales» que, posteriormente son donados al Cotolengo, un comedor social alicantino. Todo «menos las fresas, que se las damos todos los años a la Casa Salesiana».. El conjunto de imágenes alrededor de la mesa pesa unos 3.500 kilos y es sostenido por la mitad de los costaleros que tiene la Hermandad, 220 personas, que logran sacar el paso por una puerta por la que apenas caben.. «El cabezal del varal da contra la puerta de enfrente», ha explicado el hermano mayor de la cofradía, «y ahí empezamos a girar para que los varales de cola no toquen en la puerta de salida», un cálculo casi milimétrico que impresiona cada año a los fieles que acuden a ver la salida del paso.. En la provincia de Alicante también hay otras celebraciones de gran importancia. Destacan, sin duda, por su valor histórico, la de Orihuela o Crevillent.. La de Orihuela está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Una de sus singularidades es que las cofradías visten túnicas blancas, algo poco común. Además, cuenta con esculturas de Francisco Salzillo, uno de los grandes imagineros del barroco español.. Singular sin duda es la Semana Santa Marinera de Valencia. Se vive plenamente en los barrios del Cabanyal, el Canyamelar y el Grau, zonas ahora de la ciudad que en algún momento se vieron como independientes del «cap i casal». Tiene características únicas que la diferencian del resto de Semanas Santas en España. Nace de la tradición de los pescadores y de la gente del mar.. Por lo que la relación entre el Mediterráneo es clave configurando así estampas que solo pueden ocurrir en Valencia.. Durante los días claves, estos barrios se transforman por completo. Las procesiones de Jueves Santo trascurren en un ambiente de especial recogimiento pero en el que las calles hierven de espectadores, mientras que las de Viernes Santo, es el día más importante. El Santo Entierro, es una procesión larga, solemne y en la que participan muchas cofradías, por lo que es el mejor día para ver la magnitud de la fiesta, que vive su máximo esplendor el Domingo de Resurrección.. Y pese a la polémica, la normalidad sigue en la Semana Santa de Sagunt. La decisión de la Cofradía de la Purísima Sangre de Sagunt (Valencia) de no admitir que las mujeres puedan procesionar le ha proporcionado una notoriedad que muchos hubiesen preferido evitar.. El asunto ha llegado hasta tal punto que el Gobierno ha llevado el caso a la Fiscalía. Los cofrades rechazaron en una votación la participación de las mujeres, una decisión que podría hacerles perder la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional. Además, como indicó la ministra de Igualdad, Ana Redondo, se trata de una cuestión de discriminación y una vulneración de derechos y libertades esenciales constitucionales.
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