El Govern de la Generalitat ha salido a desvincular la retirada de los presupuestos catalanes de cualquier cálculo electoral en Andalucía. La consellera de Economía, Alícia Romero, ha sido tajante al rechazar que la posible candidatura de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, haya condicionado la negociación con ERC: “No son los motivos reales, quiero ser muy clara. No, no, y mil veces no”, afirmó en una entrevista en TV3.. Romero quiso cortar de raíz la interpretación según la cual el Gobierno central habría evitado hacer gestos referentes a la cesión del IRPF a Cataluña para no perjudicar las opciones del PSOE en Andalucía. “¿Qué tiene que ver que la ministra Montero se tenga que presentar en Andalucía?”, se preguntó, rechazando cualquier vínculo entre ambos debates. Así, el PSC ha querido salir en defensa del PSOE y quitarle cualquier tipo de responsabilidad en el hecho de que las cuentas catalanas no hayan prosperado.. En este sentido, Romero insistió en que la retirada de las cuentas responde exclusivamente a la falta de acuerdo con ERC, y no a decisiones tomadas en Madrid. El propio ejecutivo central, por boca de Montero, ha negado cualquier implicación. La vicepresidenta primera aseguró que el Gobierno de Pedro Sánchez “no ha tenido nada que ver” y atribuyó el desenlace a las negociaciones entre socialistas y republicanos en Cataluña.. Desde el Govern también se reivindica que ya hay avances en marcha. Romero recordó que se ha presentado un nuevo modelo de financiación que será llevado próximamente al Consejo de Ministros y al Consejo de Política Fiscal y Financiera, y que, según defendió, “da margen de soberanía” a Cataluña. Paralelamente, se trabaja en reformas legislativas y en reforzar la Agencia Tributaria catalana, un paso clave en el desarrollo de las competencias fiscales.. En la misma línea se expresó el conseller Albert Dalmau en una entrevista con Nació, quien también rechazó que el calendario electoral andaluz esté condicionando las decisiones del PSOE. A su juicio, el actual Gobierno central ha demostrado ser “un aliado” para Cataluña, poniendo sobre la mesa 4.700 millones de euros en financiación y avanzando en reivindicaciones históricas como el principio de ordinalidad.. El foco, en ERC. La consellera defendió que el ejecutivo catalán actuó correctamente al llevar los presupuestos al Parlament pese a no tener cerrados los apoyos. “Nuestra obligación era presentar presupuestos”, sostuvo, recordando que el Govern contaba con el respaldo de los comuns y de los agentes sociales y económicos, y que llevaba meses negociando con Esquerra Republicana. En su opinión, no hacerlo habría puesto en riesgo “el normal funcionamiento de la administración”.. El punto de fricción sigue siendo el mismo: la exigencia de ERC de avanzar hacia la cesión de la recaudación del IRPF. Oriol Junqueras ha mantenido esta reivindicación como eje central, aunque en los últimos días se ha mostrado dispuesto a “evaluar” propuestas alternativas. Desde el Govern, sin embargo, se insiste en que esta condición no es realista en el corto plazo.. Romero subrayó que el IRPF —al igual que el IVA— es un impuesto de gestión estatal, lo que complica cualquier cambio inmediato. “Es un tema complejo. Los impuestos masivos los gestiona la Hacienda española”, explicó. Por ello, pidió a ERC que centre sus demandas en aspectos que sí dependen de la Generalitat: “Les decimos que nos pidan cosas que estén a nuestro alcance”.. La consellera incluso valoró positivamente que los republicanos hayan empezado a reconsiderar su posición. “Me gusta que ERC haya visto que el condicionante del IRPF no era muy razonable ponerlo como condición de los presupuestos”, afirmó, dejando claro que esta cuestión requiere “más tiempo”.. Con este posicionamiento, el PSC trata de recentrar el debate en el terreno de la negociación interna con ERC. El acuerdo entre ambas formaciones para la investidura de Salvador Illa incluía el desarrollo de una Agencia Tributaria catalana con capacidad para recaudar el IRPF a partir de 2026, pero ese compromiso se ha ido diluyendo en los últimos meses, especialmente tras su reformulación en la comisión bilateral Estado-Generalitat.
El Govern reivindica los «avances en soberanía» para Cataluña pactados con el PSOE
El Govern de la Generalitat ha salido a desvincular la retirada de los presupuestos catalanes de cualquier cálculo electoral en Andalucía. La consellera de Economía, Alícia Romero, ha sido tajante al rechazar que la posible candidatura de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, haya condicionado la negociación con ERC: “No son los motivos reales, quiero ser muy clara. No, no, y mil veces no”, afirmó en una entrevista en TV3.. Romero quiso cortar de raíz la interpretación según la cual el Gobierno central habría evitado hacer gestos referentes a la cesión del IRPF a Cataluña para no perjudicar las opciones del PSOE en Andalucía. “¿Qué tiene que ver que la ministra Montero se tenga que presentar en Andalucía?”, se preguntó, rechazando cualquier vínculo entre ambos debates. Así, el PSC ha querido salir en defensa del PSOE y quitarle cualquier tipo de responsabilidad en el hecho de que las cuentas catalanas no hayan prosperado.. En este sentido, Romero insistió en que la retirada de las cuentas responde exclusivamente a la falta de acuerdo con ERC, y no a decisiones tomadas en Madrid. El propio ejecutivo central, por boca de Montero, ha negado cualquier implicación. La vicepresidenta primera aseguró que el Gobierno de Pedro Sánchez “no ha tenido nada que ver” y atribuyó el desenlace a las negociaciones entre socialistas y republicanos en Cataluña.. Desde el Govern también se reivindica que ya hay avances en marcha. Romero recordó que se ha presentado un nuevo modelo de financiación que será llevado próximamente al Consejo de Ministros y al Consejo de Política Fiscal y Financiera, y que, según defendió, “da margen de soberanía” a Cataluña. Paralelamente, se trabaja en reformas legislativas y en reforzar la Agencia Tributaria catalana, un paso clave en el desarrollo de las competencias fiscales.. En la misma línea se expresó el conseller Albert Dalmau en una entrevista con Nació, quien también rechazó que el calendario electoral andaluz esté condicionando las decisiones del PSOE. A su juicio, el actual Gobierno central ha demostrado ser “un aliado” para Cataluña, poniendo sobre la mesa 4.700 millones de euros en financiación y avanzando en reivindicaciones históricas como el principio de ordinalidad.. El foco, en ERC. La consellera defendió que el ejecutivo catalán actuó correctamente al llevar los presupuestos al Parlament pese a no tener cerrados los apoyos. “Nuestra obligación era presentar presupuestos”, sostuvo, recordando que el Govern contaba con el respaldo de los comuns y de los agentes sociales y económicos, y que llevaba meses negociando con Esquerra Republicana. En su opinión, no hacerlo habría puesto en riesgo “el normal funcionamiento de la administración”.. El punto de fricción sigue siendo el mismo: la exigencia de ERC de avanzar hacia la cesión de la recaudación del IRPF. Oriol Junqueras ha mantenido esta reivindicación como eje central, aunque en los últimos días se ha mostrado dispuesto a “evaluar” propuestas alternativas. Desde el Govern, sin embargo, se insiste en que esta condición no es realista en el corto plazo.. Romero subrayó que el IRPF —al igual que el IVA— es un impuesto de gestión estatal, lo que complica cualquier cambio inmediato. “Es un tema complejo. Los impuestos masivos los gestiona la Hacienda española”, explicó. Por ello, pidió a ERC que centre sus demandas en aspectos que sí dependen de la Generalitat: “Les decimos que nos pidan cosas que estén a nuestro alcance”.. La consellera incluso valoró positivamente que los republicanos hayan empezado a reconsiderar su posición. “Me gusta que ERC haya visto que el condicionante del IRPF no era muy razonable ponerlo como condición de los presupuestos”, afirmó, dejando claro que esta cuestión requiere “más tiempo”.. Con este posicionamiento, el PSC trata de recentrar el debate en el terreno de la negociación interna con ERC. El acuerdo entre ambas formaciones para la investidura de Salvador Illa incluía el desarrollo de una Agencia Tributaria catalana con capacidad para recaudar el IRPF a partir de 2026, pero ese compromiso se ha ido diluyendo en los últimos meses, especialmente tras su reformulación en la comisión bilateral Estado-Generalitat.
Noticias de Cataluña en La Razón
