La guerra de Irán avanza camino de su tercera semana, marcada por el asesinato del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, el del jefe de la fuerza paramilitar Basij, Gholamreza Soleimani, así como el del ministro de Inteligencia, Esmail Jatib, mientras Israel avanza en la invasión del sur de Líbano y Donald Trump carga contra la negativa de los países de la OTAN a su solicitud de apoyo para garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz.. «Creo que la OTAN está cometiendo un error muy tonto. Y hace tiempo que (…) me pregunto si la OTAN estaría allí para nosotros. Así que esta fue una gran prueba, porque no los necesitamos, pero deberían haber estado allí», sentenció el presidente de EE UU durante un encuentro en la Casa Blanca con el primer ministro irlandés, Michéal Martin.. Lo cierto es que gran parte de los aliados de Washington, muchos de ellos europeos, han mostrado su rechazo a la guerra o han evitado implicarse directamente en ella, con mayor o menor contundencia. Aun así, algunos de estos países ya han registrado incidentes derivados de la ofensiva iniciada el 28 de febrero, afectando a sus bases militares en la región.. Una de las primeras instalaciones militares en ser alcanzada por fuego iraní fue la base de Akritori, ubicada en Chipre, y que desde hace años es empleada por la Fuerza Aérea británica. Fue a principios de mes cuando los Gobiernos británico y chipriota informaron de que en el ataque se habrían visto involucrados drones, causando daños limitados y sin que se registraran víctimas. Este se produjo poco después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, anunciara que daba luz verde a EE UU para el uso de sus bases para «fines defensivos».. Irak ha sido otro de los puntos calientes del conflicto. La ciudad de Erbil, ubicada en el Kurdistán iraquí, alberga instalaciones militares que de igual manera han sido objetivo de los ataques iraníes. El 12 de marzo, el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, confirmó el impacto de un dron contra la base de Camp Singara, nuevamente sin dejar heridos. Aun así, Roma reaccionó acelerando la retirada de sus efectivos sobre el terreno.. Más recientemente, las autoridades italianas denunciaron el impacto de un proyectil contra el centro de control de drones de la base ítalo-estadounidense de Alí al Salem, ubicada en Kuwait. Según detalló el jefe del Estado Mayor de la Defensa italiano, el general Luciano Portolano, el pasado domingo «todo el personal está a salvo y no hay heridos». Aún así, desde Defensa aseguran que el aparato afectado por el ataque era «un bien esencial para las actividades que estaba en la base para garantizar la continuidad de las operaciones».. Peor suerte corrió el suboficial francés Arnaud Frion, de 41 años, quien se convirtió en el primer soldado europeo en fallecer como consecuencia de la guerra de Irán. El gobernador de la región de Erbil aseguró que el ataque involucró a dos drones y fue dirigido contra una base ubicada en Mala Qara, el kuristán iraquí. Otros soldados franceses resultaron heridos como resultado del mismo.
La guerra de Irán avanza camino de su tercera semana, marcada por el asesinato del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, el del jefe de la fuerza paramilitar Basij, Gholamreza Soleimani, así como el del ministro de Inteligencia, Esmail Jatib, mientras Israel avanza en la invasión del sur de Líbano y Donald Trump carga contra la negativa de los países de la OTAN a su solicitud de apoyo para garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz.. «Creo que la OTAN está cometiendo un error muy tonto. Y hace tiempo que (…) me pregunto si la OTAN estaría allí para nosotros. Así que esta fue una gran prueba, porque no los necesitamos, pero deberían haber estado allí», sentenció el presidente de EE UU durante un encuentro en la Casa Blanca con el primer ministro irlandés, Michéal Martin.. Lo cierto es que gran parte de los aliados de Washington, muchos de ellos europeos, han mostrado su rechazo a la guerra o han evitado implicarse directamente en ella, con mayor o menor contundencia. Aun así, algunos de estos países ya han registrado incidentes derivados de la ofensiva iniciada el 28 de febrero, afectando a sus bases militares en la región.. Las bases militares europeas atacadas. Una de las primeras instalaciones militares en ser alcanzada por fuego iraní fue la base de Akritori, ubicada en Chipre, y que desde hace años es empleada por la Fuerza Aérea británica. Fue a principios de mes cuando los Gobiernos británico y chipriota informaron de que en el ataque se habrían visto involucrados drones, causando daños limitados y sin que se registraran víctimas. Este se produjo poco después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, anunciara que daba luz verde a EE UU para el uso de sus bases para «fines defensivos».. Irak ha sido otro de los puntos calientes del conflicto. La ciudad de Erbil, ubicada en el Kurdistán iraquí, alberga instalaciones militares que de igual manera han sido objetivo de los ataques iraníes. El 12 de marzo, el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, confirmó el impacto de un dron contra la base de Camp Singara, nuevamente sin dejar heridos. Aun así, Roma reaccionó acelerando la retirada de sus efectivos sobre el terreno.. Más recientemente, las autoridades italianas denunciaron el impacto de un proyectil contra el centro de control de drones de la base ítalo-estadounidense de Alí al Salem, ubicada en Kuwait. Según detalló el jefe del Estado Mayor de la Defensa italiano, el general Luciano Portolano, el pasado domingo «todo el personal está a salvo y no hay heridos». Aún así, desde Defensa aseguran que el aparato afectado por el ataque era «un bien esencial para las actividades que estaba en la base para garantizar la continuidad de las operaciones».. Peor suerte corrió el suboficial francés Arnaud Frion, de 41 años, quien se convirtió en el primer soldado europeo en fallecer como consecuencia de la guerra de Irán. El gobernador de la región de Erbil aseguró que el ataque involucró a dos drones y fue dirigido contra una base ubicada en Mala Qara, el kuristán iraquí. Otros soldados franceses resultaron heridos como resultado del mismo.
Un suboficial francés se convirtió en el primer soldado europeo en fallecer en el contexto del conflicto, tras el impacto de drones iraníes contra una base ubicada en Irak
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