El acceso a la vivienda es el principal problema para los barceloneses, según el último barómetro municipal publicado en diciembre. En este sentido, Barcelona sufre una crisis habitacional en la que la oferta tanto de alquiler como de venta sigue por debajo de la demanda. Esta situación se agrava todavía más teniendo en cuenta la evolución demográfica de la capital catalana, donde cada vez hay más extranjeros.. Así las cosas, el teniente de alcalde de Economía del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Valls, aseguró recientemente que casi el 25% de las compras de viviendas en la Ciudad Condal ya las protagonizan personas extranjeras, cifra que crece en algunos barrios de la ciudad como la Barceloneta, donde representan la mitad de las operaciones. Valls lo explicó en una Tribuna Inmoscopia organizada por los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Cataluña, donde Montserrat Junyent, presidenta del Colegio de API de Barcelona, denunció que en Barcelona hay «menos oferta, más tensión y un acceso a la vivienda más difícil» debido a la «inseguridad jurídica».. El teniente de alcalde detalló que, de las 16.828 compraventas producidas en Barcelona en 2025, 3.868 fueron firmadas por extranjeros. La cifra contrasta con la de 2007, cuando tan solo representaban el 7%.. Según datos municipales recogidos por ACN, Ciutat Vella es el distrito de Barcelona con mayor peso extranjero en las compras de viviendas, con un 42% de las operaciones en 2025. Le siguen Sant Martí, con un 30,9%, y l’Eixample, con un 27,8%. Por barrios, la Barceloneta es el caso más significativo de la ciudad, pues el 49% de los 246 pisos que se vendieron en 2025 fueron comprados por personas extranjeras. También superan el 40% de operaciones otros barrios de Ciutat Vella como Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera y el Raval.. Sin embargo, en el extremo opuesto, Sarrià-Sant Gervasi (11,5%) y Les Corts (12,9%) son los distritos con menor tasa de compras realizadas por foráneos.. A nivel autonómico, los extranjeros protagonizaron el 15% de las operaciones de compraventa de viviendas en Cataluña, siendo Girona la provincia con el mayor porcentaje: 27,1%.. Prohibición municipal. Con estos datos encima de la mesa, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, defendió hace un mes la prohibición de compra de pisos a personas extracomunitarias. En una entrevista en el programa Cafè d’Idees de La 2, el edil catalán reconoció que «es muy complicado constitucionalmente», pero argumentó que se debe ser «más contundente» con los compradores extranjeros que adquieren viviendas para hacer negocio o tener una segunda residencia.. «Tener un piso en Barcelona para dos semanas de vacaciones al año no es admisible», denunció Collboni, que sentenció: «Si no es para vivir, yo lo prohibiría».. El alcalde recordó, además, que Barcelona prohibirá los pisos turísticos en 2028 y que está aplicando la regulación de alquileres. Todo ello mientras Barcelona en Comú presiona al gobierno municipal para aplicar la ley autonómica aprobada en el Parlament que prohíbe la compra especulativa de vivienda. En este sentido, exigen al ejecutivo de Collboni que Barcelona se convierta en la «primera ciudad» de Cataluña en aplicar esta nueva normativa.
En algunos barrios de la Ciudad Condal como la Barceloneta ya protagonizan la mitad de las adquisiciones
El acceso a la vivienda es el principal problema para los barceloneses, según el último barómetro municipal publicado en diciembre. En este sentido, Barcelona sufre una crisis habitacional en la que la oferta tanto de alquiler como de venta sigue por debajo de la demanda. Esta situación se agrava todavía más teniendo en cuenta la evolución demográfica de la capital catalana, donde cada vez hay más extranjeros.. Así las cosas, el teniente de alcalde de Economía del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Valls, aseguró recientemente que casi el 25% de las compras de viviendas en la Ciudad Condal ya las protagonizan personas extranjeras, cifra que crece en algunos barrios de la ciudad como la Barceloneta, donde representan la mitad de las operaciones. Valls lo explicó en una Tribuna Inmoscopia organizada por los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Cataluña, donde Montserrat Junyent, presidenta del Colegio de API de Barcelona, denunció que en Barcelona hay «menos oferta, más tensión y un acceso a la vivienda más difícil» debido a la «inseguridad jurídica».. El teniente de alcalde detalló que, de las 16.828 compraventas producidas en Barcelona en 2025, 3.868 fueron firmadas por extranjeros. La cifra contrasta con la de 2007, cuando tan solo representaban el 7%.. Según datos municipales recogidos por ACN, Ciutat Vella es el distrito de Barcelona con mayor peso extranjero en las compras de viviendas, con un 42% de las operaciones en 2025. Le siguen Sant Martí, con un 30,9%, y l’Eixample, con un 27,8%. Por barrios, la Barceloneta es el caso más significativo de la ciudad, pues el 49% de los 246 pisos que se vendieron en 2025 fueron comprados por personas extranjeras. También superan el 40% de operaciones otros barrios de Ciutat Vella como Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera y el Raval.. Sin embargo, en el extremo opuesto, Sarrià-Sant Gervasi (11,5%) y Les Corts (12,9%) son los distritos con menor tasa de compras realizadas por foráneos.. A nivel autonómico, los extranjeros protagonizaron el 15% de las operaciones de compraventa de viviendas en Cataluña, siendo Girona la provincia con el mayor porcentaje: 27,1%.. Prohibición municipal. Con estos datos encima de la mesa, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, defendió hace un mes la prohibición de compra de pisos a personas extracomunitarias. En una entrevista en el programa Cafè d’Idees de La 2, el edil catalán reconoció que «es muy complicado constitucionalmente», pero argumentó que se debe ser «más contundente» con los compradores extranjeros que adquieren viviendas para hacer negocio o tener una segunda residencia.. «Tener un piso en Barcelona para dos semanas de vacaciones al año no es admisible», denunció Collboni, que sentenció: «Si no es para vivir, yo lo prohibiría».. El alcalde recordó, además, que Barcelona prohibirá los pisos turísticos en 2028 y que está aplicando la regulación de alquileres. Todo ello mientras Barcelona en Comú presiona al gobierno municipal para aplicar la ley autonómica aprobada en el Parlament que prohíbe la compra especulativa de vivienda. En este sentido, exigen al ejecutivo de Collboni que Barcelona se convierta en la «primera ciudad» de Cataluña en aplicar esta nueva normativa.
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