Se acerca la temporada de viajes y, con ello, la indecisión sobre qué meter en la maleta. Sin embargo, existe un aspecto en el que pocas personas prestan atención: la ropa que llevan durante el vuelo. Además de las recomendaciones habituales como llevar prendas anchas y cómodas o una chaqueta por si el aire acondicionado se encuentra a bajas temperaturas, existe una prenda que los tripulantes de cabina recomiendan evitar: los calcetines negros.. Así como existen diferentes artículos que pueden llegar a mejorar la experiencia de vuelo, como llevar una pelota de tenis en el equipaje de mano para poder realizar pequeños masajes en las zonas entumecidas; llevar calcetines negros puede provocar episodios molestos para el viajero, en caso de que este desee quitarse los zapatos para disfrutar de un rato de descanso.. ¿Por qué no llevar calcetines negros durante un vuelo?. Según las recomendaciones de Kris Major, azafata de British Airways, recogidas por el medio «Metro», los calcetines negros pueden llegar ser una «molestia» y un «riesgo» para los pasajeros. La ayudante de cabina explica este hecho alegando que, durante los vuelos nocturnos, «la iluminación de la cabina es tenue y los calcetines oscuros se confunden con las sombras», aumentando las posibilidades de recibir una pisada o un golpe en los pies.. Major recuerda que los tripulantes de cabina se encuentran pasando por los pasillos de forma habitual para poder atender a cualquier pasajero que requiera de su ayuda. Asimismo, suelen transportar carritos cargados de comida y bebida, en algunos casos caliente, por lo que «todo lo que es difícil de ver a nivel de suelo es un accidente a punto de ocurrir».. Por ello, es recomendable llevar calcetines claramente visibles, es decir, con tonos claros y llamativos, con los que asegurarse de que los pies sean detectables incluso durante las horas de menor iluminación durante los vuelos. Además, en caso de querer desprenderse de los zapatos, es importante evitar incomodar a los viajeros cercanos, evitando alzar las piernas o ponerlas en lugares que impidan la correcta labor de los ayudantes de cabina.. Otros errores que evitar durante los viajes en avión. Al igual que se debe evitar llevar calcetines negros, existen otras prendas que pueden hacer del vuelo una experiencia desagradable como las camisetas de manga corta. La razón detrás de esto no solo se encuentra en el riesgo de enfermarse por las bajas temperaturas del sistema de climatización del avión, sino también por una cuestión de seguridad. En caso de evacuación, llevar zonas del cuerpo descubiertas puede provocar quemaduras por fricción con las rampas de emergencia.. Asimismo, algunos pasajeros suelen cometer algunos errores que molestan gravemente a los trabajadores de cabina. Entre los más comunes son: no cerrar bien la puerta del baño, creado molestos golpes en caso de turbulencias; ponerse en pie cuando los indicadores señalan que se debe permanecer en los asientos, pudiendo ocasionar caídas; ignorar el cartel de «ocupado» en el baño, molestando al pasajero que se encuentra en su interior; o dejar el asiento en condiciones poco higiénicas, con restos de comida o basura sin recoger.
Levar esta prenda puede ocasionar accidentes y episodios desagradables para el pasajero debido a su poca visibilidad durante los vuelos nocturnos
Se acerca la temporada de viajes y, con ello, la indecisión sobre qué meter en la maleta. Sin embargo, existe un aspecto en el que pocas personas prestan atención: la ropa que llevan durante el vuelo. Además de las recomendaciones habituales como llevar prendas anchas y cómodas o una chaqueta por si el aire acondicionado se encuentra a bajas temperaturas, existe una prenda que los tripulantes de cabina recomiendan evitar: los calcetines negros.. Así como existen diferentes artículos que pueden llegar a mejorar la experiencia de vuelo, como llevar una pelota de tenis en el equipaje de mano para poder realizar pequeños masajes en las zonas entumecidas; llevar calcetines negros puede provocar episodios molestos para el viajero, en caso de que este desee quitarse los zapatos para disfrutar de un rato de descanso.. ¿Por qué no llevar calcetines negros durante un vuelo?. Según las recomendaciones de Kris Major, azafata de British Airways, recogidas por el medio «Metro», los calcetines negros pueden llegar ser una «molestia» y un «riesgo» para los pasajeros. La ayudante de cabina explica este hecho alegando que, durante los vuelos nocturnos, «la iluminación de la cabina es tenue y los calcetines oscuros se confunden con las sombras», aumentando las posibilidades de recibir una pisada o un golpe en los pies.. Major recuerda que los tripulantes de cabina se encuentran pasando por los pasillos de forma habitual para poder atender a cualquier pasajero que requiera de su ayuda. Asimismo, suelen transportar carritos cargados de comida y bebida, en algunos casos caliente, por lo que «todo lo que es difícil de ver a nivel de suelo es un accidente a punto de ocurrir».. Por ello, es recomendable llevar calcetines claramente visibles, es decir, con tonos claros y llamativos, con los que asegurarse de que los pies sean detectables incluso durante las horas de menor iluminación durante los vuelos. Además, en caso de querer desprenderse de los zapatos, es importante evitar incomodar a los viajeros cercanos, evitando alzar las piernas o ponerlas en lugares que impidan la correcta labor de los ayudantes de cabina.. Otros errores que evitar durante los viajes en avión. Al igual que se debe evitar llevar calcetines negros, existen otras prendas que pueden hacer del vuelo una experiencia desagradable como las camisetas de manga corta. La razón detrás de esto no solo se encuentra en el riesgo de enfermarse por las bajas temperaturas del sistema de climatización del avión, sino también por una cuestión de seguridad. En caso de evacuación, llevar zonas del cuerpo descubiertas puede provocar quemaduras por fricción con las rampas de emergencia.. Asimismo, algunos pasajeros suelen cometer algunos errores que molestan gravemente a los trabajadores de cabina. Entre los más comunes son: no cerrar bien la puerta del baño, creado molestos golpes en caso de turbulencias; ponerse en pie cuando los indicadores señalan que se debe permanecer en los asientos, pudiendo ocasionar caídas; ignorar el cartel de «ocupado» en el baño, molestando al pasajero que se encuentra en su interior; o dejar el asiento en condiciones poco higiénicas, con restos de comida o basura sin recoger.
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