El presidente del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha pedido al gobierno municipal del alcalde Jaume Collboni revisar y rediseñar las calles con plataforma única para asegurar que no supongan un obstáculo para las personas ciegas o con discapacidad visual.. El líder popular ha considerado que el actual diseño de algunas calles compartidas entre peatones y vehículos provoca incertidumbre para las personas con discapacidad visual, al desaparecer los bordillos y no haber una nueva delimitación clara entre los espacios.. «Para una persona ciega, el bordillo es una referencia esencial. Cuando desaparece, también desaparece una guía básica para orientarse», ha explicado. Sirera ha sostenido que «Barcelona debe garantizar que nadie pierda autonomía por decisiones de diseño urbano», por lo que ha reclamado al gobierno municipal que incorpore soluciones técnicas que permitan compatibilizar la pacificación del tráfico con la accesibilidad universal.. Entre ellas, ha propuesto la instalación de pavimento podotáctil, la diferenciación clara de texturas entre zonas peatonales y de circulación y la creación de franjas de seguridad fácilmente identificables mediante bastón.. El grupo municipal del Partido Popular ha anunciado que trasladará esta propuesta al ayuntamiento para impulsar una revisión de los criterios de diseño de las calles con plataforma única y asegurar que Barcelona avance hacia un modelo urbano verdaderamente inclusivo.
«Para una persona ciega, el bordillo es una referencia esencial. Cuando desaparece, también desaparece una guía básica para orientarse», ha explicado Sirera
El presidente del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha pedido al gobierno municipal del alcalde Jaume Collboni revisar y rediseñar las calles con plataforma única para asegurar que no supongan un obstáculo para las personas ciegas o con discapacidad visual.. El líder popular ha considerado que el actual diseño de algunas calles compartidas entre peatones y vehículos provoca incertidumbre para las personas con discapacidad visual, al desaparecer los bordillos y no haber una nueva delimitación clara entre los espacios.. «Para una persona ciega, el bordillo es una referencia esencial. Cuando desaparece, también desaparece una guía básica para orientarse», ha explicado. Sirera ha sostenido que «Barcelona debe garantizar que nadie pierda autonomía por decisiones de diseño urbano», por lo que ha reclamado al gobierno municipal que incorpore soluciones técnicas que permitan compatibilizar la pacificación del tráfico con la accesibilidad universal.. Entre ellas, ha propuesto la instalación de pavimento podotáctil, la diferenciación clara de texturas entre zonas peatonales y de circulación y la creación de franjas de seguridad fácilmente identificables mediante bastón.. El grupo municipal del Partido Popular ha anunciado que trasladará esta propuesta al ayuntamiento para impulsar una revisión de los criterios de diseño de las calles con plataforma única y asegurar que Barcelona avance hacia un modelo urbano verdaderamente inclusivo.
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