El sector crítico con la dirección de ERC, presidida por Oriol Junqueras, se ha movilizado en Barcelona, aumentando así la crisis interna del partido. En concreto, la actual concejala del Ayuntamiento de la capital catalana, Rosa Suriñach, anunció ayer su intención de formar una cadidatura para liderar la federación del partido en Barcelona tras el congreso que se celebrará el próximo 18 de abril.. A través de un escrito a la militancia, la concejala argumenta que el partido debe volver a ser «el faro» de la izquierda y del independentismo, sin dejar de banda ninguna de las dos cosas. Además, Suriñach ha convocado a la militancia de ERC el próximo 10 de marzo para presentar un equipo «plural e integrador».. Por el momento, es la única candidata que se ha presentado a los comicios internos que tendrán lugar en abril, aunque las candidaturas se pueden presentar hasta el próximo 21 de marzo.. Tres bandos. Oriol Junqueras recuperó la presidencia de ERC tras unas primarias en el partido en diciembre de 2024. Desde entonces, el partido está envuelto en una pugna interna entre varias sensibilidades, que se pueden clasificar entre los partidarios de Junqueras, que defiende una estrategia más pragmática, los cercanos a Marta Rovira, que históricamente ha sido muy influyente en la dirección del partido, y los sectores más críticos o renovadores, que defienden que ERC ha perdido el liderazgo dentro del independentismo. En este contexto, la federación republicana en Barcelona es uno de los mecanismos más importantes del partido, teniendo en cuenta la cantidad de militantes y el peso histórico de ERC en el Ayuntamiento de la capital catalana.. Así las cosas, las tensiones a nivel catalán se trasladaron a Barcelona, donde Creu Camacho, líder del sector crítico con la nueva dirección de ERC, fue escogida en abril del año pasado como nueva presidenta de la Federación de la Ciudad Condal. Sin embargo, pocos meses después, en noviembre de 2024, ocho de los trece miembros de la dirección presentaron su dimisión en bloque.. Los dirigentes señalaron directamente a Camacho, a la que acusaron de impulsar una «estrategia propia y no consensuada» y de tomar decisiones «unilateralmente», al margen de los órganos del partido y de la militancia. Entre los dimisionarios destacaron nombres con peso real dentro de la organización, como Miquel Colomé, secretario general de la federación, junto con Quim Bosch, Nil Font, Agnès Russiñol, Rosa Suriñach, Sheila Vidal, Max Zañartu y, posteriormente, también Esther Martín.. Las renuncias superaron la mitad de la dirección permanente de la federación barcelonesa, por lo que se activaron automáticamente los mecanismos internos del partido y obligó a convocar un congreso extraordinario para recomponer la estructura local que se celebrará el próximo 18 de abril. «Hay algunas personas que estaban en la dirección de la Federación de Barcelona que entraron para intentar hacer política contra la dirección nacional. Y esto, evidentemente, no tiene mucho sentido», explicó el vicesecretario de Comunicación y portavoz de ERC, Isaac Albert.. Alcaldía de Barcelona. La crisis interna del partido se vio también reflejada en las primarias para escoger candidato a la alcaldía de Barcelona que se celebraron en febrero. Entonces, el Col·lectiu Primer d’Octubre hizo un llamamiento para votar en blanco, mostrando así su oposición a la única candidata en la votación, la actual presidenta del grupo municipal y secretaria general del partido, Elisenda Alamany, que ganó el proceso interno con el 73% de los apoyos.
La concejala Rosa Suriñach convoca a la militancia del partido para formar «un equipo plural e integrador» de cara al próximo congreso de la federación barcelonesa
El sector crítico con la dirección de ERC, presidida por Oriol Junqueras, se ha movilizado en Barcelona, aumentando así la crisis interna del partido. En concreto, la actual concejala del Ayuntamiento de la capital catalana, Rosa Suriñach, anunció ayer su intención de formar una cadidatura para liderar la federación del partido en Barcelona tras el congreso que se celebrará el próximo 18 de abril.. A través de un escrito a la militancia, la concejala argumenta que el partido debe volver a ser «el faro» de la izquierda y del independentismo, sin dejar de banda ninguna de las dos cosas. Además, Suriñach ha convocado a la militancia de ERC el próximo 10 de marzo para presentar un equipo «plural e integrador».. Por el momento, es la única candidata que se ha presentado a los comicios internos que tendrán lugar en abril, aunque las candidaturas se pueden presentar hasta el próximo 21 de marzo.. Tres bandos. Oriol Junqueras recuperó la presidencia de ERC tras unas primarias en el partido en diciembre de 2024. Desde entonces, el partido está envuelto en una pugna interna entre varias sensibilidades, que se pueden clasificar entre los partidarios de Junqueras, que defiende una estrategia más pragmática, los cercanos a Marta Rovira, que históricamente ha sido muy influyente en la dirección del partido, y los sectores más críticos o renovadores, que defienden que ERC ha perdido el liderazgo dentro del independentismo. En este contexto, la federación republicana en Barcelona es uno de los mecanismos más importantes del partido, teniendo en cuenta la cantidad de militantes y el peso histórico de ERC en el Ayuntamiento de la capital catalana.. Así las cosas, las tensiones a nivel catalán se trasladaron a Barcelona, donde Creu Camacho, líder del sector crítico con la nueva dirección de ERC, fue escogida en abril del año pasado como nueva presidenta de la Federación de la Ciudad Condal. Sin embargo, pocos meses después, en noviembre de 2024, ocho de los trece miembros de la dirección presentaron su dimisión en bloque.. Los dirigentes señalaron directamente a Camacho, a la que acusaron de impulsar una «estrategia propia y no consensuada» y de tomar decisiones «unilateralmente», al margen de los órganos del partido y de la militancia. Entre los dimisionarios destacaron nombres con peso real dentro de la organización, como Miquel Colomé, secretario general de la federación, junto con Quim Bosch, Nil Font, Agnès Russiñol, Rosa Suriñach, Sheila Vidal, Max Zañartu y, posteriormente, también Esther Martín.. Las renuncias superaron la mitad de la dirección permanente de la federación barcelonesa, por lo que se activaron automáticamente los mecanismos internos del partido y obligó a convocar un congreso extraordinario para recomponer la estructura local que se celebrará el próximo 18 de abril. «Hay algunas personas que estaban en la dirección de la Federación de Barcelona que entraron para intentar hacer política contra la dirección nacional. Y esto, evidentemente, no tiene mucho sentido», explicó el vicesecretario de Comunicación y portavoz de ERC, Isaac Albert.. Alcaldía de Barcelona. La crisis interna del partido se vio también reflejada en las primarias para escoger candidato a la alcaldía de Barcelona que se celebraron en febrero. Entonces, el Col·lectiu Primer d’Octubre hizo un llamamiento para votar en blanco, mostrando así su oposición a la única candidata en la votación, la actual presidenta del grupo municipal y secretaria general del partido, Elisenda Alamany, que ganó el proceso interno con el 73% de los apoyos.
Noticias de Cataluña en La Razón
