La identidad nacional en Cataluña sigue mostrando matices y equilibrios complejos. La tercera ola de la encuesta longitudinal del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), correspondiente al Panel Ciutadà de Catalunya, dibuja un mapa social en el que conviven identidades múltiples y posiciones políticas menos polarizadas de lo que a menudo refleja el debate público. El estudio, realizado entre el 9 de octubre y el 9 de diciembre de 2025, indica que el 45% de los catalanes se siente “muy” o “bastante” español, una proporción significativa en un territorio donde el debate identitario ha marcado la agenda política durante años.. Según la encuesta, un 14% de los catalanes afirma sentirse “muy” español y un 31% “bastante” español, lo que suma ese 45% de identificación fuerte o considerable con España. En el otro extremo, un 32% se siente “poco” español y un 21% “nada” español, mientras que un 2% no responde. En total, entre los que se sienten muy, bastante o poco españoles, la cifra se situaría en que un 77% de los catalanes se siente algo español.. Cuando se pregunta por la importancia de esta identidad, las cifras muestran un peso menor: solo un 12% considera que ser español es “muy” importante para su identidad y un 25% lo ve “bastante” importante, frente a un 33% que lo considera “poco” importante y un 27% que cree que no lo es en absoluto. En una escala de 0 a 10 —donde 0 representa el mínimo españolismo y 10 el máximo— Cataluña se sitúa en una media de 4,2.. En paralelo, la identidad catalana aparece más marcada. Un 45% de los encuestados se siente “muy” catalán y un 28% “bastante” catalán, mientras que el 13% se define como “poco” catalán y el 11% “nada”. Un 3% no sabe o no contesta. También es mayor el peso identitario: un 34% considera que ser catalán es “muy” importante para su identidad y un 32% “bastante” importante, frente a un 19% que lo ve “poco” relevante y un 12% que cree que no lo es en absoluto. En la misma escala ideológica, el catalanismo obtiene una media de 6,2, dos puntos por encima del españolismo.. Independencia y modelo territorial. Un 33% de los encuestados se declara a favor de la independencia, mientras que un 26% se muestra en contra. El grupo más numeroso, sin embargo, es el de quienes no tienen una posición definida, que alcanza el 30%, mientras que un 11% prefiere no contestar.. Cuando la pregunta se formula en términos de modelo territorial, el apoyo a la independencia se reduce: solo el 25% considera que Cataluña debería convertirse en un Estado independiente. Esto se debe a que hay gente que, de corazón, se siente independentista, pero que políticamente o, por pragmatismo, considera mejor opción formar parte del estado español.. La opción más apoyada es aumentar el nivel de autogobierno, postura que respalda un 34% de los encuestados. Otro 20% cree que la relación actual con España debería mantenerse como está, mientras que posiciones más centralizadoras son minoritarias: un 4% defiende reducir la autonomía y un 3% eliminarla por completo. Un 14% no responde.. Simpatía por los partidos políticos. El estudio también analiza la evolución de la simpatía hacia los partidos políticos en los últimos tres años. Según los datos del CEO, solo dos formaciones han incrementado su valoración media entre los catalanes: la simpatía por Aliança Catalana pasa de 1,9 en 2024 a 2,4 en 2025, mientras que la de Vox crece de 0,8 en 2023 a 1 en 2024 y hasta 1,4 en 2025.. En cambio, varias de las principales fuerzas políticas registran descensos. El PSC baja de 4,4 en 2023 a 3,9 en 2025, y Junts pasa de 3,4 a 2,8 en el mismo periodo. La valoración de ERC cae de 4,4 en 2023 a 4 en 2025. Por su parte, la simpatía hacia el PP se mantiene estable en 1,5 durante los tres años analizados. Entre los partidos de extrema izquierda, Catalunya en Comú baja de 3,6 en 2023 a 3 en 2025, mientras que la CUP desciende de 2,9 a 2,6 en 2024, con un leve repunte hasta 2,7 en 2025.. Menor confianza en las instituciones. La encuesta también detecta una tendencia descendente en la confianza institucional. La confianza media en el Parlament de Cataluña pasa de 4,9 en 2023 a 4,6 en 2025, mientras que la del Congreso de los Diputados de España cae de 4 a 3,7 en el mismo periodo. Algo similar ocurre con el Parlamento Europeo, cuya valoración desciende de 4,8 en 2023 a 4,3 en 2025. En cambio, la confianza en jueces y tribunales se mantiene estable en torno al 4,1.. Pese a la intensidad del debate político en Cataluña en los últimos años, la encuesta sugiere que la polarización social es menor de lo que podría parecer. Un 58% de los encuestados afirma no sentir enfado ni frustración cuando habla de política con alguien que piensa diferente, mientras que solo un 10% reconoce experimentar ese tipo de emociones en estas conversaciones.
Solo el 25% está abiertamente a favor de que Cataluña sea un Estado independiente
La identidad nacional en Cataluña sigue mostrando matices y equilibrios complejos. La tercera ola de la encuesta longitudinal del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), correspondiente al Panel Ciutadà de Catalunya, dibuja un mapa social en el que conviven identidades múltiples y posiciones políticas menos polarizadas de lo que a menudo refleja el debate público. El estudio, realizado entre el 9 de octubre y el 9 de diciembre de 2025, indica que el 45% de los catalanes se siente “muy” o “bastante” español, una proporción significativa en un territorio donde el debate identitario ha marcado la agenda política durante años.. Según la encuesta, un 14% de los catalanes afirma sentirse “muy” español y un 31% “bastante” español, lo que suma ese 45% de identificación fuerte o considerable con España. En el otro extremo, un 32% se siente “poco” español y un 21% “nada” español, mientras que un 2% no responde. En total, entre los que se sienten muy, bastante o poco españoles, la cifra se situaría en que un 77% de los catalanes se siente algo español.. Cuando se pregunta por la importancia de esta identidad, las cifras muestran un peso menor: solo un 12% considera que ser español es “muy” importante para su identidad y un 25% lo ve “bastante” importante, frente a un 33% que lo considera “poco” importante y un 27% que cree que no lo es en absoluto. En una escala de 0 a 10 —donde 0 representa el mínimo españolismo y 10 el máximo— Cataluña se sitúa en una media de 4,2.. En paralelo, la identidad catalana aparece más marcada. Un 45% de los encuestados se siente “muy” catalán y un 28% “bastante” catalán, mientras que el 13% se define como “poco” catalán y el 11% “nada”. Un 3% no sabe o no contesta. También es mayor el peso identitario: un 34% considera que ser catalán es “muy” importante para su identidad y un 32% “bastante” importante, frente a un 19% que lo ve “poco” relevante y un 12% que cree que no lo es en absoluto. En la misma escala ideológica, el catalanismo obtiene una media de 6,2, dos puntos por encima del españolismo.. Independencia y modelo territorial. Un 33% de los encuestados se declara a favor de la independencia, mientras que un 26% se muestra en contra. El grupo más numeroso, sin embargo, es el de quienes no tienen una posición definida, que alcanza el 30%, mientras que un 11% prefiere no contestar.. Cuando la pregunta se formula en términos de modelo territorial, el apoyo a la independencia se reduce: solo el 25% considera que Cataluña debería convertirse en un Estado independiente. Esto se debe a que hay gente que, de corazón, se siente independentista, pero que políticamente o, por pragmatismo, considera mejor opción formar parte del estado español.. La opción más apoyada es aumentar el nivel de autogobierno, postura que respalda un 34% de los encuestados. Otro 20% cree que la relación actual con España debería mantenerse como está, mientras que posiciones más centralizadoras son minoritarias: un 4% defiende reducir la autonomía y un 3% eliminarla por completo. Un 14% no responde.. Simpatía por los partidos políticos. El estudio también analiza la evolución de la simpatía hacia los partidos políticos en los últimos tres años. Según los datos del CEO, solo dos formaciones han incrementado su valoración media entre los catalanes: la simpatía por Aliança Catalana pasa de 1,9 en 2024 a 2,4 en 2025, mientras que la de Vox crece de 0,8 en 2023 a 1 en 2024 y hasta 1,4 en 2025.. En cambio, varias de las principales fuerzas políticas registran descensos. El PSC baja de 4,4 en 2023 a 3,9 en 2025, y Junts pasa de 3,4 a 2,8 en el mismo periodo. La valoración de ERC cae de 4,4 en 2023 a 4 en 2025. Por su parte, la simpatía hacia el PP se mantiene estable en 1,5 durante los tres años analizados. Entre los partidos de extrema izquierda, Catalunya en Comú baja de 3,6 en 2023 a 3 en 2025, mientras que la CUP desciende de 2,9 a 2,6 en 2024, con un leve repunte hasta 2,7 en 2025.. Menor confianza en las instituciones. La encuesta también detecta una tendencia descendente en la confianza institucional. La confianza media en el Parlament de Cataluña pasa de 4,9 en 2023 a 4,6 en 2025, mientras que la del Congreso de los Diputados de España cae de 4 a 3,7 en el mismo periodo. Algo similar ocurre con el Parlamento Europeo, cuya valoración desciende de 4,8 en 2023 a 4,3 en 2025. En cambio, la confianza en jueces y tribunales se mantiene estable en torno al 4,1.. Pese a la intensidad del debate político en Cataluña en los últimos años, la encuesta sugiere que la polarización social es menor de lo que podría parecer. Un 58% de los encuestados afirma no sentir enfado ni frustración cuando habla de política con alguien que piensa diferente, mientras que solo un 10% reconoce experimentar ese tipo de emociones en estas conversaciones.
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