Galicia afronta un giro de calado en su modelo de protección a la infancia. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció este lunes el inicio de la tramitación del anteproyecto de la primera Ley gallega de infancia y adolescencia, una norma específica que, por primera vez, regulará la doble valoración de las familias para acogimiento y adopción y situará a los menores como eje transversal de la acción pública.. El texto, que recibió luz verde en el Consello da Xunta celebrado esta mañana paso previo a comenzar su recorrido administrativo, aspira a estar aprobado en el segundo semestre del año. Así lo avanzó la conselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, que compareció con Rueda y subrayó que se trata de “una ley moderna, adaptada a las nuevas realidades sociales y que ponga el foco en la infancia”.. Hasta ahora, las disposiciones autonómicas relativas a menores estaban dispersas en otras normas, como la Ley de apoyo a la familia de 2011 o la Ley de impulso demográfico de 2021. La nueva regulación unificará y desarrollará en un único texto la atención, protección y garantía de derechos de un colectivo especialmente vulnerable.. Más de 365.000 menores. La futura norma tendrá como principales destinatarios a los más de 365.000 menores de edad que residen en Galicia. No obstante, su impacto será transversal, ya que la protección de la infancia implica a familias, profesionales del ámbito social, educativo y sanitario, así como a todas las administraciones públicas.. El anteproyecto regulará las distintas medidas de protección, las actuaciones necesarias para garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes y establecerá un régimen específico de infracciones y sanciones en materia de infancia, dotando al sistema de mayor seguridad jurídica y coherencia normativa.. Prioridad al acogimiento familiar. Uno de los pilares del nuevo texto será potenciar el acogimiento familiar como fórmula prioritaria cuando un menor no pueda convivir con su familia biológica. El objetivo es claro: que todos los niños y niñas de Galicia, especialmente los menores de seis años, puedan crecer en un entorno familiar estable.. La Xunta pretende reforzar esta vía frente a otras alternativas, consolidando el modelo de hogar como espacio idóneo para el desarrollo emocional y social del menor.. La doble vía acogimiento-adopción. La principal novedad del anteproyecto es la regulación de la doble valoración para acogimiento y adopción, una demanda histórica de las familias acogedoras. Este cambio permitirá que un menor que vive en acogimiento familiar pueda permanecer en esa misma familia si, tras la valoración técnica, se decide que procede su adopción.. En ese supuesto, la familia acogedora tendrá preferencia para formalizar la adopción, evitando nuevas rupturas afectivas y garantizando continuidad en el entorno del menor. Hasta ahora, acogimiento y adopción eran procedimientos independientes, lo que impedía esa transición directa.. Además, la ley recogerá la creación de un registro de familias acogedoras y adoptivas, con el fin de mejorar la planificación, el seguimiento y la gestión de datos, así como reforzar la transparencia del sistema.. Más coordinación entre administraciones. El texto también abordará la coordinación institucional. Actualmente, la Xunta asume los casos de riesgo grave o desamparo, mientras que los ayuntamientos intervienen en situaciones de riesgo leve a través de los servicios sociales de base.. La nueva ley clarificará competencias y fortalecerá el trabajo conjunto, con el objetivo de ofrecer respuestas más ágiles y eficaces ante cualquier situación que afecte a un menor.. Más allá de las medidas técnicas, el Ejecutivo autonómico presenta esta norma como un cambio de enfoque: pasar de un modelo centrado en la cobertura de necesidades a otro basado en la garantía efectiva de derechos, en consonancia con la Convención de los Derechos del Niño de 1989.
La nueva Ley de Infancia regulará por primera vez la doble valoración, dando preferencia a las familias acogedoras y evitando rupturas afectivas
Galicia afronta un giro de calado en su modelo de protección a la infancia. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció este lunes el inicio de la tramitación del anteproyecto de la primera Ley gallega de infancia y adolescencia, una norma específica que, por primera vez, regulará la doble valoración de las familias para acogimiento y adopción y situará a los menores como eje transversal de la acción pública.. El texto, que recibió luz verde en el Consello da Xunta celebrado esta mañana paso previo a comenzar su recorrido administrativo, aspira a estar aprobado en el segundo semestre del año. Así lo avanzó la conselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, que compareció con Rueda y subrayó que se trata de “una ley moderna, adaptada a las nuevas realidades sociales y que ponga el foco en la infancia”.. Hasta ahora, las disposiciones autonómicas relativas a menores estaban dispersas en otras normas, como la Ley de apoyo a la familia de 2011 o la Ley de impulso demográfico de 2021. La nueva regulación unificará y desarrollará en un único texto la atención, protección y garantía de derechos de un colectivo especialmente vulnerable.. Más de 365.000 menores. La futura norma tendrá como principales destinatarios a los más de 365.000 menores de edad que residen en Galicia. No obstante, su impacto será transversal, ya que la protección de la infancia implica a familias, profesionales del ámbito social, educativo y sanitario, así como a todas las administraciones públicas.. El anteproyecto regulará las distintas medidas de protección, las actuaciones necesarias para garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes y establecerá un régimen específico de infracciones y sanciones en materia de infancia, dotando al sistema de mayor seguridad jurídica y coherencia normativa.. Prioridad al acogimiento familiar. Uno de los pilares del nuevo texto será potenciar el acogimiento familiar como fórmula prioritaria cuando un menor no pueda convivir con su familia biológica. El objetivo es claro: que todos los niños y niñas de Galicia, especialmente los menores de seis años, puedan crecer en un entorno familiar estable.. La Xunta pretende reforzar esta vía frente a otras alternativas, consolidando el modelo de hogar como espacio idóneo para el desarrollo emocional y social del menor.. La doble vía acogimiento-adopción. La principal novedad del anteproyecto es la regulación de la doble valoración para acogimiento y adopción, una demanda histórica de las familias acogedoras. Este cambio permitirá que un menor que vive en acogimiento familiar pueda permanecer en esa misma familia si, tras la valoración técnica, se decide que procede su adopción.. En ese supuesto, la familia acogedora tendrá preferencia para formalizar la adopción, evitando nuevas rupturas afectivas y garantizando continuidad en el entorno del menor. Hasta ahora, acogimiento y adopción eran procedimientos independientes, lo que impedía esa transición directa.. Además, la ley recogerá la creación de un registro de familias acogedoras y adoptivas, con el fin de mejorar la planificación, el seguimiento y la gestión de datos, así como reforzar la transparencia del sistema.. Más coordinación entre administraciones. El texto también abordará la coordinación institucional. Actualmente, la Xunta asume los casos de riesgo grave o desamparo, mientras que los ayuntamientos intervienen en situaciones de riesgo leve a través de los servicios sociales de base.. La nueva ley clarificará competencias y fortalecerá el trabajo conjunto, con el objetivo de ofrecer respuestas más ágiles y eficaces ante cualquier situación que afecte a un menor.. Más allá de las medidas técnicas, el Ejecutivo autonómico presenta esta norma como un cambio de enfoque: pasar de un modelo centrado en la cobertura de necesidades a otro basado en la garantía efectiva de derechos, en consonancia con la Convención de los Derechos del Niño de 1989.
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