Marian López, delegada de la Junta en Cuenca, visitó durante la jornada de ayer la zona de la comarca de la Serranía en la que la empresa pública GEACAM mantiene en marcha un amplio dispositivo de actuaciones silvícolas orientadas a reducir el riesgo de incendios forestales.. Cabe destacar que esos trabajos, los cuales están enmarcados en la campaña anual de prevención, suponen una inversión de 9.099.999,54 euros en la provincia a lo largo de 2026, una cifra que refleja la apuesta institucional por la protección del entorno natural y la seguridad de los municipios de la zona.. La delegada, que fue acompañada por José Ignacio Benito, delegado provincial de Desarrollo Sostenible; Félix Mateo, jefe de Servicio de Incendios Forestales; y Eduardo Mena, delegado provincial de GEACAM; reflejó que la partida económica se integra en la hoja de ruta diseñada por el Ejecutivo autonómico, que ha decidido intensificar las labores de prevención durante los meses más fríos del año.. Por lo tanto, el objetivo es muy claro: aprovechar el invierno para limpiar y acondicionar el monte, reducir la carga de combustible vegetal y llegar al verano con el territorio mejor preparado frente a posibles incendios.. «El objetivo es reducir la carga de biomasa y crear un territorio más defendible». «La prevención es una prioridad política y técnica, ya que cada euro destinado al cuidado del monte en los meses fríos se traduce en mayor seguridad durante la época de mayor riesgo», sostuvo.. Las actuaciones previstas alcanzarán una superficie de 2.800 hectáreas de monte repartidas por diferentes enclaves de la provincia. La planificación abarca todas las comarcas conquenses, siendo las señaladas la Serranía Alta, Media y Baja, Alcarria, Campichuelo y Mancha, lo que permite desplegar una intervención coordinada y homogénea que cubre la práctica totalidad del territorio provincial y refuerza la protección de sus masas forestales desde una perspectiva global.. El operativo contempla desbroces selectivos, rozas controladas y trabajos de claras, clareos y resalveos que buscan rebajar la densidad de la masa forestal. A estas tareas se suma la apertura y conservación de áreas estratégicas de contención, concebidas como auténticos cortafuegos naturales, así como la realización de quemas prescritas bajo supervisión técnica para eliminar de forma planificada el exceso de combustible vegetal acumulado.. «El objetivo es reducir la carga de biomasa y crear un territorio más defendible ante posibles incendios forestales durante los meses de mayor riesgo», ha insistido Marian López.. Por su parte, Félix Mateo ha especificado que cada apeo responde a una planificación técnica minuciosa y que los desbroces se ejecutan de forma selectiva, evitando impactos sobre el suelo y respetando las especies con algún grado de protección. Del mismo modo, se ha puesto el acento en la dimensión social del dispositivo, que moviliza alrededor de 350 profesionales sobre el terreno.
Se ha estimado que se movilizará aproximadamente 350 profesionales por las 2.800 hectáreas de monte repartidas por diferentes enclaves de la provincia
Marian López, delegada de la Junta en Cuenca, visitó durante la jornada de ayer la zona de la comarca de la Serranía en la que la empresa pública GEACAM mantiene en marcha un amplio dispositivo de actuaciones silvícolas orientadas a reducir el riesgo de incendios forestales.. Cabe destacar que esos trabajos, los cuales están enmarcados en la campaña anual de prevención, suponen una inversión de 9.099.999,54 euros en la provincia a lo largo de 2026, una cifra que refleja la apuesta institucional por la protección del entorno natural y la seguridad de los municipios de la zona.. La delegada, que fue acompañada por José Ignacio Benito, delegado provincial de Desarrollo Sostenible; Félix Mateo, jefe de Servicio de Incendios Forestales; y Eduardo Mena, delegado provincial de GEACAM; reflejó que la partida económica se integra en la hoja de ruta diseñada por el Ejecutivo autonómico, que ha decidido intensificar las labores de prevención durante los meses más fríos del año.. Por lo tanto, el objetivo es muy claro: aprovechar el invierno para limpiar y acondicionar el monte, reducir la carga de combustible vegetal y llegar al verano con el territorio mejor preparado frente a posibles incendios.. «La prevención es una prioridad política y técnica, ya que cada euro destinado al cuidado del monte en los meses fríos se traduce en mayor seguridad durante la época de mayor riesgo», sostuvo.. Las actuaciones previstas alcanzarán una superficie de 2.800 hectáreas de monte repartidas por diferentes enclaves de la provincia. La planificación abarca todas las comarcas conquenses, siendo las señaladas la Serranía Alta, Media y Baja, Alcarria, Campichuelo y Mancha, lo que permite desplegar una intervención coordinada y homogénea que cubre la práctica totalidad del territorio provincial y refuerza la protección de sus masas forestales desde una perspectiva global.. El operativo contempla desbroces selectivos, rozas controladas y trabajos de claras, clareos y resalveos que buscan rebajar la densidad de la masa forestal. A estas tareas se suma la apertura y conservación de áreas estratégicas de contención, concebidas como auténticos cortafuegos naturales, así como la realización de quemas prescritas bajo supervisión técnica para eliminar de forma planificada el exceso de combustible vegetal acumulado.. «El objetivo es reducir la carga de biomasa y crear un territorio más defendible ante posibles incendios forestales durante los meses de mayor riesgo», ha insistido Marian López.. Por su parte, Félix Mateo ha especificado que cada apeo responde a una planificación técnica minuciosa y que los desbroces se ejecutan de forma selectiva, evitando impactos sobre el suelo y respetando las especies con algún grado de protección. Del mismo modo, se ha puesto el acento en la dimensión social del dispositivo, que moviliza alrededor de 350 profesionales sobre el terreno.
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