La Región de Murcia cuenta en la actualidad con una cifra de unos 3.800 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil, según los datos que aporta el ministerio del Interior. Se trata de una cifra claramente insuficiente para las necesidades que tiene la comunidad autónoma en materia de Seguridad. Las estimaciones que hacen desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP), o desde la Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC), es que faltan cerca de 1.000 efectivos para prestar un mejor servicio, unos 500 por cada cuerpo. A esto se une, en el caso de la Benemérita, acuartelamientos obsoletos, cuando no directamente cuarteles «fantasma», donde no hay agentes que allí puedan ejercer sus funciones. En la actualidad, la Guardia Civil cuenta con 40 puestos en la Región, de los cuales 27 están vacíos, o con dotaciones mínimas, tal y como denuncia la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).
El caso más sangrante es, sin duda, el cuartel de la Guardia Civil de Cartagena, situado en la calle Ángel Bruna de la Ciudad Portuaria, que tuvo que ser derribado el pasado año 2023, debido a su ruinoso estado. Las familias del Instituto Armado tuvieron que buscar alojamientos alternativos de urgencia, ante de la promesa de una pronta reconstrucción de las nuevas instalaciones. De hecho, el ministerio del Interior tenía previsto tener finalizadas las mismas el año pasado, ya que esta actuación se incluía dentro del Plan de Infraestructuras de Seguridad del Estado 2019-2025. Pero la realidad es que este cuartel ni está, ni se le espera.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, en declaraciones a LA RAZÓN, ha calificado de «indignante» y «humillante» esta situación y ha asegurado que «es una muestra más del desprecio a los agentes, a sus familias y a los cartageneros, ya que los agentes que se ven obligados a trabajar en instalaciones dispersas y precarias». Además, esto afecta directamente a los vecinos de la Ciudad Trimilenaria, que tienen que desplazarse a dependencias alternativas como las de La Unión, cuando tienen que hacer gestiones relativas a la intervención de armas -como la renovación de una licencia, por ejemplo-, ya que este servicio no está disponible en Cartagena. A esto hay que añadir la falta de efectivos que hay en este municipio -puerta de entrada de la inmigración ilegal a través de sus costas-, que tiene derivar agentes para atender estas incidencias, algo que va en detrimento de los trabajos propios de la seguridad ciudadana. Arroyo añade en este sentido que «en Cartagena esta situación se hace aún más visible con la ubicación de un Centro de Atención Temporal a Extranjeros (CATE), del cual hay que mantener una operatividad, además del centro de acogida de inmigrantes, ubicado en el antiguo Hospital Militar que, en un principio, se suponía temporal, pero que el Gobierno de la Nación hace día a día menos temporal».
Por su parte, el senador del Partido Popular, Francisco Bernabé, ha recordado, también en declaraciones a este periódico, que el Gobierno de Pedro Sánchez no tiene en sus planes construir el nuevo cuartel de la Guardia Civil de Cartagena, tal y como confirmó el Ejecutivo central a los parlamentarios murcianos el pasado mes de octubre en la Cámara Alta. Bernabé ha afirmado que «es una situación terrible, Cartagena se merece un cuartel de la Guardia Civil acorde a sus características de gran ciudad y, para eso, el Ministerio debe dar de inmediato y de una vez por todas los pasos reales, con el fin de que se convierta en una realidad». El senador popular exige al Estado que dé explicaciones sobre el destino de los 30 millones de euros consignados para la ejecución de este proyecto.
En lo referente a la falta de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, fuentes del Partido Popular aseguran a LA RAZÓN que la Región está muy por debajo de la media nacional en cuanto a dotación de agentes. «La ratio de efectivos por habitante en la Región se encuentra entre las más bajas de España: apenas 3 agentes por cada 1.000 habitantes, frente al 4,3 por ciento de media nacional, lo que significa 88 policías y guardias civiles menos», apuntan las mismas fuentes.
Un cuartel «inconcluso» en Los Alcázares
Precisamente este miércoles, el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, asistía en Los Alcázares a la presentación del nuevo cuartel de la Guardia Civil de este municipio que, por el momento, no abrirá sus puertas hasta final de año. Un edificio, antigua sede del Centro Integral de Desarrollo Turístico (CIDETU), que variará su uso -hasta ahora infrautilizado- para convertirse en la nueva sede de la Benemérita en este pueblo costero. Un acuartelamiento al que sumarán 16 nuevos agentes del Instituto Armado, lo que conformará una plantilla de 54 guardias civiles, bajo las órdenes de un teniente. Lucas, en una comparecencia sin preguntas y, a pesar de que no están finalizadas las obras, dijo que «una de las primeras necesidades que el delegado del Gobierno trasladó, tras su nombramiento, a la directora general de la Guardia Civil fue la de crear este puesto principal en Los Alcázares. Hoy se recogen los frutos de muchos meses de trabajo».
Sin embargo, el nuevo cuartel de la Benemérita en Cartagena sigue siendo un solar que acumula maleza y suciedad, sin que el Gobierno central haya dado plazos concretos de cuándo será una realidad.
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La Región de Murcia cuenta en la actualidad con una cifra de unos 3.800 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil, según los datos que aporta el ministerio del Interior. Se trata de una cifra claramente insuficiente para las necesidades que tiene la comunidad autónoma en materia de Seguridad. Las estimaciones que hacen desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP), o desde la Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC), es que faltan cerca de 1.000 efectivos para prestar un mejor servicio, unos 500 por cada cuerpo. A esto se une, en el caso de la Benemérita, acuartelamientos obsoletos, cuando no directamente cuarteles «fantasma», donde no hay agentes que allí puedan ejercer sus funciones. En la actualidad, la Guardia Civil cuenta con 40 puestos en la Región, de los cuales 27 están vacíos, o con dotaciones mínimas, tal y como denuncia la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).. El caso más sangrante es, sin duda, el cuartel de la Guardia Civil de Cartagena, situado en la calle Ángel Bruna de la Ciudad Portuaria, que tuvo que ser derribado el pasado año 2023, debido a su ruinoso estado. Las familias del Instituto Armado tuvieron que buscar alojamientos alternativos de urgencia, ante de la promesa de una pronta reconstrucción de las nuevas instalaciones. De hecho, el ministerio del Interior tenía previsto tener finalizadas las mismas el año pasado, ya que esta actuación se incluía dentro del Plan de Infraestructuras de Seguridad del Estado 2019-2025. Pero la realidad es que este cuartel ni está, ni se le espera.. La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, en declaraciones a LA RAZÓN, ha calificado de «indignante» y «humillante» esta situación y ha asegurado que «es una muestra más del desprecio a los agentes, a sus familias y a los cartageneros, ya que los agentes que se ven obligados a trabajar en instalaciones dispersas y precarias». Además, esto afecta directamente a los vecinos de la Ciudad Trimilenaria, que tienen que desplazarse a dependencias alternativas como las de La Unión, cuando tienen que hacer gestiones relativas a la intervención de armas -como la renovación de una licencia, por ejemplo-, ya que este servicio no está disponible en Cartagena. A esto hay que añadir la falta de efectivos que hay en este municipio -puerta de entrada de la inmigración ilegal a través de sus costas-, que tiene derivar agentes para atender estas incidencias, algo que va en detrimento de los trabajos propios de la seguridad ciudadana. Arroyo añade en este sentido que «en Cartagena esta situación se hace aún más visible con la ubicación de un Centro de Atención Temporal a Extranjeros (CATE), del cual hay que mantener una operatividad, además del centro de acogida de inmigrantes, ubicado en el antiguo Hospital Militar que, en un principio, se suponía temporal, pero que el Gobierno de la Nación hace día a día menos temporal».. Por su parte, el senador del Partido Popular, Francisco Bernabé, ha recordado, también en declaraciones a este periódico, que el Gobierno de Pedro Sánchez no tiene en sus planes construir el nuevo cuartel de la Guardia Civil de Cartagena, tal y como confirmó el Ejecutivo central a los parlamentarios murcianos el pasado mes de octubre en la Cámara Alta. Bernabé ha afirmado que «es una situación terrible, Cartagena se merece un cuartel de la Guardia Civil acorde a sus características de gran ciudad y, para eso, el Ministerio debe dar de inmediato y de una vez por todas los pasos reales, con el fin de que se convierta en una realidad». El senador popular exige al Estado que dé explicaciones sobre el destino de los 30 millones de euros consignados para la ejecución de este proyecto.. En lo referente a la falta de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, fuentes del Partido Popular aseguran a LA RAZÓN que la Región está muy por debajo de la media nacional en cuanto a dotación de agentes. «La ratio de efectivos por habitante en la Región se encuentra entre las más bajas de España: apenas 3 agentes por cada 1.000 habitantes, frente al 4,3 por ciento de media nacional, lo que significa 88 policías y guardias civiles menos», apuntan las mismas fuentes.. Un cuartel «inconcluso» en Los Alcázares. Precisamente este miércoles, el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, asistía en Los Alcázares a la presentación del nuevo cuartel de la Guardia Civil de este municipio que, por el momento, no abrirá sus puertas hasta final de año. Un edificio, antigua sede del Centro Integral de Desarrollo Turístico (CIDETU), que variará su uso -hasta ahora infrautilizado- para convertirse en la nueva sede de la Benemérita en este pueblo costero. Un acuartelamiento al que sumarán 16 nuevos agentes del Instituto Armado, lo que conformará una plantilla de 54 guardias civiles, bajo las órdenes de un teniente. Lucas, en una comparecencia sin preguntas y, a pesar de que no están finalizadas las obras, dijo que «una de las primeras necesidades que el delegado del Gobierno trasladó, tras su nombramiento, a la directora general de la Guardia Civil fue la de crear este puesto principal en Los Alcázares. Hoy se recogen los frutos de muchos meses de trabajo».. Sin embargo, el nuevo cuartel de la Benemérita en Cartagena sigue siendo un solar que acumula maleza y suciedad, sin que el Gobierno central haya dado plazos concretos de cuándo será una realidad.
El PP y el Gobierno autonómico denuncian el déficit de infraestructuras que sufren las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la Región, donde faltan cerca de 1.000 agentes
